El Bayern, acostumbrado a levantar copas, tuvo en su última celebración de Bundesliga un momento que dejó a Vincent Kompany con la respiración entrecortada. El DT belga contó que, en medio de la euforia por el título, se había quedado con el trofeo en casa: puntualmente, en su cocina.

Con el festejo ya digerido, Kompany explicó lo ocurrido en declaraciones difundidas por Bild. “Estábamos acá y de repente el trofeo no aparecía. Entonces me acordé: ‘Ah, estaba en nuestro casa’. Estaba en la cocina”, sostuvo. Y agregó que ni siquiera recordaba el detalle de la noche anterior, cuando alguien se lo había entregado con la indicación: “Vinnie, traelo mañana”.

De un vistazo

  • Kompany contó que el trofeo de la Bundesliga quedó en su cocina durante los festejos.
  • La solución llegó gracias a Carla Higgs, quien lo llevó al centro de la ciudad a tiempo.
  • El Bayern igual llegó a la recepción oficial en el Ayuntamiento de Múnich con el trofeo.
  • Los jugadores celebraron en el balcón con el “Meisterschale” frente a miles de hinchas.
  • Leon Goretzka, que dejará el club este verano, fue protagonista de un homenaje especial.
  • La atención ya está puesta en la final de la DFB-Pokal ante Stuttgart el sábado.

La imagen del principal símbolo del fútbol alemán, al lado de un tostador, llegó justo cuando el equipo se alistaba para la recepción oficial. Por suerte para el entrenador, su esposa Carla Higgs se ocupó de llevar el trofeo al centro de Múnich y hacerlo llegar “justo a tiempo” para las ceremonias.

En el Ayuntamiento, el trofeo llegó sobre la hora

Según se informó, Kompany se dio cuenta del error durante el trayecto hacia la zona de Marienplatz, en Múnich. Mientras el plantel ya había subido al segundo piso del Ayuntamiento para ser reconocido por el flamante alcalde, Dominik Krause, el trofeo aún estaba en camino.

Finalmente, el “Meisterschale” llegó al Gran Salón en el momento exacto en que Herbert Hainer, presidente del Bayern, empezaba su discurso frente a los invitados reunidos.

A pesar del contratiempo logístico, el clima dentro del equipo se mantuvo encendido. Una vez que el trofeo estuvo nuevamente en manos de los jugadores, el plantel salió al balcón del Ayuntamiento, el mismo que se volvió un escenario clásico de los festejos, para mostrarlo a los miles de hinchas que se congregaron abajo.

La celebración tuvo baile y cánticos: el “Meisterschale” fue pasando por los integrantes mientras el Bayern festejaba otro exitoso tramo de campaña en el ámbito local.

El homenaje a Goretzka

Para Leon Goretzka, la jornada tuvo un matiz especial. El mediocampista, que tiene previsto marcharse del club durante este verano, se mostró conmovido por el recibimiento de la gente en la recepción.

Como forma de despedida y en reconocimiento a sus raíces en Bochum, el Bayern hizo sonar el himno más conocido de Herbert Grönemeyer, “Bochum”. En paralelo, los hinchas corearon el nombre de Goretzka, en un adiós emotivo para una figura que lleva tiempo siendo parte del plantel.

Estos festejos marcan un pico alto en la primera temporada de Kompany, aunque en Múnich la mirada ya se mueve rápido hacia el objetivo de cerrar el año con el doblete local. El episodio del trofeo olvidado y, además, los intentos de sabotaje por parte de los seguidores de 1860 Múnich no alcanzaron para apagar el entusiasmo de un Bayern que, con su DT joven, sigue con hambre de más.

Ahora el foco pasa a Berlín, donde el Bayern Munich se medirá con Stuttgart en la final de la DFB-Pokal este sábado. Con el trofeo de la Bundesliga recuperado de la cocina a tiempo, Kompany buscará sumar un nuevo título a su vitrina; y, esta vez, con la recomendación implícita de acordarse de empacarlo para el desfile.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.