La última jornada de la Premier League terminó envuelta en un caos que tuvo como protagonista al VAR y, de rebote, dejó un final extraño y caliente en la pelea por la permanencia. El reinicio del partido de Tottenham ante Everton se demoró por problemas técnicos del sistema, y esa situación terminó impactando en la sincronización de los horarios con el duelo que, en paralelo, jugaban West Ham y Leeds. En una tarde clave para el futuro de ambos, las demoras generaron críticas fuertes y pusieron el foco en la integridad deportiva.
El VAR trabó el reinicio y desordenó la tarde decisiva
El encuentro entre Tottenham y Everton, determinante para definir la continuidad del equipo londinense en la máxima categoría, no pudo reanudarse a tiempo por inconvenientes con el equipamiento de VAR. Como consecuencia, la programación no pudo alinearse con el otro partido crucial de la misma franja horaria: West Ham vs. Leeds United.
Tottenham llegaba con una ventaja parcial en el primer tiempo gracias a Joao Palhinha, pero el problema de sincronización afectó directamente el desarrollo del cierre de la fecha. La demora del arranque en la segunda parte, en un domingo con todo en juego, fue el detonante inmediato de una ola de reclamos.
La bronca de Neville y la carga contra el árbitro
Desde el rol de comentarista para Sky Sports, el ex defensor de Manchester United, Gary Neville, no tardó en manifestar su enorme frustración. Señaló que la falta de coordinación entre los dos compromisos era inadmisible y apuntó al árbitro Michael Oliver, que debió frenar el trámite por la persistencia de fallas técnicas vinculadas al VAR.
En un tono duro, Neville remarcó la contradicción de iniciar si los partidos no estaban sincronizados. También sostuvo que un encuentro no debería detenerse por este tipo de inconvenientes, aunque existan problemas técnicos. Además, remarcó el malestar de la gente en las tribunas, con silbidos que consideró lógicos, y cerró con una crítica marcada por el “tema de integridad deportiva”, más allá de tratarse del último partido de la temporada.
Qué dijo Neville
- Cuestionó por qué se dio el arranque si se buscaba sincronizar los encuentros.
- Reclamó que un partido de fútbol no debería frenarse por cuestiones técnicas de VAR.
- Se refirió al clima en el estadio, con la afición silbando, y lo consideró justificable.
- Expresó su indignación por la situación, vinculándola a la integridad deportiva.
Un final raro: West Ham terminó antes y Tottenham tuvo nueve minutos extra
La demora provocó un desenlace insólito. En Londres, West Ham pasó por arriba de Leeds y lo goleó 3-0, con goles de Valentin Castellanos, Jarrod Bowen y Callum Wilson. Sin embargo, ese partido terminó antes de la finalización del tiempo reglamentario en el estadio, porque la postergación de un encuentro alteró el ritmo del cierre de la jornada.
Ante la situación, el árbitro añadió nueve minutos de tiempo de descuento para Tottenham, iniciando ese adicional después de que el silbatazo final de West Ham ante Leeds ya había sonado. Así, West Ham quedó en 39 puntos, a la espera de lo que pudiera pasar con Tottenham, que conservaba su ventaja mínima de 1-0.
Neville volvió a cargar contra la falta de planificación y remarcó lo absurdo de que los partidos no se pusieran en simultáneo cuando había algo tan determinante en juego. También planteó una comparación: si el clima fuera extremo, el problema sería aún más grave, con jugadores expuestos a situaciones incómodas durante demoras que, según su visión, no deberían ocurrir.
La frase de Neville sobre la sincronización
- Subrayó que, cuando hay pelea por objetivos, es esperable que los partidos arranquen juntos.
- Calificó de “ridículo” el escenario generado por la falta de coordinación.
- Se quejó por el riesgo de que el problema se agrave si hace mucho frío o condiciones peores.
- Concluyó que el nivel de respuesta no alcanza para lo que se exige en una fecha decisiva.
Tottenham se salvó y West Ham cayó: la tabla cerró con 41 y 39 puntos
Con el trámite final de Tottenham ante Everton, los Spurs aguantaron su ventaja mínima y lograron la supervivencia en la Premier League. El equipo cerró con 41 puntos, asegurando la permanencia en la máxima categoría.
En cambio, West Ham se quedó sin margen pese a su goleada sobre Leeds: quedó varado en 39 unidades y sufrió el golpe del descenso. De esa forma, el equipo que había resuelto con autoridad su partido terminó condenado por lo que ocurría en el otro campo, mientras Tottenham sostuvo el 1-0 para mantenerse.
Ahora, West Ham deberá rearmarse durante el verano con la vista puesta en el camino de Championship. Tottenham, por su parte, tendrá un trabajo urgente de reconstrucción de plantel bajo la conducción de Roberto De Zerbi, para intentar evitar otra temporada marcada por el sufrimiento en la parte baja de la tabla.
- West Ham 3-0 Leeds: goles de Valentin Castellanos, Jarrod Bowen y Callum Wilson.
- Tottenham 1-0 Everton: con Joao Palhinha como autor del gol en el primer tiempo, Tottenham sobrevive.
- Puntajes finales: Tottenham termina con 41; West Ham queda con 39 y desciende.
