La selección femenina de Estados Unidos afronta un nuevo examen ante Japón dentro de una serie de tres partidos, pero todo se define en el cierre. Será la novena vez en la historia del programa, en sus 40 años, que el USWNT se mida tres veces seguidas con el mismo rival, y en los ocho antecedentes previos el desenlace del tercer juego llegó con división previa: siempre se había repartido algo antes del partido final.
El encuentro decisivo del viernes se jugará en DICK’s Sporting Goods Park, en Commerce City (Colorado). A partir de ahí, quedarán muchas cosas por definir de cara a lo que viene para el seleccionado.
De un vistazo
- El USWNT y Japón disputan el partido final de una serie de tres.
- El cierre será el viernes en DICK’s Sporting Goods Park (Commerce City, Colorado).
- Es la novena vez en 40 años que Estados Unidos enfrenta al mismo rival tres veces seguidas.
- En los ocho casos previos, el tercer partido se jugó con el cruce “repartido” antes del tramo final.
¿Cómo podría quedar el once? Tras la rotación total del equipo titular entre los partidos del 11 de abril y el 14 de abril, la expectativa es que haya un regreso a un grupo con más experiencia. La capitana Lindsey Heaps encabeza el plantel con 175 presencias, seguida por Rose Lavelle (119) y Emily Sonnett (116).
Emma Hayes dejó en claro, después del segundo juego, el nivel de respeto que impone Japón. La DT remarcó que se trata de un equipo de jerarquía mundial y que, una vez que el rival logra ganar el primer partido, el segundo se vuelve el gran desafío: por eso pidió otorgarle crédito y encarar el tercer encuentro con todo.
En el objetivo de cerrar esta ventana antes del proceso de clasificación para el Mundial, el USWNT encara un desafío particular: repetir rival tres veces seguidas, incluso con cambios de alineación. Históricamente, Japón le ganó a Estados Unidos solo tres veces en 43 enfrentamientos, aunque dos de esas victorias llegaron en los últimos 14 meses con Hayes al mando.
Rotación y lectura del momento
- Hayes anticipó que usaría dos grupos distintos a lo largo de los tres partidos.
- Tras dividir los primeros dos, se espera una alineación más parecida a la que abrió la serie.
- Hayes destacó el progreso incluso en la derrota.
Antes del inicio de la serie, Hayes explicó que pretendía alternar dos planteles a lo largo de los tres compromisos. Luego de lo ocurrido en los dos primeros duelos, la lógica indica que el equipo vuelva a la formación que comenzó la serie.
También puso el foco en el crecimiento, aunque el resultado no haya acompañado. Luego del partido del martes, la entrenadora habló de la comparación con el año pasado, cuando el USWNT enfrentó a Japón con un grupo mayormente inexperto: sostuvo que dominaron buenas cosas, pese a que todavía faltaba “la fórmula” completa. En ese marco, insistió en ir con todo en el tercer partido.
Hayes cambió a los 11 jugadores del primer partido al segundo, y el viernes la alineación debería parecerse más al equipo que jugó en el PayPal Stadium. En el primer grupo, la DT eligió experiencia: Lindsey Heaps, Sam Coffey y Rose Lavelle aparecieron en el medio, mientras que el segundo equipo tuvo un mediocampo más joven, con Claire Hutton (20 años), Olivia Moultrie (20) y Lily Yohannes (18). Heaps, por su parte, ingresó desde el banco en el segundo tiempo frente a Japón el martes, aportando el liderazgo que el equipo necesitaba entre líneas.
Luego del segundo partido, Hayes también habló de la necesidad de coordinar de nuevo a algunos jugadores de cara a la clasificación. No quedan demasiadas ventanas, remarcó, y por eso consideró importante volver a armar ciertas sociedades. Además, dejó una idea clara para el segundo juego: mostrar una versión distinta con un plantel menos experimentado para medir el avance de los últimos 12 meses.
Tras la caída 1-0 del martes, la DT comparó el momento con intentar cocinar una receta de alta cocina sin todavía tener “el ingrediente secreto”. Señaló que hay jugadoras que ya tienen parte de la fórmula y buscan aplicarla, pero que el proceso está en construcción. Y agregó que no piensa solo en ganar: si jugara exclusivamente para llevarse el resultado, quizá no cambiarían tanto en estos partidos, manteniendo a la mayoría de las titulares, pero aclaró que ese no es el enfoque y que no se arrepiente de las decisiones tomadas.
En el partido del martes, el USWNT dominó con 67% de posesión, aunque le costó resolver en el último tramo. Aun así, consideró que estuvieron presentes varias piezas: el juego de espalda y el trabajo posterior de Jaedyn Shaw, la ubicación y el esfuerzo defensivo de Ally Sentnor, y también el ritmo y el servicio de futbolistas como Emma Sears, Rodman y Wilson.
Lo que dejó el primer cruce
- En el primer juego, Estados Unidos marcó a partir de una pelota parada.
- La jugada posterior derivó en un remate/definición de Heaps cerca del área de 18 yardas.
- El tercer partido será una prueba de definición: Alyssa Thompson, Lavelle y el salto de jugadores de recambio.
En el primer partido ante Japón, el USWNT abrió el marcador luego de un tiro libre y después se fue construyendo una secuencia que terminó en los pies de Heaps, justo por encima del área chica de 18 yardas. Para el viernes, la prueba tendrá que ver con que Alyssa Thompson termine sus opciones dentro del área, que Rose Lavelle continúe cerrando como lo viene haciendo, y que también jugadores de recambio, como Michelle Cooper y Jameese Joseph, den un paso adelante.
En conferencia posterior al segundo encuentro, Hayes marcó una enseñanza central: al máximo nivel hay que ser determinante en las áreas. Admitió que se concedió un gol de mala manera, pero que además faltó generar suficiente peligro en el otro arco.
Luego sumó otra idea sobre el tercer sector: dijo que la zona final del campo es donde las conexiones realmente importan, y que todavía es temprano para el equipo en ese sentido, por lo que lo ve “algo trabado” en su funcionamiento.
En el primer partido, Sophia Wilson y Trinity Rodman arrancaron como delanteras y después ingresaron como cambios en el duelo del martes. Las dos integrantes del tridente conocido como “Triple Espresso” no habían tenido tanta continuidad juntas desde los Juegos Olímpicos de París 2024, donde se autodenominaron “Triple Espresso” junto a Mallory Swanson.
Wilson fue mamá durante el último año y Rodman viene recuperándose para volver a su mejor nivel tras lesiones y contratiempos. Tras el partido del martes, Hayes habló con los medios sobre el progreso de ambas. Sostuvo que construir momentum con forma lleva meses, que en los últimos dos partidos han coincidido en 90 minutos dentro del mismo plan en los últimos 18 meses, pero que deben partir de algún punto. A la vez, remarcó que no puede usarlas en los tres partidos porque sus cuerpos aún están en etapas tempranas de la temporada, así que las definió como “estudiantes” que quieren seguir creciendo y aseguró que para el próximo compromiso habrá ganas y energía.
Rodman y Wilson probablemente tengan un manejo de minutos en el partido final, aunque no sería raro verlas desde el arranque, al menos a Rodman, teniendo en cuenta su calendario.
También se dio por lógico que Claudia Dickey y Phallon Tullis-Joyce se repartieran el arco en los dos partidos. Lo que sí puede resultar más inesperado es en quién apoyará Hayes para el cierre ante Japón el viernes.
La mayoría de las señales apuntan a Dickey, aunque en sus actuaciones ambos arqueros hayan concedido un gol. Se la vio con más temple bajo los tres palos y con un plus de experiencia frente a Tullis-Joyce. En cambio, la actuación de la guardameta ante Japón fue desastrosa en el primer tiempo y, además, se apartó de lo que suele mostrar una arquera que entró al partido con dos partidos sin recibir goles en los dos encuentros que disputó con el USWNT en 2026.
Hayes lo resumió con dureza en la conferencia post-partido: al máximo nivel hay que resolver en las áreas, y aunque se concedió un gol que fue bastante pobre, tampoco se construyó lo suficiente en el otro extremo.
Si Dickey termina consiguiendo el inicio, el indicio sobre quién es hoy el número 1 sería bastante claro. La arquera se siente cómoda con el balón en los pies, un detalle que ayuda a que el equipo salga jugando desde el fondo y conserve la posesión, una característica grande del USWNT. En el primer partido ante Japón, Dickey cerró con cinco atajadas, incluyendo una intervención clave en el minuto 79 para evitar que Japón igualara.
