El juvenil Lamine Yamal retomó el trabajo sobre el césped en Barcelona en el marco de su recuperación por una lesión muscular. El extremo, que había pasado por una primera etapa de rehabilitación en el gimnasio, comenzó con ejercicios individuales en el campo de entrenamiento del club, un paso que llega con la mira puesta en llegar a tiempo a la convocatoria de España para el Mundial. De todos modos, su ausencia está confirmada para el tramo final de los compromisos domésticos que le quedan a Barcelona.
El paso clave: vuelta al césped y plan conservador
El avance tiene un significado especial por el tipo de lesión y por el momento en el calendario. Yamal sufrió el 22 de abril una rotura parcial del bíceps femoral en la pierna izquierda. A partir de allí, Barcelona eligió un camino conservador: no hubo cirugía y el tratamiento se enfocó en la rehabilitación.
La progresión es clara: primero trabajó en el gimnasio durante la fase inicial, y ahora ya realiza tareas sobre el césped, con ejercicios individuales en el predio de entrenamiento. Ese retorno al campo, aunque sin implicar todavía el regreso a la competencia, funciona como señal positiva para el futbolista y también para el cuerpo técnico de la selección española.
Qué significa para Barcelona y para España de cara al Mundial
En el corto plazo, Barcelona deberá rearmar el plan sin Yamal. El extremo no volverá a jugar en los partidos restantes de los torneos locales del club. Sin embargo, el hecho de que ya esté trabajando en el campo le da aire a la planificación: la prioridad pasa a ser que llegue en condiciones a la ventana internacional.
Desde la selección, la idea también está alineada con un criterio de evaluación caso por caso. El entrenador Luis de la Fuente dejó en claro que Yamal sigue siendo una pieza importante dentro del plan de España siempre que reciba el alta médica a tiempo para el torneo en Norteamérica.
- Yamal: vuelve a lo “on-field” con tareas individuales, pero no jugará con Barcelona en el tramo restante.
- España: la incorporación depende de la aprobación médica dentro de los plazos del Mundial.
- Enfoque general: se evaluarán situaciones particulares según evolución y riesgo.
La mirada del DT: gestionar lesiones en el tramo decisivo
De la Fuente también se refirió a otros futbolistas que arrastraron molestias durante el final de la temporada. Su postura fue explícita: son jugadores relevantes porque pueden marcar diferencia en etapas donde la exigencia sube de forma notoria. No es lo mismo competir en la fase de grupos que encarar octavos de final, dieciseisavos o cuartos de final (tal como expresó el entrenador), con partidos de mayor tensión y menor margen de error.
En esa línea, el técnico remarcó que el objetivo es llegar hasta el 19 de julio, que marca el desenlace del torneo. Para cumplirlo, la metodología será la misma: revisión individual y decisión deportiva condicionada por el estado físico.
Además, De la Fuente citó como ejemplo lo que pasó con Dani Olmo en la Euro 2024 para explicar por qué suele tener paciencia con quienes llegan con problemas físicos a un torneo grande. El entrenador admitió que Olmo se incorporó al campamento de preparación con una situación casi impredecible y que incluso estuvo cerca de quedar afuera, pero terminó convirtiéndose en una pieza clave.
El DT argumentó su relato con hechos concretos: Olmo fue el máximo goleador, asistió con una entrega para Mikel Merino y también evitó un gol en contra en una acción decisiva frente a Alemania, despejando en la línea. De la Fuente añadió que el futbolista sabía que podría haberse ido a casa porque tenía un problema en la pantorrilla, y que en su momento decidieron “esperar” con la esperanza de que el plan funcionara.
Con ese antecedente, el mensaje hacia Yamal y hacia el grupo es el mismo: el proceso de recuperación no se mira solo por el calendario inmediato, sino por la capacidad real de llegar con rendimiento y seguridad al tramo final del torneo.
Lo que viene para Yamal: continuidad del trabajo y monitoreo médico
En las próximas semanas, Yamal continuará con sesiones individuales y con tareas de rehabilitación, mientras el departamento médico de Barcelona supervise de cerca su evolución. La temporada local lo dejará afuera del tramo final, pero la prioridad ahora es otra: que el extremo arribe al Mundial en condiciones óptimas para integrarse a la selección.
Por el momento, el retorno al césped es el dato más alentador del proceso: no implica todavía competencia, pero sí marca una etapa superada y abre una ventana de esperanza para que Yamal llegue a la convocatoria si el alta médica llega a tiempo.
