Tras la derrota en la Puskas Arena, Mikel Arteta cambió el foco de inmediato hacia el mercado de verano. El entrenador sostuvo que el club debe moverse con decisión para acortar la distancia con la élite europea. En esa línea, dejó entrever un período intenso de incorporaciones, con la idea de aprovechar el buen momento en el plano local y dar un paso más en el plano continental durante la próxima temporada.

“Primero voy a tomarme unos días con mi familia y después empezaremos el proceso para revisar lo que hicimos”, expresó Arteta a los periodistas luego del partido. Y agregó: “Vamos a tomar decisiones muy importantes si queremos dar otro nivel. Tenemos que mostrar ambición porque somos más que capaces, pero eso requiere ser muy, muy ambiciosos, rápido y también inteligentes”. En paralelo, ya se mencionan posibles refuerzos de alto perfil. Entre los nombres que aparecen en carpeta, se destaca Julian Alvarez, delantero del Atlético de Madrid, como un objetivo prioritario para fortalecer la zona ofensiva.

Aunque el resultado fue difícil de digerir, Arteta se mostró correcto en el golpe y reconoció el valor del equipo de Luis Enrique, al que ubicó como el parámetro máximo del fútbol moderno. PSG fue dueño de la pelota durante la mayor parte del encuentro y dejó a Arsenal apenas con un 24.7% de posesión. Esa marca, considerada el registro más bajo para una final de Champions League, dejó en evidencia la superioridad técnica de los parisinos.

“Quiero felicitar a PSG, en especial a Luis, porque, en mi opinión, es el mejor equipo del mundo”, sostuvo el DT de Arsenal. “Lo que pueden hacer con la pelota, con acciones individuales, no lo he visto. No es el plan jugar en ciertas zonas cuando no la tenés, pero te fuerzan a hacerlo. Por eso, todavía más mérito para los jugadores”, completó.

El partido también tuvo su lado polémico. Desde el banco de Arsenal reaccionaron con enojo cuando algunas decisiones arbitrales parecieron jugar en contra del equipo durante el tiempo extra. Arteta señaló un episodio puntual en el que Nuno Mendes habría cometido una falta sobre Noni Madueke dentro del área, pero el árbitro desestimó las protestas de los gunners.

El español no se guardó nada al evaluar el arbitraje y remarcó: “Lo miro de nuevo y podría ser perfectamente un penal. Sobre todo porque vemos los penales que les dieron este año en la competencia. Esta temporada, el árbitro tomó una decisión y después hizo otra con Cristhian Mosquera, y eso es importante”. El reclamo en el minuto 102 se convirtió en uno de los temas centrales, mientras el trámite avanzaba hacia la definición por penales que terminó marcando el destino de Arsenal.

Perder desde los doce pasos siempre duele, más aún cuando Arsenal estuvo tan cerca de conquistar su primera Copa de Europa. Gabriel falló el remate decisivo, después de que Eberechi Eze tampoco convirtiera, en un desenlace con el partido igualado 1-1 al finalizar el tiempo reglamentario. Con ese golpe, Arteta tuvo que gestionar el impacto emocional de una temporada que sí dejó una Premier League, pero que se quedó sin el trofeo máximo.

“Dolor, eso es. Cuando estás tan cerca en la competencia y a pocos penales de ganar el certamen más grande para clubes, así se siente”, admitió Arteta. Y cerró con un reconocimiento al carácter del plantel: “Lo que les dije a los jugadores y al cuerpo técnico es que si les doy las gracias un millón de veces, no alcanza. Es porque la alegría y los momentos que vivimos juntos todos los días están por encima de cualquier cosa”.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.