Sergio Ramos celebró en las redes el triunfo de su ex club, Sevilla, que se impuso 2-1 ante Atlético Madrid en un partido que llegó en medio del proceso de venta que atraviesa la institución. La victoria, trabajada y sufrida, se dio en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán y tuvo un contexto clave para los sevillistas: necesitaban sumar para acomodarse en la tabla y recuperar aire tras un tramo complicado.
El encuentro fue dirigido por el nuevo entrenador, Luis García Plaza, y el 2-1 le permitió a los andaluces salir de la zona de descenso por primera vez en la temporada. En otras palabras, el resultado no solo alivió el presente inmediato, sino que también frenó la caída en la clasificación y sostuvo al equipo por encima del límite, al menos por ahora.
Luego del partido, Ramos subió una foto celebrando con el cuerpo técnico, en particular con Luis García Plaza, acompañándola con un mensaje que incluyó un “Vamos Sevilla… ¡maldita sea… +3 puntos!” en el marco de su festejo. Ese posteo tuvo un peso extra por el vínculo personal del defensor con el club: Ramos inició su carrera en Sevilla y años más tarde regresó, lo que hace que cada triunfo tenga una carga emocional particular para él.
Además, la publicación se dio en un momento determinante para el futuro del club, ya que Ramos aparece como una de las figuras principales dentro de la posible operación de toma de control. En ese sentido, la etapa de “due diligence” (análisis previo por parte de los interesados) habría finalizado recientemente, antes de una reunión decisiva entre los propietarios del Sevilla y los potenciales compradores.
Las imágenes desde el estadio reflejaron la tensión del momento: Sevilla buscaba con urgencia esos tres puntos para estabilizarse después de una racha irregular. Y en el plano emotivo, Ramos también mantiene una costumbre en redes de marcarle la cancha a Atlético Madrid, recordándoles con frecuencia sus antecedentes y su historial con Real Madrid.
En esa línea, el ex capitán suele traer a colación la Champions League que Real ganó en 2014 y 2016, con la idea de subrayar el peso de sus finales y el contexto en el que se definieron esas campañas. Incluso suma detalles personales de su carrera, como el uso del número 93 durante su paso por Monterrey, una referencia directa a aquel gol agónico de su momento, el que le dio un triunfo en el minuto 93 en la final de Lisboa.
Ramos, por otra parte, atraviesa un capítulo particular en lo deportivo: a sus 40 años, actualmente está sin equipo luego de que se venciera su contrato con Monterrey el pasado diciembre. Desde entonces, el zaguero experimentado evalúa si es momento de colgar los botines o si todavía hay lugar para una nueva etapa dentro del fútbol.
