La estrella de Al-Nassr cambió la intensidad del área de penal por la calma que ofrecen las costas de Arabia Saudita. Con la compañía de su pareja de toda la vida y sus hijos, el ídolo de 41 años viene compartiendo postales de un descanso de lujo. Entre aguas turquesas y momentos de relax junto a la pileta, la familia Ronaldo parece aprovechar una ventana poco común de tiempo libre dentro del calendario futbolero.
En una serie de publicaciones en redes sociales, Rodriguez fue mostrando los detalles de la escapada: en particular, imágenes emotivas en las que el delantero histórico se muestra caminando de la mano con su hija menor, Bella Esmeralda. El clan se aloja en un resort apartado, un escenario ideal para que el portugués, figura considerada como el “GOAT” de su país, recargue energías antes de viajar para sumarse a la concentración de la selección de cara al próximo certamen en Norteamérica.
La prometida de Ronaldo, Rodriguez, mantuvo al tanto a los seguidores sobre el retiro idílico a través de su perfil de Instagram. En una de las publicaciones, donde se ve a los chicos jugando en la pileta y a Cristiano Junior dominando una tabla de surf eléctrica, el mensaje acompañó la postal con un cálido “The best of my life”. Más allá de la exposición pública, las imágenes dejan ver un costado más tierno del hombre que muchas veces se caracteriza por su competitividad obsesiva dentro de la cancha.
Las fotografías también retrataron escenas cotidianas del viaje: comidas frente al mar y diversión de los niños en el agua. En ese contexto, una foto puntual de Esmeralda, ya en su rol de protagonista, relajándose sobre un flotador con temática de sirena capturó el clima de las vacaciones. Con la presión de un gran torneo acercándose, el foco sigue puesto en la unión familiar mientras el veterano encara la preparación para su histórica sexta participación mundialista.
Incluso en medio de un parate familiar, la misma ética de trabajo que marcó la carrera de Ronaldo continúa presente. En otra publicación desde el lugar de descanso, se lo ve al crack enseñando hábitos físicos a la próxima generación: con cuidado, les muestra a sus hijos cómo realizar ejercicios, y en particular se observa a su hijo Mateo haciendo abdominales o “sit-ups”. Esa dedicación constante al cuidado físico es la que le permite seguir compitiendo en el máximo nivel bien entrado en su quinta década.
El calendario marca una cuenta regresiva hacia el 17 de junio, cuando Portugal iniciará su andar en el Grupo K ante Congo en Houston. Para Ronaldo, este certamen es el último gran tramo: el único trofeo importante que se le resistió a lo largo de dos décadas dominantes. Con compromisos de la fase de grupos pautados entre Texas y Florida, el delantero utiliza este tiempo para llegar con la mente y el cuerpo a punto, en sintonía con el calor que tendrá el verano estadounidense.
Luego de cerrar la temporada de clubes a fines de mayo, estas jornadas funcionan como el puente entre el éxito doméstico y la obligación internacional. El descanso, sin embargo, tendrá fecha de vencimiento: terminado el paréntesis, la atención se trasladará por completo al césped. El mundo estará atento para ver si el máximo goleador de la historia del fútbol internacional puede regalar una última tanda de momentos icónicos en el escenario más grande de todos.
