El Everton no pudo sostener el impulso tras el empate que terminó en derrota en el cierre ante Liverpool, y quedó estacionado en el 10° puesto de la Premier League con 47 puntos. Más allá del golpe deportivo, el foco inmediato pasa por la salud de Jarrad Branthwaite: el defensor debió salir en el minuto 87, agarrándose la parte posterior de la pierna derecha, en una acción que encendió la alarma en Goodison Park. En los instantes finales lo reemplazó Michael Keane, en un partido que se había mantenido muy parejo y que, en el tramo final, terminó inclinándose del lado visitante.
El partido se definió en el descuento y dejó una herida futbolística
La secuencia del encuentro fue claramente emocional para la hinchada local. Everton arrancó complicando con un gol de Mohamed Salah para poner el 1-0, pero la respuesta de los Toffees llegó rápido: Beto logró el empate con un tanto de corta distancia. Con el marcador 1-1 y la eliminatoria de sensaciones aún abierta, el problema físico de Branthwaite apareció justo cuando el partido parecía encaminarse a un cierre favorable para la ilusión local.
La tensión se estiró hasta el final, y allí Liverpool terminó aprovechando una ventana decisiva. En el tramo profundo de los 10 minutos de tiempo adicional, Virgil van Dijk resolvió con un cabezazo potente para establecer el 2-1 y cerrar la historia a favor de los visitantes.
Branthwaite en la mira: preocupación por el historial y el impacto en el equipo
Tras el pitazo final, el entrenador David Moyes no pudo aportar certezas sobre el alcance del golpe. Cuando le consultaron por la gravedad de la lesión, el DT escocés fue prudente, pero dejó claro que el panorama no era tranquilizador: “No lo sé todavía. Pero me preocupa que pueda no ser algo bueno, aunque veremos”.
Lo que vuelve más delicado el momento es el contexto médico y la continuidad de Branthwaite en la temporada. El central apenas acumuló seis apariciones y 681 minutos en la Premier League, con un registro ofensivo de un gol y una asistencia. Antes, entre agosto y enero, había quedado afuera durante 23 partidos, un dato que ya hablaba de una dificultad para sostener ritmo y disponibilidad.
- Lesión: se produjo en el minuto 87, con molestias en la parte posterior de la pierna derecha.
- Participación actual: 6 partidos y 681 minutos en la Premier League.
- Producción: 1 gol y 1 asistencia.
- Antecedente: se perdió 23 encuentros entre agosto y enero.
Charlie Adam, ex preparador de pelota parada de Everton, leyó la situación con preocupación. En sus palabras, hay señales que “probablemente” estaban en la cabeza del jugador. Adam apuntó a que el cuadro podría ser el mismo problema del que venía saliendo: el derecho bíceps femoral/ isquiotibial, una zona que ya había requerido cirugía en la temporada. Y agregó un elemento clave: si se trata de ese músculo otra vez, el regreso puede volverse largo, más aún para un futbolista joven que venía intentando recuperar el nivel.
Qué viene para Everton: escáner médico, Europa cerca y desafío inmediato
La prioridad ahora para Everton es clara: esperar los resultados del estudio médico para definir cómo rearmar la línea defensiva. Con Branthwaite sentido en una zona que ya tuvo tratamiento quirúrgico antes, el margen de maniobra para el staff técnico puede quedar condicionado según el diagnóstico.
En lo clasificatorio, la derrota en el derby no terminó de apagar la temporada, aunque sí obliga a estar con los nervios a flor de piel. Los Toffees todavía mantienen la esperanza de acceder a competencias europeas: están a un punto del 6° lugar, que hoy ocupa Chelsea, de cara a los últimos cinco partidos del calendario. Moyes, por lo tanto, necesita una reacción rápida para volver a sumar y conservar la pelea.
El próximo paso es inmediato y exigente en cuanto al contexto: Everton visita a West Ham en el London Stadium la semana venidera, un partido que aparece como prueba de carácter tras el golpe de Liverpool y la incertidumbre por el estado del central.
