En el FC Bayern, las tensiones internas no son algo de los últimos días: en el entorno del club se sostiene que, desde hace varios meses, no hay una postura verdaderamente unificada puertas adentro. En ese contexto, el director deportivo Max Eberl aparece como el principal eje del conflicto, aun cuando la temporada haya sido exitosa. La sensación general es que su lugar en el equipo de conducción de los líderes de la Bundesliga se volvió frágil tras un período relativamente corto en el cargo.
Con el paso del tiempo, se volvió cada vez más habitual escuchar que existen roces serios en la sala de decisiones del Bayern. Durante meses, se fue marcando de manera reiterada la existencia de divisiones profundas en el manejo deportivo y organizativo del club, con reportes insistentes sobre discusiones que no se terminan de cerrar.
La fractura no se queda solo en lo conceptual. Se habla de una relación fuertemente deteriorada entre el director deportivo Eberl y su par Christoph Freund. Para Eberl, sin embargo, el problema más inmediato no estaría en el vínculo con su colega, sino “un piso arriba”: el directorio de supervisión del club, con poder real de decisión, mira su trabajo con un nivel de escepticismo extremo.
El escándalo de la extensión y el voto de confianza en agosto
- El escenario se calentó con una intervención pública reciente del patrón del club y presidente honorario, Uli Hoeneß.
- En una entrevista muy comentada con Der Spiegel, Hoeneß lanzó una frase que movió la aguja sobre el futuro de Eberl: aseguró que las chances de una renovación contractual para el ex entrenador de Borussia Mönchengladbach y RB Leipzig más allá de 2027 se ubican apenas en una proporción de “60 a 40”.
- Hoeneß dejó claro, además, que el director deportivo sigue bajo observación en los campeones históricos: “Todavía hay dudas. No quiero entrar en detalles ahora; lo dejo para la discusión en el directorio de supervisión”.
- La definición sobre el destino de Eberl se espera en la próxima reunión ordinaria del directorio, en agosto. Allí, según lo planteado por Hoeneß, el Bayern deberá decidir si Eberl es “el dirigente indicado para conducir al club hacia el futuro”.
Acusaciones desde el directorio y reproches por la gestión en el mercado
De acuerdo con un reporte de *Bild*, el directorio de supervisión habría formulado acusaciones serias contra Max Eberl. La línea que se le atribuye es una presunta ruptura profunda de la confianza depositada en él, con el argumento de que actuó de manera demasiado apresurada y temeraria en el mercado de pases.
En un mercado de transferencias marcado por la volatilidad, los directivos del Bayern se quejan de que falta coordinación clave con el directorio. También señalan que, antes de tomar decisiones, no se cumplen consultas obligatorias con los responsables de mayor jerarquía que operan detrás de escena.
Además de los reproches por el proceso, desde el directorio se insiste en que, de cara a futuras negociaciones, Eberl debería adoptar una postura más firme.
Choques de estilo, manejo del clima interno y tensiones en la cúpula
Más allá del plano institucional, el directorio también estaría inquieto por la forma de trabajar personal de Eberl. Se menciona su capacidad para manejar el ambiente competitivo y combativo que caracteriza al Bayern desde Säbener Straße, con la idea de que le cuesta encajar en una cultura de conflicto que, en el club, es muy marcada y agresiva.
En paralelo, se sostiene que la disponibilidad limitada del director deportivo estaría alimentando el malestar en la parte alta del organigrama. Funcionarios de alto nivel consideran que desaparece durante demasiado tiempo para realizar descansos sin teléfono, un hábito que genera molestia en un ecosistema de rumores constante, propio del fútbol elite que funciona 24 horas.
Respuesta pública de Eberl tras las críticas
En el marco de las celebraciones por un título de copa, Eberl habló con ARD y reaccionó de manera visible a los cuestionamientos de Hoeneß. El director deportivo admitió que el comentario público le “picó” y afirmó que quedó “sorprendido” por lo que dijo el presidente honorario, agregando: “Las dudas están, aparentemente. Si no, no lo habría dicho”.
