La ausencia de Mbappé fue el gran tema antes de que se pateara la primera pelota en Cataluña. El francés no formó parte de la delegación que viajó para el duelo definitorio de la temporada, y aun con la ilusión de que pudiera llegar a tiempo tras una molestia muscular, Arbeloa tuvo que encarar el encuentro sin su delantero estrella. El panorama, con la confirmación final de la baja, dejó poco margen de tranquilidad para los hinchas madridistas.

Al final, esa falta terminó pesando demasiado para Real Madrid, que se despidió con una derrota por 2-0 en el Spotify Camp Nou. Tras el partido, cuando le consultaron si el futbolista volverá a estar disponible en lo que queda de la campaña, o si se pudo hacer algo más para asegurar su presencia en el Clásico, el entrenador evitó dar precisiones. “No lo sé. Veremos cómo evoluciona su lesión”, respondió ante los periodistas. Esa incertidumbre, además, se suma al nivel de exigencia que ya viene recibiendo el entrenador de 27 años, en medio de las críticas que recibió el pasado tramo estando al margen.

Más allá del resultado, Arbeloa también se mostró molesto por una jugada puntual del arbitraje que involucró a Jude Bellingham y Eric García. El DT consideró que su equipo no tuvo la intervención que, a su entender, podía ser determinante. Sin embargo, se mostró llamativamente cauto y no dejó que el tema le sacara del eje: remarcó que la tarea se volvió demasiado cuesta arriba una vez que el local encontró su ritmo durante la noche.

En esa línea, agregó: “Por lo que vimos, quedó claro. Capaz habría que preguntarse por qué no intervino el VAR”. Y luego se encargó de reconocer el mérito del rival: “Felicitaciones a Barça por el título. Arrancaron muy fuerte. Se nos hizo cuesta arriba demasiado temprano. Son un equipo muy bien trabajado, y cuando se ponen arriba son muy difíciles. Yo les pedí que lo dieran todo hasta el final, más allá del marcador”.

Con la posibilidad concreta de cerrar otra temporada sin un gran trofeo, en Madrid se intensificaron los pedidos de una reestructuración fuerte de cara al verano. Las versiones sobre tensiones internas tampoco ayudaron a calmar el clima, aunque Arbeloa salió rápido a frenar la idea de que la plantilla esté “rota” de base. Sostuvo que los cimientos para volver a pelear arriba ya están instalados en el vestuario de Valdebebas.

“Tenemos un plantel excelente que puede aprovecharse de gran manera”, defendió. “Tenemos jugadores que cualquier equipo de Europa querría; lo que resta es poner el foco en el futuro. No podemos decir demasiado porque entendemos la frustración y la decepción, y lo único que podemos hacer es trabajar fuerte y mirar hacia adelante. Sabemos que Real Madrid siempre vuelve, y hoy entiendo la bronca de la gente tanto como la sentimos nosotros”.

El plan táctico, además, se desordenó apenas antes del inicio. Dean Huijsen tuvo que bajarse del once titular por una enfermedad repentina. El defensor joven era esperado para tener un rol clave en el control del ataque de Barcelona, pero el imprevisto dejó a Arbeloa sin alternativa y lo obligó a recurrir al banco en el último momento. Así, Raul Asencio terminó ingresando para afrontar el Clásico con el escenario ya en marcha.

Al explicar el cambio de último instante, Arbeloa detalló que el jugador quería estar pese a su estado físico: “Él quería jugar. Pero se sentía flojo, y fue una decisión mía. Necesitábamos energía, por eso decidí que arrancara Raul [Asencio] en su lugar”, cerró.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.