Wrexham quedó desarmado en el Racecourse frente a un Southampton que fue implacable y que ya estiró a 10 los triunfos en sus últimos 13 partidos de liga. El equipo dueño del “Hollywood” llegaba al compromiso en el sexto lugar, pero no consiguió repetir la intensidad que había mostrado en su cruce más reciente, cuando había logrado una remontada agónica: venía perdiendo 2-0 y terminó empatando 2-2 ante West Brom. Esta vez, el golpe fue mucho más duro. La goleada lo dejó séptimo en la tabla de la Championship y fuera de los puestos de playoffs, complicando seriamente la chance de sostener un hito enorme: la posibilidad de conseguir el cuarto ascenso consecutivo. Parkinson mostró su fastidio de manera evidente por la falta de competitividad que ofrecieron sus futbolistas en un partido de alta exigencia.

Después de la derrota, el entrenador no se guardó nada al evaluar el arranque flojo de su equipo y el rendimiento global. “Tenemos que tomar esto como una lección, incluso en esta altura de la temporada. Sabíamos antes de jugar lo importante que era, y duele muchísimo no haber presentado un desempeño competitivo. Esto te muestra que, si bajás tu nivel, te pueden castigar. En esos primeros 20 minutos fuimos cruelmente castigados. En muchos aspectos del juego no estuvimos cerca de lo que había que hacer”, sostuvo, y remarcó que todavía queda margen: “Igual hay mucho por jugar. Lo voy a analizar en detalle y me aseguraré de que estemos listos para el fin de semana”.

Southampton, en cambio, estuvo efectivo desde el arranque y encontró el camino al gol en distintos momentos. La red se abrió con Kuryu Matsuki, Flynn Downes, Cyle Larin, Ross Stewart y Finn Azaz, completando una actuación que dejó sin respuesta a Wrexham. El resultado también marca otro capítulo destacado para el técnico de los Saints, Tonda Eckert, que venía de vivir una semana de alto voltaje: el fin de semana había logrado un triunfo sorpresivo 2-1 en los cuartos de final de la FA Cup ante Arsenal, líder de la Premier League. Con este golpe sobre la mesa, Southampton pasó a Wrexham en la clasificación y se metió en zonas de playoffs, con impulso y aire para lo que viene.

Eckert, que tomó el mando en noviembre tras reemplazar a Will Still, viene conduciendo una recuperación notable en St Mary’s. El entrenador alemán se mostró especialmente conforme con lo que viene trabajando su equipo: en todas las competencias ya acumulan 16 partidos sin perder. Tras el pitazo final, dejó en claro el foco del grupo: “La verdad es que el equipo está muy concentrado en este momento, y no hay mucho que necesite decirles. Mi tarea es preparar la mejor manera posible a los jugadores para los partidos que vienen”, expresó.

Para Parkinson, el desafío inmediato es otro: rearmar al equipo lo más rápido posible. Aunque el sueño de llegar a la Premier League todavía sigue matemáticamente vivo para Reynolds y para el club de Mac, la forma en que se dio esta caída evidencia que falta mucho trabajo para afrontar el tramo final con garantías ante rivales curtidos en la Championship. Restan apenas cinco fechas, Wrexham está a dos puntos de los puestos de playoffs, y el calendario no ofrece alivio: todavía tendrá que cruzarse con dos de los tres mejores equipos del torneo, Coventry y Middlesbrough, en una búsqueda desesperada por mantener viva la racha de ascensos consecutivos.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.