El choque de cuartos de final de la Champions League entre Sporting CP y Arsenal, disputado el martes por la noche, no tuvo el condimento de un partido vibrante. En ambos equipos se vio un trabajo defensivo muy sólido y ordenado, con pocas grietas. Aun así, Ousmane Diomande logró encender al público con una jugada de gran factura.
Es una idea instalada que la línea defensiva del Arsenal suele estar bien armada y le cuesta mucho a la mayoría abrirla. En la liga, los de Mikel Arteta son el equipo que menos goles recibió, y en la Champions League también mantienen un registro muy bajo: apenas cinco tantos en contra.
El arranque que cambió el partido
- Ousmane Diomande sorprendió a la defensa del Arsenal con un pase de gran nivel.
- El zaguero creó una chance clarísima desde una situación que parecía imposible.
Sin embargo, el internacional de Costa de Marfil consiguió desordenar por completo a la zaga londinense apenas unos minutos después de iniciado el encuentro. Desde el centro del campo, el defensor buscó una solución que terminó en una ocasión realmente peligrosa.
Diomande recibió la pelota cerca del círculo central y observó cómo el lateral izquierdo Maxi Araújo se metía en un espacio. Entonces apareció la acción con una trivela: un pase con el empeine por afuera, un recurso asociado a Ricardo Quaresma, para dejar mano a mano al uruguayo, con David Raya como único obstáculo, y al mismo tiempo descolocar a Ben White, que estaba atento como lateral derecho.
En la continuación, Araújo quedó frente al arquero español y definió de gran manera. Pero Raya, como suele ocurrir en esta temporada, respondió con una intervención clave: alcanzó a desviar la pelota con la punta de los dedos y la mandó a pegar en el travesaño. Así, el pase de Diomande merecía un final distinto, pero el 0-0 se sostuvo.
Lo cierto es que esa gran acción no terminó siendo un anticipo de un partido con ocasiones. El trámite se definió, sobre todo, por la solidez defensiva y el orden de ambos conjuntos, lo que derivó en muy pocas situaciones claras para romper la igualdad.
El gol llegó desde el banco
- El partido parecía encaminarse a un empate sin goles.
- Kai Havertz convirtió en el tramo final tras un pase de Gabriel Martinelli.
- Marcador final: 0-1.
Durante buena parte del encuentro, la sensación era que el resultado iba a quedar en cero. Pero en el tramo final apareció la diferencia: el suplente Kai Havertz logró convertir una asistencia también de un jugador que entró desde el banco, Gabriel Martinelli, y decretó el 0-1 en el cierre.
