La exclusión de Eduardo Camavinga sacudió el campamento de la selección francesa, en un momento especialmente sensible para el cuerpo técnico y el grupo. El mediocampista del Real Madrid era parte del plantel que llegó a la final del Mundial de Qatar 2022 y, en ese torneo, había tenido participación como suplente en la derrota agónica ante Argentina. Aun así, pese a esa experiencia previa, no entró en la lista más reciente de Didier Deschamps, que quedó confirmada el jueves, quedando fuera del corte tras un período que el entrenador describió como de evaluación.
Lo que dijo Deschamps sobre Camavinga
Deschamps explicó públicamente los motivos de la decisión y dejó en claro que el presente deportivo del jugador pesó más que el historial. “La temporada le hizo perder su lugar. También las lesiones. Y, además, hay una competencia muy fuerte en esa posición”, sostuvo ante la prensa.
Luego, el DT remarcó el componente anímico del descarte y se mostró comprensivo con la reacción del futbolista. “Cama es de los que quedan decepcionados. Sigue siendo joven. En marzo estaba acá. No pongo en duda lo que puede hacer. Pero hoy tiene motivos para estar enojado conmigo, y lo entiendo”, agregó.
Renovación en Les Bleus: debutantes y nombres destacados
Mientras algunos referentes quedaron afuera del último llamado, Deschamps apostó por aire fresco y metió nuevos rostros en el plantel. En total, 13 jugadores vivirán por primera vez una Copa del Mundo con Francia.
Entre las incorporaciones se destacaron Jean-Philippe Mateta, delantero de Crystal Palace, y Lacroix, futbolista de Wolfsburgo. El entrenador subrayó el impacto del atacante francés en el funcionamiento del equipo: “Mateta ha sido muy efectivo con nosotros y también en su club. Y eso pese a que no jugó durante dos meses. Aun así, llegó a 20 goles. Tiene un perfil distinto, que tal vez necesitemos en algún momento”, argumentó.
Juventud, presión emocional y la figura de Mbappé
Con la presencia de jugadores jóvenes como Michael Olise y Warren Zaire-Emery, Deschamps también apuntó a la gestión del clima interno. “No debería haber tensión. Pero si están ahí, es bueno para oxigenar el grupo”, dijo, y remarcó el valor de la adaptación a un nivel exigente.
En esa línea, el DT sostuvo: “Olise, hoy es un fenómeno. Los primeros cuatro o cinco partidos fueron complicados. A veces hace falta tiempo. Pero estos chicos están listos para eso: el nivel es alto. Es una experiencia. No alcanza con ser un debutante; también tiene que ver con la madurez. Manejar el lado emocional es importante. Y en el Mundial no hay nada por encima de eso. Los acompañamos, por supuesto”.
Kylian Mbappé continúa como el eje del equipo: tanto por su rol como atacante diferencial como por el liderazgo que ejerce desde la cinta de capitán. Deschamps evitó cualquier preocupación por la administración de su figura, especialmente por el contexto de presión y críticas que el crack atraviesa en el Real Madrid.
“No hay nada que manejar con Kylian. Hay una especificidad y una obligación mediática [en el Mundial]… es algo impresionante. Estoy bien. No lo vas a tener siempre disponible, pero lo importante es tenerlo bien dentro de la cancha”, sostuvo.
El peso emocional de una lista más: el cierre del ciclo y el foco en el Mundial
De cara a su séptima gran convocatoria con Francia, Deschamps —que ganó el Mundial 2018 y llegó a las finales de la Eurocopa 2016 y de Qatar 2022— reconoció que el torneo tiene un costo emocional propio, incluso para alguien con su trayectoria.
“Sé bien que estoy viviendo muchos momentos que pueden ser los últimos”, admitió. “Es una emoción especial. Suelo esconder lo que siento, sobre todo en conferencias de prensa, donde cada palabra puede ser malinterpretada. Pero yo lo vivo bien. Lo que pasó ya quedó atrás, y se hizo de buena manera. Si no, no estaría acá después de 14 años. Ahora, toda mi energía está puesta en este Mundial”, cerró.
