El éxito en el plano internacional suele venir con “derechos de chicana” para el vestuario del club, y Scott McTominay no está dispuesto a que Rasmus Hojlund se olvide de la noche en la que Escocia dejó sin margen a Dinamarca. El golazo de cabeza con giro en el aire que marcó en la instancia de clasificación no solo terminó llevando al seleccionado escocés al Mundial 2026, sino que también apagó las aspiraciones danesas, y desde entonces en los entrenamientos del Napoli no faltan los chistes cargados de picardía.
“Conozco muchísimo a Rasmus. Es un pibe excelente y en el entrenamiento tenemos un montón de bromas y cosas así. Pero ya no puede ver más el remate de tijera”, comentó McTominay en una entrevista. Al ser consultado si le había mandado a su compañero un GIF del tanto, fue un paso más allá junto a otro escocés: “Eso es poco. Lo que hicimos fue colgar todas las imágenes de ese partido en su casillero. Yo y Billy (Gilmour)”.
El impacto del remate trasciende la cancha y se transformó en parte del imaginario cultural escocés. El tanto fue tan determinante que el Banco de Escocia decidió incluir la jugada en un nuevo billete conmemorativo de edición limitada de 20 libras, como celebración del primer Mundial del país en 28 años. Además, una gigantografía mural del momento domina la vista desde Hampden Park durante los entrenamientos, aunque el futbolista se mantiene con los pies sobre la tierra cuando le toca ver su cara apareciendo en edificios.
“Estoy enormemente agradecido por eso. Gracias a Adidas por pensar en algo tan especial, pero… no sé, siento algo parecido a una incomodidad. No vergüenza, pero es raro cuando lo ponen arriba, donde todos los jugadores lo pueden ver en el entrenamiento. Yo soy bastante de perfil bajo. Obviamente es una cosa increíble, pero tener la cabeza gigante en el costado de un edificio se me hace surreal. No sé cómo explicarlo: es tan especial que cuesta ponerlo en palabras”, agregó el mediocampista.
Con una nominación al Balón de Oro 2025 y actuaciones de peso en la mitad de la cancha, era lógico que desde Inglaterra comenzaran a asomarse con interés por una posible vuelta. Sin embargo, en Napoli mantienen una postura tajante para frenar cualquier intento de llevarlo de regreso a la Premier League o de sumarlo a la lucrativa Saudi Pro League. Desde el entorno de los Partenopei lo consideran una pieza estructural para los próximos proyectos, ya con un nuevo entrenador por llegar.
Mientras tanto, McTominay se muestra cómodo en Italia y no da lugar a interpretaciones sobre una salida. “Mi representante no se comunicó con nadie para hablar de mi futuro. Estoy muy feliz acá y, por lo que me corresponde, soy jugador de Napoli; eso es lo único en lo que pienso”, sostuvo.
Aun con su nueva vida en el Mediterráneo, el volante mantiene un lazo profundo con su origen y con el listón alto que le inculcó Sir Alex Ferguson. En ese sentido, contó que el histórico DT todavía sigue su evolución y que recientemente se comunicó para pedirle una llamada en persona. “Es el mejor de todos los tiempos. Cada palabra… vos la guardás, la embotellás, y siempre intentás recordarla para los partidos que vienen”, remarcó.
Ese aprendizaje será clave de cara al objetivo máximo: liderar a Escocia en su primera participación mundialista en 28 años. El mediocampista quiere exprimir el torneo en Norteamérica, con la ilusión de hacer historia y sacar al equipo por primera vez de la fase de grupos.
“Lo que quiero, incluso durante la preparación, es disfrutar cada minuto. No quiero mirar para atrás cuando tenga 40 o 50 años y pensar que estuve demasiado ansioso. Con el paso del tiempo [me di cuenta] de que la carrera es corta. Hay que disfrutarla. Si no, pasa tan rápido que después te quedás preguntándote a dónde se fue el tiempo. Ahora que soy un poco más grande, puedo vivir cosas, experimentarlas y disfrutarlas. Significa mucho”, cerró.
