Inglaterra quedó muy cerca de estirar a tres puntos la ventaja sobre España en la cima del grupo de clasificación para el Mundial, pero el DT neerlandés, Sarina Wiegman, no se permite bajar la guardia. Tras el ajustado triunfo 1-0 ante Islandia en Reikiavik, el entrenador salió rápidamente a cortar la euforia: en el fútbol internacional, el margen de error se achica cada vez más y cualquier distracción puede costar caro.
Luego del pitazo final, Wiegman habló con ITV y marcó el panorama realista del presente en el fútbol femenino. “Lo más importante es que tenemos 12 puntos, y eso es muy bueno. Ya no hay partidos fáciles. No damos nada por sentado. Ahora estamos en una posición muy favorable, y también sabemos lo fuertes que son España y, además, el partido con Ucrania. Por ahora, lo que toca es celebrar estos seis puntos. Las jugadoras vuelven a sus clubes, afrontan encuentros muy importantes y después volvemos en junio”, sostuvo.
El momento decisivo en Islandia llegó por medio de Alessia Russo. La delantera resolvió con frialdad a los 21 minutos y con su gol le dio a Inglaterra la victoria y los tres puntos. Fue una escena especial para Russo y para el país: mientras Inglaterra celebraba su partido oficial número 500, la futbolista festejaba su trigésimo tanto internacional con la camiseta de las Lionesses.
Aun así, el triunfo no dejó una noche cómoda para las campeonas europeas. Tras un arranque con clara superioridad, el equipo inglés sufrió durante el segundo tiempo, cuando las locales intensificaron su propuesta. Russo reconoció que el plantel tuvo que hacer un esfuerzo extra para sostenerse en la primera posición del grupo, asegurando el único lugar directo de clasificación y evitando caer en un escenario más riesgoso de repechaje.
Si Russo aportó el golpe ofensivo en un extremo, del otro lado apareció Hannah Hampton. La arquera de Chelsea fue la figura en un tramo clave: con una serie de atajadas determinantes, sostuvo a Inglaterra cuando Islandia buscaba la igualdad. Sus compañeras destacaron el impacto directo de sus intervenciones y coincidieron en que, sin su aparición en momentos puntuales, el partido bien pudo haberse escapado.
Russo también se tomó un segundo para subrayar el rol de la guardameta. “Fue increíble. Yo hablé de los momentos grandes que se necesitan. Ella nos mantuvo en el partido y apareció tres o cuatro veces para que sigamos con el arco en cero y así conservar los tres puntos. Fue enorme y, a veces, necesitás que alguien dé un paso al frente así”, afirmó en diálogo con ITV.
Ahora, el equipo tendrá un breve descanso de la actividad internacional antes de encarar un doble compromiso exigente en junio. Inglaterra tiene previsto enfrentarse a España, vigente campeona del Mundial, en un partido que puede terminar definiendo quién se lleva el primer lugar del grupo; luego, cerrará la serie ante Ucrania. Wiegman sabe que la intensidad no hará más que aumentar a medida que se acerque el torneo en Brasil.
Para futbolistas como Russo, la atención vuelve a los deberes domésticos, con intereses enormes de por medio. La delantera de Arsenal está lista para liderar el ataque de las Gunners cuando reciban a Lyon en el partido de ida de las semifinales de la Champions League. En paralelo, Wiegman espera que sus figuras regresen desde sus clubes en óptimas condiciones, listas para lo que considera el desafío más duro que tuvo hasta ahora esta campaña de clasificación.
