Max Eberl, director deportivo de Bayern Munich, quedó en el centro de las críticas internas por la manera en la que encaró negociaciones contractuales y por algunas decisiones que terminaron impactando en el clima institucional del club. A la vez, desde la conducción se remarca su influencia en el armado de la plantilla y en la temporada exitosa del equipo, mientras el futuro de varios cargos sigue en discusión con miras al próximo mercado de pases y a reuniones previstas en mayo.
Datos clave
- Se le cuestiona a Eberl una postura considerada “demasiado blanda” en conversaciones de contratos, con impacto reputacional y costos elevados.
- Desde su llegada, logró sostener la continuidad de figuras como Joshua Kimmich, Alphonso Davies, Dayot Upamecano y Jamal Musiala, aunque con subas salariales.
- El caso de Davies está bajo la lupa por su historial médico: sufrió una rotura del ligamento cruzado poco después de renovar y luego acumuló nuevas molestias musculares.
- La conducción reconoció “fricción” con Eberl y también se generó debate por una orden pública de venta en el último cierre de transferencias.
- Bayern revisará en una reunión en el Allianz Arena el desempeño del directorio, con foco en Eberl y en el CEO Jan-Christian Dreesen.
Críticas internas y contratos caros
El foco de las observaciones se ubica en el modo en que Eberl gestionó las conversaciones previas a las renovaciones. Parte del entorno interno sostiene que, en vez de imponer una línea de negociación con mayor dureza, adoptó un trato demasiado condescendiente con los agentes desde etapas tempranas, lo que habría derivado en acuerdos “innecesariamente costosos” y en un deterioro de la imagen institucional del club.
En ese mismo marco, se remarca que el director deportivo consiguió mantener por la vía de la renovación a jugadores clave. Entre los nombres aparecen Joshua Kimmich, Alphonso Davies, Dayot Upamecano y Jamal Musiala, aunque esas gestiones habrían venido acompañadas de aumentos salariales significativos.
El “caso Davies” y el impacto físico
El caso de Alphonso Davies es uno de los que más preocupa en lo deportivo y también en lo administrativo. De acuerdo con el relato de la fuente, el canadiense sufrió una lesión del ligamento cruzado poco después de firmar su extensión y, desde entonces, no logró recuperar el 100% de su condición física.
Además, en el presente sigue marginado por otra dolencia muscular: la tercera desde su regreso, que se produjo en febrero. En declaraciones recientes, el director deportivo Christoph Freund dejó claro lo complejo del momento para el futbolista y para el club: señaló que es “muy amargo”, tanto para Davies como para Bayern, y remarcó que el jugador nunca llegó a agarrar ritmo de competencia. También sostuvo que la situación le genera un desafío mental importante en este período.
Fricción con la cúpula y tensiones con el estilo de trabajo
Las críticas no se limitan a contratos. Incluso antes de que se instalara la discusión por las renovaciones de alto costo, Eberl ya enfrentaba roces internos en el Bayern. Uli Hoeneß, presidente honorario, admitió el otoño pasado que existía “cierta fricción” con el director deportivo y lo definió como alguien “bastante sensible” en el intercambio de ideas.
En paralelo, el debate se abrió también por una decisión pública atribuida al patrono del club y a un integrante con peso en el consejo de supervisión. Hoeneß dio la orden de encarar una salida en el cierre de verano anterior. En ese contexto, Eberl había apostado por sumar otro refuerzo de jerarquía, especialmente tras la venta inesperada de Kingsley Coman, pero Hoeneß insistió en que el Bayern debía enfocarse solo en objetivos que llegaran a préstamo.
Finalmente, Eberl acató ese lineamiento y concretó la llegada de Nicolas Jackson desde Chelsea, con un costo de préstamo récord de 16,5 millones de euros.
Defensa desde Hoeneß: decisiones clave para la temporada
Más allá de las diferencias, Hoeneß resaltó en los últimos días el papel determinante de Eberl en la temporada exitosa del Bayern. En su explicación, tras una serie de rechazos durante la búsqueda de entrenador, Eberl empujó internamente para la designación de Vincent Kompany y terminó logrando que esa idea se materializara.
Además, Hoeneß sumó otro punto a favor: sostuvo que Eberl también fue quien impulsó la contratación de Michael Olise por 53 millones de euros en julio de 2024. En el relato, se destaca que, a lo largo de 105 partidos con la camiseta del club, Olise acumuló 42 goles y 53 asistencias, convirtiéndose en uno de los atacantes con más chispa en Europa.
En esa línea, Hoeneß explicó cómo se tomó la decisión por Olise: remarcó que se trató de una operación que “vuelve a Max”, porque la determinación la habría asumido Eberl bajo su propia responsabilidad. También indicó que, al momento de la decisión, no se conocía tanto al jugador previamente como para opinar con demasiada profundidad. Y concluyó que, si alguien está tan convencido —con la participación de Christoph Freund y del cuerpo que intervenía en ese momento, aunque Vincent todavía no estaba en el club— hay que aceptar la jugada.
Reunión de consejo por el rendimiento del directorio
Este lunes, el consejo de supervisión de Bayern Munich, con la presencia de Herbert Hainer (presidente), Uli Hoeneß y Karl-Heinz Rummenigge —ex director deportivo—, se reunirá en el Allianz Arena para evaluar el desempeño del directorio ejecutivo. El temario no se limitará a Eberl, sino que también incluirá al CEO Jan-Christian Dreesen.
Los contratos de Eberl y de Dreesen se extienden hasta 2027, al igual que el de Christoph Freund. De acuerdo con lo informado, para Dreesen se ve una renovación como un trámite, mientras que Eberl tendría que “demostrarse” en el próximo mercado de pases de verano.
En cuanto al calendario, se indica que la situación de Eberl se discutirá en una reunión de mayo. Mientras tanto, otra información señala que el escenario de Freund todavía está “en el aire”. También se menciona que la relación entre ambos estaría atravesando tensión, describiéndola como una especie de “matrimonio forzado”.
El mensaje de Eberl sobre su futuro y su gestión
Por su parte, Eberl se mostró relajado respecto a su continuidad, aunque su contrato vence en 2027. En declaraciones brindadas en el entorno de la segunda semifinal de Champions League ante Paris Saint-Germain, expresó que siente que el club avanzó en “buenas cosas” y que se encuentra “muy a gusto”.
Además, remarcó que siempre sostuvo su intención de desempeñar su rol en Bayern y sostuvo que la continuidad debería depender del rendimiento: si desde el club consideran que realiza bien su trabajo, estaría dispuesto a quedarse por más tiempo.
En otro tramo de su discurso, dijo que invirtió “corazón y alma” en el club desde su llegada. Reconoció que no siempre resulta sencillo en una institución como Bayern, donde algunas personalidades fuertes pueden chocar. Aun así, aseguró que en un grande como el Bayern Munich es útil que la gente se encuentre, se enfrente en ideas y tenga conversaciones internas.
