Un experto en finanzas del fútbol, el profesor Rob Wilson, advirtió que Tottenham podría atravesar una crisis económica sin precedentes si termina descendiendo. El golpe inicial sería directo: una caída inmediata y muy pronunciada en los ingresos por derechos de televisión y también en el apartado comercial, con el impacto financiero correspondiente en la nueva realidad de la segunda categoría.
Al ponerle números al escenario, Wilson detalló que, en términos de facturación, el cambio arranca con una merma cercana a los 250 millones de libras. Lo estimó considerando el pasaje completo desde el ciclo habitual de Premier League hasta los niveles de ingresos de Championship, contemplando televisión, comercio y también una reducción en los días de partido, aunque el equipo jugaría algunos encuentros más en la segunda división.
Datos rápidos
- Caída inicial estimada de ingresos: alrededor de £250 millones.
- Compensación por “parachute payments” en el primer año: cerca de £45 millones.
- Objetivo para equilibrar: recortar el gasto salarial en torno a 75%.
- Tottenham está 18° con 30 puntos tras 32 partidos.
- Próximos seis partidos: arranca el sábado vs Brighton, luego Wolverhampton, Aston Villa y Chelsea; después recibe a Leeds y Everton.
Wilson aclaró además que esa cifra “de tapa” no se materializa toda de una sola vez. Es que existen pagos de transición —conocidos como parachute payments— que permitirían al club sumar alrededor de 45 millones de libras extra durante el primer año. La lógica de esos desembolsos es amortiguar el impacto inicial.
Para intentar sostenerse ante una caída tan fuerte de ingresos, Tottenham debería reestructurar de forma drástica sus costos, con foco particular en los sueldos de los futbolistas. En muchos contratos actuales suelen existir cláusulas por descenso, que en general reducen los salarios hasta un 50%. Sin embargo, el propio Wilson remarcó que ese ajuste por sí solo no alcanzaría para que las cuentas queden equilibradas.
La urgencia, según el experto, es aún mayor: el club tendría que recortar alrededor de un 75% su masa salarial para poder encajar con los ingresos típicos de Championship. En ese sentido, lo describió como un “reset” relevante sobre una estructura de gastos que venía moviéndose en cifras de nueve dígitos por temporada, pero que obligaría a cambiar el modelo de manera contundente.
El riesgo financiero, sostuvo, es inmediato. Tottenham hoy está 18° en la tabla con 30 puntos después de 32 jornadas. La distancia con la zona de permanencia es corta: se ubican dos unidades por detrás de West Ham United, que marcha 17°.
En la parte alta del descenso, Nottingham Forest y Leeds United aparecen apenas por delante con 33 y 36 puntos, respectivamente. Si Tottenham no logra recortar esa brecha en las fechas que quedan, el escenario que se abre es el de una salida masiva de jugadores, con la chance de que equipos europeos de elite aprovechen la coyuntura.
Wilson fue contundente con ese punto: afirmó que habría clubes “merodeando” alrededor de Tottenham, atentos a la enorme reducción de ingresos que traería el descenso. Y agregó que figuras como Archie Gray y Cristian Romero —por el salto de categoría y el contexto económico— serían nombres para los que el mercado se activaría con fuerza.
Para evitar ese reinicio traumático, Tottenham necesita sumar con urgencia en los últimos seis compromisos. La misión de supervivencia empieza este sábado cuando reciba a Brighton, y luego el calendario lo exigirá con tres salidas complicadas: contra Wolverhampton Wanderers, Aston Villa y Chelsea.
Además, el tramo final incluye partidos clave en casa ante rivales directos por la permanencia: Leeds y Everton. Esos duelos domésticos, en la práctica, serían los que definirían con más claridad el destino de Tottenham en la Premier League.
