Gasperini busca modificar la estructura de poder en Roma y, en ese marco, ya marcó como pieza clave a Francesco Totti para su plan de largo plazo en el Stadio Olimpico. La idea del experimentado entrenador es que el campeón del Mundial no quede reducido a un rol simbólico: entiende que Totti debe tener participación directa dentro del departamento deportivo.

El DT, además, ya construyó una relación cercana con el ex capitán. Ese vínculo quedó reflejado en un encuentro de gran importancia que compartieron en el centro de Roma durante marzo. En esa charla, ambos delinearon de qué manera el aporte de Totti podría potenciar al plantel actual. Gasperini fue contundente al explicar sus intenciones y dejó una frase que resume el enfoque: “Tengo una idea de lo que hacer con alguien como él”.

En la dirigencia, el escenario original era distinto. El Grupo Friedkin, dueño de Roma, había imaginado el regreso de Totti en un formato destacado, pero principalmente ceremonial. La propuesta que impulsaba la cúpula consistía en que Totti se desempeñara como “Centenary Ambassador”, con el objetivo de acompañar al club en la transición hacia su centenario. En esa línea, Roma ofrecía un contrato de un año con la posibilidad de extender la vinculación hasta 2028.

Sin embargo, las conversaciones se trabaron. El conflicto apareció tanto por el tipo de tareas que se pretendía asignarle como por las condiciones económicas. Se mencionó que el club planteó un salario cercano a los 500.000 a 600.000 euros, mientras que Totti pedía una cifra próxima al doble. Esa diferencia, sumada al pedido del ex futbolista de contar con un papel con mayor peso en la toma de decisiones, derivó en un período de dos meses sin contactos entre las partes. Ahora, Gasperini pretende romper esa pausa.

La visión del entrenador para Totti va mucho más allá de actos globales o campañas de marketing. Para Gasperini, el histórico número 10 funciona como un puente fundamental entre el plantel de primera línea y la cúpula dirigencial. El DT considera que Totti tiene una capacidad particular para “leer” el clima del vestuario y, a partir de esa lectura, oficiar como un filtro que permita resolver conflictos internos antes de que escalen.

Con Totti colocado en una función operativa, Gasperini apunta a apoyarse en la experiencia acumulada por el mito para sostener la estabilidad en Trigoria. En las últimas horas, trascendió que el entrenador habría pedido a los Friedkins que replanteen su postura inicial: argumenta que la presencia del ex jugador en el día a día aportaría un conocimiento institucional que el esquema actual de gestión no logra cubrir.

En este contexto, con las exigencias de Gasperini ya puestas sobre la mesa, se espera que la propiedad de Roma vuelva a sentarse a negociar a partir de la próxima semana. Este nuevo tramo de charlas probablemente coincida con la llegada de Tony D’Amico como director deportivo, en el momento en que el club empieza a cerrar la estrategia de cara a la temporada que viene. Se aguarda que los Friedkins presenten una oferta revisada, más alineada con lo que Totti espera tanto en el rol como en lo económico.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.