Andoni Iraola eligió mantener en reserva su próximo destino. En el radar aparecen Chelsea, Real Madrid y Crystal Palace, mientras que en las últimas semanas también se lo vinculó con el puesto máximo en Manchester United. En el contexto de la Premier League, Bournemouth llega a este tramo clave ubicado en el sexto lugar con 55 unidades, producto de 13 triunfos y 16 empates en 36 partidos. El objetivo inmediato del equipo es recortar con intensidad la distancia respecto de Liverpool, cuarto, y Aston Villa, quinto, dado que un lugar dentro del top cinco garantiza clasificación a Champions League.
De todas maneras, el panorama no se reduce a la pelea por el quinto escalón: si Villa termina quinto y además conquista la Europa League, el sexto puesto también alcanzaría para jugar la máxima competencia continental. Tras el partido del sábado, en el que Bournemouth logró un triunfo decisivo por 1-0 ante Fulham, Iraola volvió a cerrar el tema de su futuro cuando le preguntaron directamente. “No tengo apuro. No voy a hablar de mi futuro. Estoy totalmente concentrado en cerrar esta temporada con una recompensa, algo tangible para los jugadores y para los hinchas de Bournemouth”, expresó.
En Manchester, la situación se mira con atención y United considera a Iraola como una alternativa prioritaria si Michael Carrick no termina quedándose de manera definitiva en el cargo. Carrick fue designado como entrenador interino en enero, tras la salida de Ruben Amorim. Aunque su gestión ya dejó buenas señales y logró que el equipo consiguiera la clasificación a la Champions League, dentro de INEOS el departamento deportivo continúa evaluando distintas posibilidades y no cierra la puerta a ninguna opción.
Iraola, por su parte, tiene decidido abandonar Bournemouth al finalizar la temporada. Para sostener la estabilidad, el club avanzó rápido y anunció a Marco Rose como su sucesor. El entrenador español explicó que no fue una determinación sencilla, pero que una vez tomada trajo alivio: “No fue una decisión fácil [dejar el club], pero cuando ya está tomada uno siente alivio. Creo que lo encaramos de una manera positiva. Desde ese día, tuvimos resultados muy buenos, pero también cambió el clima. Todos tienen claridad: la relación es muy limpia y honesta. Está bien, esto va a suceder; la próxima temporada Marco Rose será nuestro entrenador. Todo el mundo sabe lo que pasa. Estamos en un buen lugar y podemos aprovecharlo de forma positiva”.
A medida que la campaña entra en su tramo final, el mercado de banquillos empezará a moverse con más fuerza. United deberá decidir si profundiza la búsqueda del DT español o si apuesta por continuar con Carrick. Más allá de que el próximo capítulo de Iraola se termine definiendo en Manchester, Londres o Madrid, su atención inmediata seguirá puesta, por completo, en lograr un cierre europeo histórico para Bournemouth.
