Kepa Arrizabalaga se convirtió en el arquero más caro de la historia cuando en 2018 desembarcó en el oeste de Londres por 72 millones de libras (98 millones de dólares). Edouard Mendy le sacó el lugar en el once inicial a partir de 2020 y un año más tarde, en base a un título de Champions League, se terminó imponiendo con el premio FIFA al Mejor Arquero Masculino.
Con el correr de los meses, el orden volvió a moverse: en 2021 Chelsea sumó a Sanchez, procedente de Brighton, y lo hizo en competencia directa dentro de la Premier League. Esa operación implicó una inversión adicional de 25 millones de libras (34 millones de dólares), aunque en Stamford Bridge todavía hay más dudas que certezas sobre la última línea y, en especial, sobre el rol del arquero.
De un vistazo
- Kepa llegó a Chelsea en 2018 por 72 millones de libras (98 millones de dólares).
- Mendy tomó el rol titular en 2020 y ganó el FIFA Best Men’s Goalkeeper en 2021 tras la Champions.
- En 2021 Chelsea incorporó a Sanchez desde Brighton con una inversión de 25 millones de libras (34 millones de dólares).
- Se cuestiona la salida con pelota y la seguridad en los pases hacia atrás.
- Desailly habló de falta de consistencia y pidió un arquero “mejorado” y con jerarquía.
- El club apunta a asegurar Champions League 2026-27 y podría gastar más en el próximo mercado.
- La ventana de transferencias se abre el 15 de junio, con potencial lista de objetivos para el puesto de arquero.
En una etapa del fútbol donde se exige que el arquero participe en la construcción desde el fondo y también tenga soltura para resolver con el pie, Sanchez no logra convencer con su distribución desde el campo. Las dudas aparecen sobre todo cuando el balón le vuelve a los pies y la pelota se juega hacia su zona.
En ese escenario, se instala la intranquilidad en todo el equipo y también en la tribuna: si los pases a la espalda del mediocampo generan temor, nadie sale favorecido. En la defensa, además, hace falta un respaldo pleno: quienes ocupan los puestos de última barrera deben tener confianza total en el jugador que opera justo detrás.
El diagnóstico de Desailly
Eso, precisamente, no sería lo que ocurre en Chelsea. El ex capitán del club, Desailly, reconoció la situación al ser consultado por la necesidad de buscar un nuevo número 1. El campeón del mundo francés señaló que, en los últimos cuatro partidos de Premier League, el equipo perdió tres y que esa falta de regularidad define el problema.
En su lectura, Chelsea puede llegar a cerrar bien una serie, incluso recortar distancia y superar a Manchester United en la tabla, pero luego el rendimiento cae de golpe. “De repente cambia todo”, describió, como si apareciera un tropiezo repentino que desordena el momento del equipo.
El punto que puso en el centro fue el nivel del arquero: sostuvo que no está a la altura y que, ante situaciones que exigirían salir y dar solidez a la defensa, no brinda esa fuerza. En esa línea, mencionó a Wesley Fofana y explicó que el zaguero —aunque no sea internacional titular y no esté en el rol de primera opción con Francia— no debería cargarse con una falta de respaldo desde atrás.
Desailly remarcó que la competencia y la jerarquía deben estar presentes: a su entender, en la mayoría de los puestos del equipo los futbolistas que arranquen como titulares tendrían que ser internacionales. Y cerró la idea con una recomendación concreta para el club: el arquero debería ser “mejorado” por experiencia, aunque no sea el más top del mercado, sí alguien que reduzca al mínimo los errores.
Mercado y próximos objetivos
De cara al verano, Chelsea podría volver a moverse en el mercado aun con un escenario financiero complicado y con pérdidas récord. La chance de invertir aparece ligada a un objetivo deportivo clave: perseguir a Manchester United, rival que visita Stamford Bridge el sábado, y asegurar la clasificación a la Champions League 2026-27.
En paralelo, hay más de un sector que podría necesitar refuerzos, con Liam Rosenior —o quien termine manejando el armado desde el banco— como figura de referencia en la planificación. En ese mapa de necesidades, la posición de arquero podría ocupar un lugar central en la lista de blancos que se arme desde ahora y hasta la apertura de la próxima ventana de transferencias, prevista para el 15 de junio.
