En marzo, The Athletic informó que Kerr tendría previsto dejar el club durante este verano. En paralelo, desde Australia se sostuvo que la futbolista habría firmado un acuerdo con Denver Summit, en el marco de la NWSL. Sin embargo, Kerr salió al cruce de esa versión con una publicación en Snapchat: “No le creas todo lo que leés en los medios, porque ellos ya saben una decisión antes que yo”.
Con el paso de más de un mes, no aparecieron novedades que confirmen una salida ni una renovación. En ese contexto, existe una posibilidad concreta de que los próximos partidos terminen siendo los últimos de Kerr con Chelsea.
Si ese escenario se concreta, el adiós podría tener un cierre de alto nivel. El domingo, Chelsea recibirá a Manchester City en las semifinales de la FA Cup, con el objetivo de asegurar que el último partido de la temporada del club sea el gran evento en Wembley. Tras seis años de dominación que marcaron una época, el presente no es del todo el año soñado para las Blues, aunque con un trofeo ya en el bolsillo y otra chance todavía vigente, el final puede ser muy bueno. Y Kerr podría tener un rol decisivo para sostener esa idea.
Recuperación y vuelta a la competencia
No fue un año sencillo para Kerr. Luego de sufrir una lesión de ligamento cruzado anterior (ACL) en enero de 2024, su regreso se estiró más de lo previsto: en medio de una rehabilitación compleja, los contratiempos fueron demorando una y otra vez el momento de volver a estar disponible. Recién al comienzo de esta temporada pudo volver a pisar el campo de juego, y aun así el entrenador de Chelsea, Sonia Bompastor, necesitó administrar con cuidado los minutos por el largo período de inactividad, que acumulaba 21 meses.
A Kerr le tocó esperar un poco más para lograr su primer arranque como titular en el equipo: marcó dos goles en una victoria 6-0 de Champions League sobre St. Polten. Después, si bien en las semanas siguientes siguió apareciendo con acciones importantes —incluido el gol del partido ganador ante Wolfsburg en un compromiso europeo y otro tanto contra Manchester United por la quinta ronda de la FA Cup—, también tuvo un tramo de menor protagonismo en el once inicial. Eso se dio mientras Bompastor probaba con mayor frecuencia la efectividad de colocar a Lauren James y Alyssa Thompson más hacia el centro del ataque.
El impulso que dejó el torneo asiático
El paso por la Copa Asiática —disputada en marzo en Australia— funcionó como un disparador clave para lo que podría ser su temporada final en Chelsea. El torneo se jugó en el país anfitrión, aumentando la presión sobre una selección australiana (Matildas) que no levanta el trofeo desde 2010. Kerr, como capitana y figura, cargó con una gran parte de esa expectativa.
El problema fue que el equipo no pudo darle a la gente de casa la copa que esperaba. Australia cayó en una final cerrada por 1-0 ante Japón, una selección que asoma como candidata seria para el Mundial del próximo año. Aun así, para Kerr fue un mes muy positivo: arrancó los seis partidos de su equipo, pese a que el certamen se concentró en apenas 21 días.
Su estado físico se notó, y también su nivel. En ese lapso convirtió cuatro goles y además registró una asistencia. Tres de sus tantos fueron decisivos para ganar partidos. Esa lectura dejó elementos para pensar en Bompastor, de cara al regreso de Kerr a Inglaterra.
Rendimiento con Chelsea tras el regreso
Desde entonces, Kerr fue titular en los cinco partidos que disputó Chelsea, con un saldo de cinco goles y una asistencia en el único encuentro en el que no marcó. Ese rendimiento la ayudó a superar a Fran Kirby y convertirse en la máxima goleadora histórica de Chelsea en la WSL. Además, está a solo tres goles de alcanzar esa misma marca considerando todas las competencias.
De todas formas, sería ingenuo sostener que Kerr ya está en su versión más alta absoluta. El nivel que alcanzó antes de la lesión es muy alto, y los propios tiempos de recuperación tras un ACL suelen ser largos para que el jugador se sienta “como antes”. Y en el caso de Kerr la vuelta fue particularmente trabajosa, por la naturaleza del proceso que debió atravesar. Con todo, está aportando mucho como referencia del ataque de Chelsea, brindando gran parte de lo que el equipo había echado en falta durante buena parte del año.
La necesidad de su capacidad como punto focal se entiende también por el cúmulo de lesiones que afectaron a otras delanteras en la posición de centrodelantera. Mayra Ramirez tuvo una lesión en el isquiotibial en la pretemporada que derivó en una cirugía, por lo que se perderá toda la campaña. Aggie Beever-Jones alternó su presencia en el plantel por inconvenientes en el tobillo. Y Catarina Macario también arrastró golpes y molestias, antes de marcharse en marzo para sumarse a San Diego Wave.
En ese panorama, las pruebas con James y Thompson en zonas de centrodelantera se volvieron necesarias en distintos momentos.
Así, el crecimiento progresivo de Kerr hasta volver a ser la punta de lanza que el equipo necesita resulta clave, especialmente porque Chelsea encara el cierre del año con la intención de terminar alto. Se trata, además, de una futbolista que disfruta los partidos grandes, algo que su historial goleador en el club refleja con claridad.
Estadísticas de impacto en partidos grandes
Antes de la lesión, Kerr acumuló 20 goles en 33 presentaciones frente al resto de los equipos que integran el “Big Four” de la WSL: Arsenal, Manchester City y Manchester United. En la Champions League —el máximo nivel del fútbol de clubes en Europa y el mundo— su registro marca 20 tantos en 34 partidos. Además, en las siete finales de copa que jugó con Chelsea anotó 10 goles, para conquistar cinco de esos cruces. Cuando la presión aparece, Kerr suele responder.
Lo que dejó la Copa Asiática de este año, junto con sus goles en los cuartos de final y semifinales del torneo, también mostró que, aunque todavía estaba retomando ritmo tras una ausencia larga, mantiene esa capacidad para decidir en momentos cerrados. Su gol en el cruce de FA Cup ante United, en febrero, fue otra muestra de ese perfil. En resumen: es una futbolista de partidos grandes.
El presente de Chelsea y la semifinal del domingo
Este fin de semana aparece como un partido de peso. Chelsea tuvo una temporada complicada: se quedó lejos en la carrera por alcanzar el séptimo título consecutivo de la WSL y también cayó en los cuartos de final de la Champions League frente a un rival londinense, Arsenal. Aun así, las Blues lograron quedarse con la League Cup en marzo y cuentan con una gran oportunidad de sumar otro trofeo: jugarán la semifinal de FA Cup en casa, con el premio de un viaje a Wembley. Allí, de avanzar, serían amplias favoritas frente a un equipo que llegaría por primera vez al estadio en la definición, ya sea Liverpool o Brighton.
También resulta significativo que, si efectivamente este fuera su último partido con la camiseta de Chelsea, el cierre pudiera ser en Wembley. En declaraciones previas a la final de FA Cup de 2023, la australiana señaló que el estadio es su lugar favorito: “Cada vez que voy, es para levantar un trofeo. No tengo que ir para nada más. Creo que justo eso lo resume. Es un estadio de partidos grandes. No vas allí para jugar cualquier otro encuentro que no sea una final. Nunca estuve y no gané un trofeo”.
Días después, Kerr respaldó esa idea con hechos: convirtió el único gol cuando Chelsea derrotó a Manchester United, además de ser elegida como Jugadora del Partido y sumar otro trofeo para su vitrina.
Con la carrera en Chelsea en lo que parece ser su etapa final, existe la chance de despedirse con otra escena de ese mismo calibre. Si logra devolver al equipo a Wembley, y volver a tener protagonismo en el estadio nacional, el cierre sería el modo perfecto de terminar un capítulo brillante, inolvidable, para una de las goleadoras más grandes del fútbol.
