Liam Rosenior, entrenador de Chelsea, dejó en claro que el mercado de pases que se viene apunta a algo más que lo futbolístico: busca sumar jugadores con estabilidad emocional. En su lectura, el plantel —incluyéndose como cabeza de cuerpo técnico— necesita sostenerse mejor ante los golpes y contratiempos que atravesó el equipo, para no reaccionar como lo hizo en el último tramo. “Traer futbolistas con estabilidad emocional”, remarcó. También puso el foco en el carácter: en momentos difíciles, la idea es incorporar perfiles que entiendan qué hace falta para ganar en esas instancias. Y, a la hora de reclutar, sintetizó su prioridad: primero mira el carácter, después la estabilidad emocional, la calma, y sostuvo que eso es algo que vienen conversando.

En ese marco, el análisis se enmarca en las intenciones de Chelsea para el verano, con una lectura que marca una distancia con la estrategia juvenil que, hasta ahora, no terminó de rendir como se esperaba. Más allá de los títulos obtenidos en la temporada pasada —la Conference League y el triunfo en el Club World Cup—, el presente aparece signado por otra campaña irregular, en la que los Blues dieron dos pasos hacia atrás. Por eso, el club estaría dispuesto a cambiar el enfoque.

En las últimas horas se difundió que quienes toman decisiones en Stamford Bridge están listos para moverse en el mercado con objetivos que respondan a “resiliencia emocional”, “madurez” y experiencia comprobada en la Premier League. La idea sería lograr impacto inmediato, con la agenda puesta en un nuevo zaguero central, un mediocampista y, potencialmente, un arquero. Ahora bien, esa búsqueda no implicaría necesariamente ir directo por figuras veteranas y de mayor edad.

Con todo esto sobre la mesa, la mira se posa en 14 nombres que Chelsea podría considerar en los próximos meses, como parte de la intención de modificar por fin su forma de encarar el mercado.

Uno de los candidatos que más aparece en el radar es Julián Álvarez. Aun con dudas sobre su continuidad en el Atlético de Madrid, su situación despertó interés desde varios frentes: Barcelona, PSG y Arsenal estarían atentos. En Argentina, sin embargo, también se sostiene que Chelsea estaría trabajando para facilitar un regreso a la Premier League del ex delantero de Manchester City. No sería, necesariamente, un fichaje pensado solo para sumar goles, sino para aportar una presencia ofensiva de jerarquía que eleve el nivel del ataque de inmediato. Y el escenario ideal sería verlo combinando juego con Cole Palmer en un momento de forma. La llegada de un nuevo delantero quizá no sea prioritaria en Stamford Bridge —por el impacto de Joao Pedro en su debut—, pero dejar pasar una oportunidad así sería un error.

En la búsqueda de mediocentro, se menciona con fuerza el nombre de Elliot Anderson. Manchester City sería quien mejor posicionado estaría en la puja por el volante de Nottingham Forest, en una operación que rondaría los 100 millones de libras (más de 135 millones de dólares). Anderson tuvo un crecimiento meteórico desde que dejó Newcastle en 2024 y hoy es una pieza importante en el esquema de Thomas Tuchel con la selección de Inglaterra. Aun así, el giro que Chelsea pretende dar en su política de incorporaciones podría alterar el panorama, especialmente si el club entiende que necesitará cubrir la salida de Enzo Fernández, que parece inclinarse por buscar un cambio de aire.

Anderson es un mediapunta de perfil profundo que se mete en el roce y, al mismo tiempo, tiene capacidad para repartir pases con precisión. Sin embargo, su perfil quizá no coincida al pie con lo que Chelsea busca específicamente en el puesto, ya que en el plantel ya está Moisés Caicedo. De todos modos, su encaje podría ser más natural al lado del ecuatoriano en un doble pivote, en lugar de hacerlo como alternativa para reemplazar el rol de Fernández. En ese dibujo, Palmer podría moverse más libre como un “10” más itinerante.

Este también tendría tintes de camino casi marcado: se indicó que Chelsea habría llegado a un acuerdo para incorporar a Valentín Barco desde el Strasbourg de BlueCo. La competencia que aparecía desde Bayern Múnich no habría alcanzado para torcer la decisión. El devenir parecía inevitable desde que Barco, lateral izquierdo y también capaz de actuar como volante central, dejó Brighton de manera definitiva para sumarse al proyecto francés de la propiedad BlueCo el año pasado. Con ese antecedente, ahora se lo considera listo para volver a Inglaterra. El jugador, de 21 años y seleccionado argentino, viene de rendir bien en Francia, además con Rosenior como entrenador. Su capacidad para meterse por dentro e invertir en el mediocampo lo vuelve atractivo, más todavía en un contexto donde Chelsea no tiene demasiada profundidad detrás de Marc Cucurella. Su etapa en la costa sur no habría sido redonda, pero su proyección nunca estuvo en duda. Sus actuaciones más recientes abonan a la idea de que Barco está preparado para dar el salto hacia un escalón superior.

En la portería, Chelsea podría encarar cambios. El puesto de Robert Sánchez sigue generando dudas sobre su continuidad como arquero titular a largo plazo. Si el club decide mover esa ficha, no sería una sorpresa que Caoimhin Kelleher vuelva a aparecer en la conversación. Chelsea ya estuvo vinculado con el arquero de 27 años en el pasado y, en caso de que exista interés genuino, podría convencerlo de cambiar un club londinense por otro.

Durante su etapa como suplente de Alisson en Liverpool quedó claro que, en la mayoría de los equipos de la Premier League, Kelleher tendría posibilidades reales de ser el primero. Y en Brentford se confirmó esa idea, con un rendimiento que lo posiciona como figura. En el campeonato inglés acumula ocho arcos en cero y un porcentaje de atajadas del 67%, además de contar con experiencia en un ambiente de club grande.

Otro nombre que encaja tanto con la vieja como con la nueva forma de reclutar es Junior Kroupi. El atacante, que ya había mostrado promesa en Lorient —su club formativo—, cumplió lo que se esperaba al sumarse a Bournemouth en el último verano. A sus 19 años, acumula 10 goles en Premier League, convirtiéndose en el undécimo jugador adolescente en la historia del torneo en alcanzar cifras dobles en una sola temporada.

Es lógico que a Chelsea lo hayan asociado con ese perfil, incluso si se menciona que el delantero, por su rendimiento, podría exigir una cifra alta de traspaso: alrededor de 60 millones de libras (82 millones de dólares). De todas maneras, si la primera temporada en Inglaterra fue tan sólida como se describe, la inversión a largo plazo podría justificarse.

En defensa central, la sensación es que Chelsea va a meterse sí o sí en el mercado este verano. Ninguna de las alternativas actuales genera un respaldo sostenido para el futuro, con la excepción de Levi Colwill, que hoy está lesionado. En ese contexto, no sería llamativo que se gestione la salida de Benoit Badiashile, Tosin Adarabioyo, Trevoh Chalobah o Wesley Fofana. Y también aparece una pregunta creciente sobre por qué el club decidió llamar a Mamadou Sarr tras su préstamo productivo en Strasbourg.

Se habla de que Chelsea prioriza estatura y fortaleza en la búsqueda del nuevo central. Maxence Lacroix, de Crystal Palace, cumpliría con esos requisitos, además de aportar lectura del juego con la pelota y calma. El francés viene siendo señalado desde hace tiempo como una apuesta para convertirse en un zaguero de nivel top. Esta temporada, además, registró la velocidad más alta entre los centrales de la Premier League: 35,39 km/h. A sus 26 años, y con sus primeros partidos con la selección francesa recientemente, todavía no habría llegado a su techo, pero sí muestra la regularidad que podría empujarlo a dar un salto grande. Las primeras convocatorias con Francia refuerzan la idea de que su momento va en ascenso.

Murillo, de Nottingham Forest, es otro defensor central que estaría en la órbita de Chelsea. Aunque podría no encajar del todo con la prioridad de altura, porque mide 5’11’’, lo que lo deja relativamente por debajo para el puesto. Aun así, compensaría con creces otras dimensiones del juego. El brasileño se impone físicamente, se desplaza rápido sobre el césped y se siente cómodo con el balón.

Su forma de jugar no sería tan distinta a la de Antonio Rüdiger, ex favorito de Chelsea y hoy en Real Madrid: ambos aman lanzarse hacia adelante y descargar disparos intensos, aunque a veces sean decisiones algo impulsivas. En la Premier League, el jugador de Forest viene siendo una actuación constante, y la lectura es que podría estar listo para un traspaso de mayor jerarquía, lo que elevaría el nivel defensivo de Chelsea.

En el rubro arquero, también aparece como uno de los posibles movimientos más importantes del año: Robin Roefs. Si Chelsea decide renovar el departamento de porteros, sería sorprendente que el club no mire su situación. Con 23 años, encaja con el perfil que busca en Londres, aunque por ahora no hay certezas: solo hay indicios puntuales que lo vinculan con Sunderland, pero hasta el momento no existen detalles concretos.

Roefs se transformó en una revelación para el equipo de los Black Cats desde que llegó desde Países Bajos el verano pasado. En su primera temporada en la máxima categoría se lo ubica entre los mejores arqueros de la división, con un impacto enorme. En el torneo actual acumula nueve vallas invictas en 29 partidos de liga y tuvo un papel decisivo en la escalada del recién ascendido hacia la zona alta de la tabla, con la mira puesta en meterse en el Top 10. Ahora bien, queda el debate: si Roefs sería una mejora real respecto de Sánchez o si sería superior a la alternativa de que vuelva Mike Penders, que está cedido.

Otro vínculo que antes no terminaba de cerrar es el de Morgan Rogers. En el pasado parecía incomprensible que Chelsea insistiera con ese interés, pero esta temporada se entiende mejor por qué el equipo londinense podría necesitar al extremo de Aston Villa. Rogers es internacional con Inglaterra y tiene versatilidad: puede jugar como “10” o por el sector izquierdo. Además, con la posible salida de Fernández en el horizonte y las incorporaciones recientes por la banda izquierda, Alejandro Garnacho y Jamie Gittens que no cumplieron lo esperado, su llegada se vuelve casi un complemento ideal.

Rogers acumula 14 participaciones de gol en Premier League en 2025-26. También se destaca su vínculo cercano con el capitán y figura del equipo, Cole Palmer, una conexión que podría jugar a favor. Sin embargo, el desafío económico sería alto: para sacarlo de Villa Park, Chelsea tendría que desembolsar hasta una cifra de nueve dígitos. Y además, en el plano local, no sería el único pretendiente, ya que también aparecerían Man Utd y Arsenal como competidores. El exproducto de la cantera de Manchester City sería el fichaje más caro de Chelsea desde Caicedo, en 2023. Aun con ese costo, la idea es que su impacto podría ser transformador.

Desde Sunderland llega otro nombre que podría ser un acierto: Noah Sadiki. El mediocampista de perfil defensivo se destaca por su intensidad constante en el centro del campo del Stadium of Light. Se lo imagina con lugar en un once alternativo del “equipo de la temporada” de la Premier League —o incluso el “real”— por lo que transmite en cada partido. Es un volante de contención que no deja espacios y, pese a tener 21 años, en su campaña de debut en el fútbol inglés ya dejó claras sus credenciales.

Sadiki encajaría con la lógica tanto de la etapa anterior como de la nueva visión que Chelsea quiere aplicar, pero todavía resta definir si el club realmente quiere sumar otro “6”. Ya tiene a Caicedo. Además, Andrey Santos jugó en el pivote, y también aparecen —cuando vuelven de lesiones— Romeo Lavia y Dario Essugo. Igual, hay reportes inevitables de interés por Sadiki, y la continuidad de esa intención dependería de las salidas que se produzcan en el plantel.

Alex Scott también figura entre los nombres que Chelsea podría intentar. Si el volante consolida su rendimiento, podría conseguir un lugar en el avión de Inglaterra rumbo al Mundial de 2026 este verano. Su regularidad en el mediocampo de Bournemouth lo coloca entre los jugadores que ya avisaron al nivel élite con exhibiciones dinámicas. Por eso, se lo imagina como parte de una pulseada de mercado en los próximos meses.

Si Chelsea actúa con inteligencia, debería meterse en esa conversación: Scott sería el reemplazo ideal para Enzo en el rol de “8” con ida y vuelta, un mediocampista de recorrido de área a área. Además, tiene condiciones técnicas que podrían generar un cambio visible en el juego y hacer que la gente se entusiasme más seguido. En ese sentido, se lo llega a comparar con el talento inglés más destacado en ese puesto desde Frank Lampard, y eso lo convertiría en un refuerzo con gancho para la hinchada. Ya se indicó que estaría dentro de las alternativas que el club analiza para el mediocampo.

Marcos Senesi es el jugador con más experiencia dentro de esta lista, aunque en realidad estaría apenas entrando en su mejor momento. Chelsea se habría mencionado con cierta frecuencia en los últimos meses, pero lo más reciente marca que no harían una oferta firme. Aun así, se sostiene que el defensor argentino quedará libre al término de la temporada, lo que lo mantiene como una posibilidad a pesar de que no parezca que vaya a haber avances.

Senesi es un zaguero de buena clase y que se siente cómodo sacando desde el fondo. Sin embargo, quizá no sea exactamente lo que Chelsea necesita en términos de estatura y potencia física. Su futuro parece más ligado a quedarse en la Premier League: un salto a Manchester United o una opción en Tottenham, que pelea en la parte baja de la tabla, aparecen como escenarios más probables. Igual, también se mencionan conversaciones por un interés de Barcelona.

Jan Paul van Hecke es otro de los nombres más recientes vinculados con Chelsea, especialmente en la búsqueda de un central más curtido. El holandés tiene la altura y la fuerza que el club parecería pedir. Pero su temperamento podría generar dudas por su carácter explosivo y su tendencia a la fricción. Incluso se recuerda que en el pasado chocó con futbolistas actuales de Chelsea como Joao Pedro y Caicedo.

Ahora bien, el hecho de que Van Hecke finaliza su contrato en 2027 podría hacerlo más atractivo para Chelsea. Y se suma un factor de mercado: se entiende que Brighton, tradicionalmente duro negociando, no podría exigir su precio completo si el jugador se encuentra cerca del final de su vínculo. Por eso, su valor previo —cifrado en 60 millones de libras (82 millones de dólares)— debería caer con el tiempo. En ese contexto, la propiedad de Chelsea podría ver esta ventana como una oportunidad demasiado buena para dejar pasar. A los 25 años, Van Hecke ya se consolidó como uno de los mejores centrales fuera del “núcleo duro” de la élite de la Premier League.

Dónde jugará Adam Wharton la próxima temporada es una incógnita, pero si Chelsea busca un volante para el motor del equipo, debería estar en la conversación. Se lo describe como uno de los mediocampistas más dotados técnicamente que produjo Inglaterra en una generación.

Wharton sería pretendido por prácticamente todos los grandes de la Premier League, además de Real Madrid y Bayern Múnich. Aun así, se lo perfila como un jugador de perfil sereno, de esos que no se apuran en decisiones. La gran pregunta para Chelsea es si su estilo encaja. Se lo compara con un mediocentro “lujo”, profundo y organizador, del mismo linaje que Cesc Fàbregas. Por eso, no necesariamente sería el tipo de “8” más explosivo de ida y vuelta en el área, el rol que Chelsea podría perder si Enzo termina saliendo.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.