El Arsenal sostuvo su pelea por el título en la Premier League, aunque el partido quedó opacado por una jugada polémica en el cierre: un tanto de Callum Wilson sobre el final del encuentro fue anulado cuando West Ham lo reclamó como válido. El árbitro Chris Kavanagh, con la intervención del VAR de Darren England, decidió invalidar la conquista al considerar que Pablo Felipe cometió una falta sobre el arquero David Raya. El impacto de esa determinación es enorme para la tabla, tanto por arriba como por abajo. Los Gunners quedaron en la primera posición con 79 puntos tras 36 partidos, cinco unidades por delante de Manchester City, que además tiene un partido pendiente. En el otro extremo, West Ham está en el decimoctavo lugar con 36 puntos, en una lucha desesperada por sostener la categoría.
Más allá del golpe emocional en el este de Londres, Pep Guardiola no se detuvo a analizar durante demasiado tiempo la revisión por VAR en el tramo final. Consultado por la jugada y por su incidencia en la pelea por el campeonato, el entrenador mantuvo un enfoque práctico y fue directo: “Crystal Palace y pensar en lo que tenemos que hacer”. Luego agregó, en la misma línea, que en su carrera aprendió a soltar aquello que no se puede controlar. “Hay cosas que no podés controlar: olvidate y concentrarte en hacerlo mejor de lo que no hicimos mejor esta temporada para pelear la Premier League. Seguimos en la lucha y lo próximo es Crystal Palace”. En este contexto, el City entiende que necesita sumar sí o sí para seguir con vida en la carrera por el título.
Con el foco también puesto en el cronograma del fin de semana, aparece un nuevo condimento: la agenda apretada de Crystal Palace. Oliver Glasner, su DT, reconoció que podría introducir rotaciones en el plantel de cara al compromiso por la Conference League que jugarán ante Rayo Vallecano el 27 de mayo. “No soy responsable de Arsenal, no soy responsable de Manchester City; soy responsable de Crystal Palace”, sostuvo. Palace recibirá a City el miércoles, luego enfrentará a Brentford el domingo y cerrará su participación en la liga en condición de local ante Arsenal el 24 de mayo. Pese a las especulaciones sobre descanso y cambios, Guardiola anticipó que City no va a regalar nada: “Son equipos muy profesionales. Crystal Palace va a jugar al máximo contra nosotros”.
En definitiva, el rumbo del trofeo de la Premier League dependerá de cómo ambos clubes gestionen este final cargado de tensión. Arsenal, atento a cualquier tropiezo que se produzca en la recta final, aguarda con expectativas. Mientras tanto, Manchester City sabe que debe asegurar la mayor cantidad de puntos posible en sus compromisos restantes más determinantes. Los próximos días, con cada resultado, terminarán de marcar quién cruza primero la línea de llegada como campeón.
