Matt Crocker dejará su cargo en la U.S. Soccer. La noticia cae como un golpe en vísperas de lo que se perfila como el gran momento institucional de la federación: a pocas semanas de un evento de peso histórico, el director deportivo se marcha tras tres años en el puesto. En el corto plazo, el plan de trabajo para el Mundial parece encaminado; en el largo, en cambio, la salida abre un escenario de decisiones clave, especialmente si el entrenador de la USMNT, Mauricio Pochettino, termina alejándose una vez concluida la temporada.
Un adiós en el momento más delicado (y por qué casi no cambia el plan inmediato)
La salida de Crocker está prevista luego de completar tres años como director deportivo. La paradoja es que, pese a la magnitud del cargo, su marcha no debería alterar de forma drástica el día a día: la preparación para el Mundial ya está “mappeada”, con cronogramas definidos y una planificación que incluye la utilización de instalaciones en la Costa Oeste antes del gran torneo.
Desde esa lógica, el trabajo más duro —el diseño de lo que viene— ya estaría realizado. Por eso, en el corto plazo, la continuidad operativa se sostiene por sí sola, al menos en lo que respecta a la fase más cercana del calendario.
- La planificación del Mundial ya está definida.
- Hay cronogramas establecidos y reservas en la Costa Oeste.
- El foco futuro se desplaza hacia el reemplazo de Crocker y las decisiones posteriores al torneo.
El impacto real: decisiones que moldearon a las selecciones masculinas y femeninas
La influencia de Crocker no se limitó al Mundial. Su rol como figura decisora dentro de la federación tuvo peso directo en la trayectoria de la USMNT y la USWNT, con huellas visibles en áreas que van desde la elección de entrenadores hasta la construcción de infraestructura. En otras palabras: no fue solamente un trabajo de “cercanía al torneo”, sino una tarea de arquitectura para el mediano y largo plazo del fútbol estadounidense.
En ese sentido, la transición puede doler en el largo plazo, porque bajo el paraguas de U.S. Soccer hay 27 selecciones nacionales. Crocker habría tenido participación o incidencia en ese ecosistema amplio, y no solo en los equipos principales.
USWNT: continuidad con un nombre propio que marca época
La USWNT, de acuerdo con el escenario que se describe, está en un momento sólido. La idea es que el equipo funciona como una maquinaria aceitada, lo que permitiría que el programa siga sin mayores sobresaltos a corto plazo, incluso sin dirección inmediata desde un director deportivo.
El gran sostén del proceso aparece ligado a Emma Hayes. La entrenadora tiene contrato, al menos, hasta el Mundial 2027. Y el contexto de resultados —incluyendo el éxito olímpico en 2024— no deja demasiado margen para dudar del rumbo: Hayes continúa construyendo y, con esa estructura, el ciclo hacia 2027 no se interrumpe.
Además, aun si el director deportivo no estuviera definiendo el día a día, Hayes tendría herramientas para sostener el avance del equipo rumbo al torneo de 2027.
La gran incógnita: Pochettino, el sucesor y el costo de los tiempos perdidos
Donde sí puede sentirse más fuerte la salida de Crocker es en el futuro inmediato posterior. El contrato del entrenador de la USMNT, Mauricio Pochettino, corre hasta el verano. Aunque él mismo se mostró abierto a continuar, el interés desde Europa que se menciona abre la puerta a que regrese al Atlántico luego de ese período.
Si Pochettino se va, el reemplazo sería responsabilidad del director deportivo que llegue. Y allí aparece un antecedente que funciona como advertencia: en el ciclo posterior al Mundial 2022, el proceso de conducción se movió con retrasos y la USMNT terminó teniendo cinco entrenadores distintos a cargo de un partido. Esa secuencia, en términos de preparación, implicó tiempo que pudo haberse aprovechado con mayor precisión para llegar al Mundial en mejores condiciones.
- Pochettino termina su contrato en el verano.
- Existe posibilidad de que vuelva a Europa tras ese período.
- Si se produce esa salida, el director deportivo entrante deberá nombrar sucesor.
- En el ciclo de 2022 hubo cinco entrenadores distintos dirigiendo partidos, reflejando un retraso en la definición.
“U.S. Way” y la nueva casa: la herencia de Crocker va más allá del presente
Durante su gestión, la federación desarrolló el “U.S. Way”, un marco que orienta la estrategia de desarrollo de jugadores. El documento o plan se apoya en tres ejes: rutas de formación (pathways), infraestructura y desarrollo. Esas áreas, según el relato, fueron en las que Crocker tuvo una participación intensa.
Además, Crocker tuvo un rol importante en la creación de la nueva casa del fútbol estadounidense: el Arthur M. Blank National Training Center. La instalación ya estaría finalizada, aunque Crocker no estará presente en la apertura oficial prevista para mayo, que ocurre antes del Mundial.
El centro de entrenamiento promete impactar en varias generaciones de futbolistas. Sin embargo, el texto subraya que Crocker no fue el único motor del proyecto, y marca un punto que termina siendo central en su legado: su segundo gran fichaje como entrenador, el que le permitió traer a Emma Hayes a la estructura.
El momento decisivo: traer a Hayes y enderezar un ciclo que parecía en pausa
Hoy puede ser fácil bajar la guardia con el impacto de aquella decisión, pero en el momento en que Hayes llegó, la USWNT estaba atravesando un quiebre. El relato ubica el contexto en que otras potencias empezaban a crecer y que el dominio estadounidense en el fútbol femenino, que durante años había sido una constante, parecía haber terminado.
Tras la eliminación en los octavos de final del Mundial 2023, la federación dio un giro: Crocker recurrió a Hayes. Se sostiene que esa elección fue clave para volver a la cima. Hayes, que había sido jefa técnica en Chelsea, condujo a la USWNT hacia la gloria en los Juegos Olímpicos de 2024 y continuó construyendo desde allí.
El enfoque, además, no se habría basado únicamente en resultados inmediatos. La contratación se lee como una señal de largo alcance: reafirmar que la USWNT podía volver a ser un destino atractivo y de primer nivel para cualquier figura del fútbol femenino que buscara un proyecto serio.
Berhalter: una decisión comprensible, pero con efectos que se notaron
En el balance general, el texto plantea que U.S. Soccer y Crocker habrían acertado, pero que el camino no fue ideal. Con el tiempo y la perspectiva, se entiende la determinación de recontratar a Gregg Berhalter en 2023 con la intención de seguir construyendo.
Sin embargo, el proceso de contratación habría retrasado el avance. Cuando Berhalter regresó al puesto, el impulso ya estaba debilitado y no pudo recuperar la inercia previa antes de que su etapa terminara tras la Copa América.
En total, se afirma que la federación tardó casi dos años en llegar al entrenador que finalmente conducirá al equipo hacia el Mundial 2026. En ese lapso, cuatro entrenadores distintos pasaron por el cargo por períodos, lo que supuso una pérdida de tiempo que pudo ser determinante para la preparación del torneo.
Si ese desgaste impactará o no en el resultado final queda como una incógnita; lo que sí se remarca es que el proceso de llegar a ese punto pudo haber sido más ordenado.
El “cómo” de la búsqueda: continuidad primero y decisiones grandes después del Mundial
La evaluación de posibles sucesores está, según el texto, en una etapa inicial. En el presente, para un candidato que aparezca en el radar, hay poco margen de acción inmediato: los planes de la USMNT para el Mundial estarían fijados, y la USWNT estaría en buenas manos con Hayes. Por eso, la próxima gran definición del cronograma se ubica en el futuro de Pochettino una vez concluido el Mundial.
Ante ese panorama, la federación se dispone a revisar todas las alternativas. Hasta ahora, se mencionan dos directores deportivos que llegaron con distintos niveles de conexión con el fútbol estadounidense: Earnie Stewart, ex mediocampista de la USMNT, fue el primero en ocupar el rol. Luego de dejar el puesto, se marchó a PSV tras el Mundial. Su salida derivó en la llegada de Crocker, con antecedentes que se citan desde trabajos en Southampton y en Inglaterra.
Mientras se desarrolla el proceso de búsqueda, en el corto plazo aparece una figura operativa clave: el director de Operaciones, Dan Helfrich, trabajará en conjunto con el director deportivo asistente Oguchi Onyewu y con Tracey Kevins, responsable de Desarrollo para la Selección Juvenil Femenina, para garantizar continuidad hasta que se concrete un nombramiento definitivo.
