Arsenal parecía encaminarse a un triunfo clave en la pelea por el título gracias a un gol tardío de Leandro Trossard. Sin embargo, el desarrollo se le complicó momentáneamente cuando Callum Wilson empujó la pelota al fondo de la red en el minuto 96. A partir de una revisión extensa, el árbitro Chris Kavanagh anuló la conquista: la intervención del VAR detectó una falta sobre el arquero Raya.

“Fue una decisión del árbitro que es valiente, pero además está en línea con lo que vienen hablando durante toda la temporada”, afirmó Arteta.

“Cuando tengo que ser crítico, lo he sido. Y hoy tengo que reconocerles, al menos, que le dieron la posibilidad a un juez de tomar una determinación, lejos de las luces y del desorden, para que tenga claridad y pueda elegir la jugada correcta”.

Mientras los Hammers quedaron con bronca luego de que Kavanagh analizara 17 repeticiones distintas en el monitor ubicado en el campo, el entrenador de Arsenal se mantuvo firme: el material mostraba una infracción evidente.

Para el DT de Arsenal, el procedimiento funcionó exactamente como se esperaba, con el objetivo de evitar una injusticia histórica en la definición del certamen por el título.

“Y si mirás la jugada de esa manera, es un error claro”, explicó Arteta. “Es una falta, y el gol tiene que anularse. Así que felicitaciones, porque hicieron una gran determinación en un contexto muchísimo, muchísimo más difícil. Hoy entendí lo complicado y enorme que es el trabajo arbitral. Porque se trata de un instante que puede definir la historia, y el rumbo, de dos clubes enormes”.

La polémica le puso sombra a una actuación trabajadora de Arsenal, liderada por Trossard. El atacante belga cortó una sequía de 26 partidos sin convertir en el momento más oportuno: definió para marcar el triunfo con apenas siete minutos por jugar del tiempo reglamentario.

En el otro extremo, Raya sumó una actuación de alto nivel con una serie de atajadas de categoría mundial que mantuvieron al equipo con vida. Antes de toda la historia del gol anulado, Raya había evitado el tanto de Mateus Fernandes en una jugada cara a cara decisiva, cuando el marcador estaba 0-0.

Arteta destacó el aporte de su arquero y lo puso en el mismo plano que el llamado del VAR, como los dos momentos determinantes que mantuvieron el destino del título de Arsenal en sus manos. “Si querés tener la chance de ganar grandes trofeos, necesitás momentos, acciones y a los jugadores capaces de generar esas situaciones mágicas. Y David, ciertamente —como Martin Odegaard—, creó un momento para ganarnos el partido”, sostuvo.

La victoria, de todos modos, no llegó sin costos: Arsenal tuvo que atravesar un segundo tiempo caótico luego de las lesiones de Ben White y Riccardo Calafiori.

Arteta reconoció que su equipo perdió ritmo tras un ajuste táctico. En el relocalización, Martin Zubimendi ingresó al once, mientras que Declan Rice pasó a ocupar el lateral derecho. Ese cambio no terminó de funcionar con fluidez, hasta que Cristhian Mosquera logró estabilizar la defensa luego del entretiempo.

“Creo que arrancamos el partido muy bien”, comentó Arteta. “Generamos tres situaciones grandes, pero no logramos convertir el gol. Después llega la lesión de Ben White y tenemos que reacomodarnos. No sale como esperábamos y en el entretiempo también tenemos que sacar a Calafiori: otro cambio. Así que no es ideal. Pero creo que mostramos mucho coraje con las modificaciones y con las personas que entran”.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.