Crystal Palace confirmó en la ida el mote de candidato que carga en la Conference League: fue superior de principio a fin y venció 3-0 a Fiorentina. En el otro cruce de cuartos, FSV Mainz también dio una muestra de solidez y se impuso 2-0 a RC Strasbourg, dejando la serie muy encaminada para el conjunto alemán.
Crystal Palace marcó el ritmo y dejó una serie casi definida
La historia se abrió temprano para el equipo de Premier League. A los 20 minutos, Palace obtuvo un penal: Fiorentina quedó comprometida cuando el defensor Dodo cometió la falta dentro de su propia área. Jean-Philippe Mateta se hizo cargo y ejecutó con precisión, enviando el remate por un costado y superando a David de Gea para poner el 1-0.
El partido siguió con matices para el local. Dodo, en una acción posterior, terminó jugando la pelota de forma involuntaria, lo que anuló una posible jugada por fuera de juego y habilitó el 2-0: Tyrick Mitchell aprovechó la oportunidad y empujó tras el primer intento de Mateta, que había sido bloqueado.
Cuando el encuentro entraba en la etapa final, Palace redondeó la noche. Ismaïla Sarr definió el 3-0 con efectividad, cerrando una jugada que nació de un pase de Daichi Kamada. Con el resultado ya consumado, el partido de vuelta pasa a ser una formalidad para el equipo inglés.
Mainz aprovechó su momento y dejó a Strasbourg contra la pared
En Alemania, Mainz arrancó con decisión ante Strasbourg. El conjunto local tuvo un protagonista particular en el arranque: Emanuel Emegha, internacional holandés que regresaba de una lesión, comenzó en el banco. Aun así, Mainz encontró el gol con Kaishu Sano, hermano de Kodai Sano, figura vinculada a la élite del fútbol neerlandés. Sano abrió el marcador con un remate excelente, metiendo la pelota en el ángulo superior: 1-0.
Poco después, los alemanes estiraron diferencias. Stefan Posch apareció para aprovechar un centro de Paul Nebel, y resolvió con autoridad tras contar con espacio y tiempo para definir: 2-0.
Tras el descanso, Emegha ingresó por el lado francés. Su vuelta al campo le devolvió impulso a la ofensiva, aunque no alcanzó para quebrar el marcador: Valentín Barco conectó una volea o remate potente que estrelló el balón en el travesaño, con un impacto que pudo haber cambiado el rumbo del partido. La presión continuó, Emegha volvió a participar en la jugada y tuvo una chance con un cabezazo, pero el balón se fue desviado.
Con este 2-0, Strasbourg ahora necesita una remontada importante en la vuelta. El escenario es claro: Mainz defendió con orden, convirtió en momentos clave y dejó a su rival obligado a producir una gran reacción para seguir con vida en la serie.
