Tras volver a la escena pública con un gesto en redes para expresar lo que sintió, Mohamed Salah compartió una serie de imágenes que retratan el vínculo de largo recorrido que construyó con Andy Robertson en Merseyside. El delantero egipcio, que tuvo dificultades para poner en palabras la despedida, dejó en claro que el adiós del escocés marca el final de una etapa muy especial para el Liverpool. Desde que ambos llegaron al club en el verano de 2017, la relación personal fue creciendo al punto de convertirse en una sociedad dentro y fuera de la cancha.
En su cuenta de X, bajo el usuario @MoSalah, Salah escribió: “Con estas fotos que muestran el vínculo que compartimos, casi siento que podría salir con la mía y no decir nada sobre tu salida. Ha sido un honor ser tu compañero y tu amigo. Lo ganaste todo y te vas como una leyenda. Estoy seguro de que nos volveremos a ver”. El mensaje llega después de que Robertson encabezara los homenajes en el vestuario para Salah tras el anuncio del propio delantero sobre su salida, un detalle que remarca el respeto mutuo entre dos de las figuras más representativas que dejó la era reciente en Anfield.
El Liverpool, por su parte, confirmó de manera oficial que Andy Robertson cerrará su etapa en el club al vencer su contrato en el próximo verano. El capitán escocés llegó procedente de Hull City por una suma considerada modesta y, con el paso de los años, terminó superando todas las expectativas: con 32 años, se transformó en una pieza clave de equipos que conquistaron Inglaterra, Europa y también el mundo bajo Jurgen Klopp y, más adelante, con Arne Slot. Desde el club valoraron su aporte enorme y lo despidieron con la idea de que se irá como un “verdadero Liverpool legend” después de acumular 373 apariciones con la camiseta roja.
Al momento de analizar su decisión, el defensor admitió que abandonar Anfield es lo más duro que le tocó enfrentar. “Ha sido una parte enorme de mi vida y de la de mi familia durante los últimos nueve años”, reconoció Robertson. “Pero para mí, los jugadores pasan, la gente sigue adelante: lo que permanece es el club y, obviamente, los hinchas. Tuve unos años increíbles acá. Siento que ahora es el momento de seguir y de ir hacia el próximo paso que me toque dar”.
La salida de Robertson coincide, además, con un período de cambios relevantes en el Liverpool. Se trata del segundo nombre de alto perfil que comunica su adiós de cara al verano. Salah deja el club luego de acordar la rescisión de su vínculo con un año de anticipación, mientras que Robertson se marcha como agente libre. En conjunto, ambos movimientos funcionan como un recambio de jerarquías: el equipo empieza a mirar con más fuerza hacia un núcleo más joven y, al mismo tiempo, despide a los referentes de la formación más exitosa de las últimas décadas.
En esta temporada, Robertson fue perdiendo protagonismo y se convirtió con más frecuencia en una alternativa dentro del plantel. En varias ocasiones tuvo que conformarse con un rol secundario frente a Milos Kerkez, el refuerzo que llegó en el último mercado de verano. Aun así, el escocés no baja la cabeza y mantiene la intención de cerrar su última campaña de la mejor manera posible, con la idea puesta en aportar desde donde le toque. “Todavía estoy completamente enfocado en terminar esta temporada de la manera más positiva posible, ayudar a estos chicos y tratar de regalarle algunos buenos momentos más a la gente. Ese es mi objetivo y ojalá podamos lograrlo”, sostuvo.
Robertson deja atrás un historial plagado de títulos: acumula nueve trofeos, con especial destaque para los dos campeonatos de Premier League y la Champions League de 2019. En lo personal, también dejó números que hablan de su impacto desde el lateral: durante su tiempo en el club registró 82 participaciones directas en goles desde la defensa. Su intensidad constante por el carril izquierdo terminó convirtiéndose en una marca registrada de la identidad del Liverpool, y por eso se ganó el cariño de una parte central de la hinchada en la era moderna de la Kop.
