Tras la caída 4-3 ante el equipo francés en la definición por penales en la cancha de la Puskas Arena, surgieron interrogantes sobre quién terminó tomando el último remate desde los doce pasos. El defensor brasileño Gabriel se hizo cargo del quinto penal, pero su remate se fue por encima del travesaño y, con ese error, la copa quedó en manos del gran candidato europeo.
La explicación de Arteta por el penal de Gabriel
Con el duelo todavía fresco, el entrenador del Arsenal, Mikel Arteta, explicó por qué su defensor terminó ejecutando la tanda en el momento de mayor presión. En conferencia de prensa, el DT sostuvo que Gabriel “quiso patear el número cinco de forma genuina”, y remarcó que el plantel trabajó específicamente ese escenario durante la preparación.
Arteta también detalló el plan original y cómo se reacomodó el orden por las circunstancias del partido. “Normalmente los que patean serían Bukayo, Martin y Kai, sin dudas”, afirmó. Y agregó: “Sabíamos que, si el partido se estiraba hasta los penales, los cobradores serían otros futbolistas, con la misma calidad. Ahí aparece la referencia de Ebz [Eberechi Eze], porque en los entrenamientos ejecuta penales y no falla”. Aun así, reconoció el golpe que dejó la final: “En este momento no tuvimos la misma precisión y eficiencia, y esa es la razón por la que no ganamos”.
Rice salió a bancar a Gabriel y Eze
En el vestuario, el clima era de abatimiento, pero Declan Rice salió rápido a defender a sus compañeros. Tanto Gabriel como Eze fallaron desde los doce pasos, pero el mediocampista inglés pidió que no se conviertan en chivos expiatorios por un resultado que, en una final de Champions, se define por detalles.
“Estoy destrozado. Fallar un penal en una final de Champions League no es lindo. Pero los queremos, porque esto pasa en el fútbol: no van a ser los últimos en fallar un penal en una final”, expresó Rice. Luego agregó una idea de respaldo colectivo: “Todos, en algún momento, fallan penales”. Y cerró con un mensaje de gratitud y lectura positiva: “Con ellos dos esta temporada no hubiéramos ganado la Premier League. Es cruel, pero nos quedamos con lo bueno: hay que tomar lo positivo”.
El DT habló de decisiones del partido y del futuro
Más allá de la tanda, Arteta también se mostró firme respecto de ciertas situaciones del encuentro, en particular una acción tardía sobre Noni Madueke que no terminó en sanción. Sin embargo, el entrenador evitó especular con qué habría pasado si esa jugada se cobraba de otra manera.
“Si, si, si… no es lo que ocurrió y listo”, sentenció Arteta. Y remarcó la necesidad de crecimiento inmediato: “Tenemos que hacerlo mejor. Vamos a mejorar y encontrar márgenes distintos para conseguir el resultado que queremos”. A pesar del golpe, el técnico encara el verano con un logro importante: el título de Premier League ya está en el bolsillo, poniendo fin a una espera de 22 años sin conquistas en el torneo local. Ese envión, además, refuerza la idea de que el Arsenal consolidó su estatus de equipo grande bajo su conducción.
La fiesta en Londres y el mensaje a la gente
La derrota en Budapest no detendrá la celebración que el club planea en Londres, donde la idea es festejar el campeonato de liga junto a su gente. Arteta manifestó su agradecimiento por el apoyo constante recibido durante una temporada exigente, y aunque la Champions pudo haber sido el premio máximo, afirmó que la conexión entre el plantel y la hinchada es más fuerte que nunca.
“A la gente ya la conozco en cómo se siente con nosotros. Estamos muy agradecidos por el apoyo que nos dieron durante toda la temporada, también en los momentos difíciles, cuando estuvieron ahí”, señaló el entrenador. Y siguió: “Fue un placer enorme ganar la liga después de 22 años. Les duele, les duele muchísimo no haber ganado, porque ni siquiera quiero imaginar lo que habría pasado si salíamos campeones. Todos teníamos un deseo enorme de ganarlo, y mañana seguro va a ser un día hermoso”.
