Inter Miami volvió a sentir el impacto de Lionel Messi en una noche que arrancó como un recital y terminó con un golpe de realidad. En el minuto 33, el rosarino marcó el 3-0 con una jugada que dejó claro por qué sigue siendo una amenaza incluso cuando el partido parece encaminarse. Tras recibir un pase preciso de su compañero histórico, Luis Suárez, Messi mostró esa agilidad intacta que tiene desde hace años: se metió en velocidad, ejecutó una finta de su estilo y dejó pagando a un marcador de Orlando City. Después, eligió el remate con decisión desde afuera del área, un disparo potente y certero que se metió en el rincón, imposible para el arquero Maxime Crepeau, que solo pudo quedar mirando la pelota pasar. Fue el octavo gol de Messi en apenas 10 partidos de la MLS esa temporada, y todo indicaba que también cortaba su particular racha negativa: venía de estar dos encuentros sin convertir, y el 3-0 parecía el cierre perfecto para volver a encenderse.
Antes de que el estadio contara la historia con la firma de Messi, el dueño de casa ya había tomado el control desde el arranque. Ian Fray abrió el marcador temprano y Telasco Segovia amplió la ventaja, con una asistencia del propio Messi en el segundo tanto. Con ese panorama, Inter se colocó en una situación cómoda, persiguiendo además un objetivo especial: conseguir por primera vez la victoria en su nueva casa, un estadio de última generación. Sin embargo, el guion cambió por completo en la segunda parte, con Orlando City protagonizando una remontada histórica para la liga.
La remontada de Orlando: la historia más grande en la MLS
Orlando City dio vuelta el partido de una manera que quedará en las estadísticas. De hecho, fue apenas la tercera vez en la historia de la MLS que un equipo logra remontar un marcador adverso de tres goles para terminar ganando. El motor de esa reacción tuvo nombre y apellido: Martin Ojeda, otro argentino que se convirtió en figura con un hat-trick que fue arrastrando el partido hacia el final con una intensidad de película.
Ojeda empezó a recortar distancias antes del cierre del primer tiempo, volviendo a meter a su equipo en el partido. Luego, en el minuto 68, volvió a aparecer con el segundo tanto y dejó el trámite encendido para el tramo decisivo. Inter Miami resistió como pudo, incluso con una seguidilla de atajadas de Dayne St. Clair, el arquero de Miami, que mantuvo a los suyos con vida en varios momentos puntuales. Pero la igualdad llegó: Ojeda terminó emparejando desde el punto penal, y ahí el partido ya era una guerra abierta.
La tragedia para Miami se terminó de escribir en el tiempo agregado. Tyrese Spicer apareció con una especie de “desmarque fantasma”, se metió en el área y concretó el gol que definió la victoria. Con ese cierre, el resultado no solo dolió por el cómo, sino también por lo que reabre en la actualidad: la dificultad de Inter Miami en el Nu Stadium sigue siendo un tema recurrente. A pesar de la posición que ocupan en la tabla, los “Herons” no lograron ganar ninguno de sus primeros cuatro partidos en ese escenario.
Messi, el dato que sigue creciendo y el próximo objetivo
Aun con la derrota, las cifras individuales de Messi conservan un brillo enorme. El gol ante Orlando fue el número 86 con la camiseta de Inter Miami, y funciona como un nuevo impulso en la búsqueda de registros y marcas en Norteamérica. En lo colectivo, el equipo también se mantiene en una zona muy competitiva: Inter marcha tercero en la Conferencia Este, a solo un punto de los líderes, Nashville. Además, acumula la misma cantidad de puntos que el segundo, New England Revolution, aunque queda por detrás en el diferencial de gol.
Ahora, el calendario aprieta justo cuando el torneo entra en pausa. Inter Miami tiene cuatro partidos por delante antes de que la liga se detenga durante siete semanas por el receso del Mundial. En el horizonte aparecen los cruces ante Toronto, Cincinnati, Portland y Philadelphia, y en ese contexto Hoyos (DT del equipo) necesitará que el plantel encuentre la primera victoria que tanto se le viene negando en el Nu Stadium, después de un arranque irregular en su nueva localía.
