Con apenas 18 años, Lamine Yamal carga sobre los hombros la ilusión de un país y también la de un club enorme, pero sorprende por la calma con la que mira el fútbol de alto voltaje. No parece intimidarlo ni el brillo de las grandes noches internacionales ni el peso de los partidos que suelen activar la ansiedad de cualquiera. En ese sentido, dejó una mirada distendida sobre por qué las presiones de un clásico como El Clasico o de los torneos grandes no lo condicionan tanto, y lo comparó con la incertidumbre que aparece en trabajos más “tradicionales”, donde no sabés exactamente qué puede salir mal.

Para el extremo, la cancha es el lugar donde se siente realmente cómodo y, sobre todo, donde puede sacarse de encima el miedo al error que suele perseguir a muchos compañeros. “Me pondría nervioso si tuviera que hacer algo que no sé hacer. Por ejemplo, si tuviera un empleo común… nunca tuve uno, así que capaz me preocuparía por meter la pata. Pero el fútbol es lo que siempre hice, es lo que conozco. Entonces trato de disfrutarlo”, explicó. Y agregó que ver a sus padres en las tribunas, sabiendo que están orgullosos, le baja la intensidad emocional: “Es una sensación linda. Cuando los miro y sé que me apoyan, la presión se va”.

Yamal ya se está convirtiendo en la cara visible de una nueva camada en Barcelona, y su idea es simple: cuando está en su mejor versión, siente que puede con todo. De cara al Mundial que se aproxima, donde se prepara para encabezar el ataque de España, el delantero describió el cambio que se produce tanto en lo físico como en lo mental cuando encuentra el pico de rendimiento dentro del campo.

En su análisis, sostener ese nivel no es solo una cuestión de piernas: también depende del estado de ánimo y de cómo logra expresarse desde su estilo natural, con esa cuota de atrevimiento que lo hace diferente. “Siempre digo que es como ser un superhéroe: todo encaja. Voy más rápido, con más fuerza, con energía y adrenalina. Me siento invencible y me encantaría llegar a ese punto en el Mundial”, remarcó.

Mientras muchos futbolistas se ven limitados por las exigencias tácticas del juego actual, Yamal parece encontrar su mejor versión en el espacio para crear. Reconoció que su rendimiento tanto en los partidos con su club como con la selección en las bandas está muy ligado a cuánto se divierte durante los 90 minutos: si no disfruta, su incidencia se resiente. En cambio, cuando está cómodo y con ganas, el partido le fluye y encuentra más recursos.

“Mi juego depende mucho de la creatividad y, cuando no la paso bien, se nota. Todo se siente más plano, menos inspirado. Pero cuando estoy feliz, como me pasó en la EURO, entonces todo encaja y me siento más libre”, explicó, dejando claro que su desempeño no se reduce a una receta táctica, sino también a la energía que logra transmitir y recibir dentro del terreno.

A pesar de que utiliza el apodo de “superhéroe” para describir su personalidad cuando juega, Yamal se mantiene con los pies sobre la tierra en el día a día en Barcelona. Le atribuye a su familia y al entorno de La Masia el mérito de sostenerlo enfocado en su crecimiento, sin dejarse llevar por la fama que suele seguir cada movimiento de un chico que aparece en escena de manera prematura. Para él, el objetivo sigue siendo el mismo: mejorar su fútbol, sin comprar el ruido alrededor.

Y cerró con un mensaje que apunta a la madurez: “Sé que soy todavía joven y que me queda muchísimo por aprender. Mi familia me mantiene humilde y todos los días me recuerda de dónde vengo. En el fútbol, las cosas pueden cambiar rápido, así que es importante permanecer concentrado. Yo quiero seguir trabajando fuerte, disfrutando mi juego y que la gente se vaya contenta cada vez que me toque vestir la camiseta de Barcelona o la de España”.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.