Para Rob Green, la conclusión es directa: en la final de la Champions League solo hay un equipo capaz de quedarse con el título.
Y ese equipo no es Arsenal. No lo dice por prejuicio ni por romanticismo futbolero, ni por un supuesto “amor” por el estilo de juego de PSG. La idea, para Green, es mucho más simple: considera que PSG es, en conjunto, un equipo superior, y con eso le alcanza.
“PSG son demasiado buenos. Arsenal ha estado brillante para superar a rivales de mitad de tabla y a equipos de menor nivel. Pero no tuvieron un recorrido perfecto contra los equipos grandes. Estos, PSG, le ganarían a cualquier equipo de la Premier League”, aseguró Green.
Green conoce de qué habla. Durante toda la temporada trabajó en las transmisiones de CBS y Paramount+ como parte de las co-comms en la cobertura de la principal competencia europea masculina. Vio cómo se fue armando el torneo, siguió las historias de los grandes, observó muchos partidos de los equipos top y, en varios casos, los vio caer. Aun así, para él hay conclusiones claras sobre lo que dejó la campaña en general.
Antecedentes y principales lecturas de la temporada
-
La fase de liga, un formato reformulado para las etapas iniciales, parece estar funcionando. Para Green, hoy pesa más que antes.
-
Como ejemplo, tomó el camino de Arsenal hasta la final y se preguntó si habría llegado igual de haber terminado séptimo. Su argumento es que, por el sorteo, el rival más complicado que enfrentaron fue Atlético de Madrid, que no estuvo a la altura en 135 de los 180 minutos que duró el cruce.
-
También remarcó que existe un “momento” clave para construir la racha. PSG tropezó al inicio del certamen y luego reaccionó, algo que terminó complicándole el camino.
-
Green cree que el resto de los clubes va a aprender de ese error: no todos pueden administrarse como si el torneo fuera una autopista.
-
Explicó además que, en la primera temporada con fase de liga, muchos partidos cerraban y algunos jugadores parecían restarle importancia; no tenían clara la implicancia de ese tramo. Con el tiempo, la lectura cambió: ahora los equipos van a pensar “si el año que viene queremos ganar, tenemos que ir por estos partidos” y evitan quedar del lado equivocado del cuadro.
Con ese marco, el cierre del torneo está cerca. Green estará en la cabina el sábado y entiende que PSG entra como favorito. También piensa que se quedarán con el título, aunque reconoce que en esta competición pueden pasar cosas raras.
El ex arquero desarrolló este análisis sobre Champions League, PSG y el Mundial de cara a la próxima edición en “Mic’d Up”, una sección recurrente donde se pone la lupa sobre la mirada de analistas, relatores y comentaristas, tanto dentro como fuera de Estados Unidos.
Nota: la entrevista fue editada con el objetivo de ganar claridad y brevedad.
Declaraciones
GOAL: Con la Champions League de esta temporada, ¿qué balance te deja? ¿Cuáles son las principales conclusiones?
GREEN: La idea central es que la fase de liga se volvió mucho más importante. Si mirás cómo Arsenal llegó a la final, te preguntás si habría llegado igual habiendo terminado séptimo. Por el sorteo, el rival más difícil que enfrentaron fue Atlético de Madrid, que no estuvo bien en 135 de los 180 minutos.
Además, Barcelona quedó eliminado por haber tenido dos jugadores expulsados. Esa parte del cuadro se le abrió a Arsenal. Y si comparás el otro lado del sorteo, también se ve cómo Arsenal encaró la etapa de grupos y la calidad que mostró para dominar muchos de esos encuentros y, luego, sostenerse en la fase de liga.
Es un tema interesante: tiene que ver con el momento de la temporada y con cuándo decidís construir la carrera. Y PSG volvió a hacerlo de la misma manera. Es fascinante ver cómo encaran el tramo decisivo equipos distintos.
GOAL: Y en ese sentido, ¿no debería haber premio por ganar la fase de liga? El contraargumento es que Liverpool la dominó y después se topó con PSG…
GREEN: El contraargumento sería: no hagamos fase de liga. Dejemos una competencia de eliminación directa, sin siembras, y que te toque lo que te toque en las dos piernas y se acabó. Porque, por cómo se dio el desarrollo de la fase de liga y por el modo en que se construyó el sorteo, lo cierto es que en la primera temporada, cuando terminó la fase de liga, muchos partidos se cerraban y algunos jugadores parecían como “sin entender” lo que significaba. Ahora creo que los equipos van a decir: “che, el año que viene salgamos con todo, ganemos estos partidos; no queremos caer del lado equivocado del cuadro”.
GOAL: Parece que pasó muchísimo, pero ¿qué te dejó la semifinal entre Bayern y PSG?
GREEN: Fue un choque entre dos entrenadores que dijeron, básicamente: “esta es nuestra fuerza y le di respaldo a mis equipos en base a lo que mejor hacen”. No importa contra quién juegues: tener el poder ofensivo para sostener esa idea es impresionante. Da igual si jugás con Hoffenheim o con PSG: van a ir a buscarte.
Lo que mostró la segunda vuelta fue que Luis Enrique tomó nota y dijo: “no queremos meternos otra vez en una pelea así”. Y, a la vez, evidenció capacidad de adaptación. Bayern, en su mejor versión, puede competirle a cualquiera. PSG, de cualquier manera posible, también puede competirle a cualquiera. Y además siento que esa segunda parte mandó un mensaje para Arsenal: “también podemos medirte”.
GOAL: Esa segunda instancia quizás mostró que PSG puede “mezclar” cosas con el plan defensivo de Arsenal, ¿no?
GREEN: Totalmente. Si querés atacarnos de contra, tenemos herramientas para responder. Creo que esa semifinal les dejó en claro que, cuando tienen el balón, pueden sostener a cinco hombres detrás, y después pasar a otra cosa: “podemos romperte con cuatro; no hace falta que mandemos a ocho al frente”. Y lo hicieron. En lo táctico, para mí la segunda pierna fue tan interesante como la primera.
GOAL: Entonces, ¿qué tipo de final esperás? ¿PSG va con todo?
GREEN: Arteta tiene un once que confía. Pero también tiene, en el banco, a alguien que marcó el gol ganador en una final de Champions: Kai Havertz. Si necesita media hora, o incluso veinte minutos para entrar en ritmo, para sostener el partido o para recuperar un gol, lo mandan y listo. También puede entrar Odegaard. En ese contexto, Arsenal puede generar algo: si mirás la segunda parte ante Bayern y comparás con la final del año pasado, cuando Inter ya arrancó perdiendo por un gol, el punto clave es este: ¿puede Arsenal jugar un partido defensivamente perfecto?
GOAL: ¿Creés que Arsenal lo va a lograr? ¿O PSG es demasiado?
GREEN: No hay dudas: PSG es demasiado bueno. Arsenal ha sido excelente para ganarle a rivales de mitad de tabla o de menor nivel, pero no tuvo un camino impecable enfrentando a los equipos grandes. PSG, en cambio, le ganaría a cualquier equipo de la Premier League.
Arsenal tiene que aferrarse a la idea de que existe una chance real de entre diez. Si jugás diez veces, vas a ganar dos. Esa es la lógica que, para Green, puede alimentar la esperanza.
GOAL: ¿Y para Inglaterra en el Mundial? ¿Qué opinás?
GREEN: Por ahora, mi pensamiento dominante es: ¿quién sabe? Es un torneo enorme, con 48 equipos. ¿Cuántos partidos tenés que ganar para quedarte con la copa? En la última edición, Argentina cayó ante Arabia Saudita en el primer encuentro. El equipo que arranca pensando que va a ganar no suele ser el que termina levantando el trofeo. En el medio, cosas que no funcionaban aparecen y te desordenan.
Si miramos el último Europeo de Inglaterra, también se ve algo similar: Trent Alexander-Arnold ingresó en el mediocampo y probó ideas, como jugando con el guion mientras el torneo avanzaba.
En Francia, en cambio, hay una delantera muy potente: tantas variantes que podrían completar la lista de 25 con casi 24 jugadores de perfil ofensivo. Es increíble lo que tienen disponible. Es muy difícil pensar que alguien los pueda superar, pero después aparecen los imprevistos.
El año pasado, por ejemplo, en el Mundial de Clubes, Musiala se fracturó una pierna en un partido y de golpe te quedás sin una de tus figuras. Mbappé, por su parte, arrastra una molestia en la rodilla y ya se sabe que no llega en las mejores condiciones. Y encima, el calendario también complica: podés jugar en México un día y a los dos días estar en Nueva York. Las diferencias son brutales.
Cuando nosotros jugamos en Sudáfrica, tuvimos un partido en Ciudad del Cabo a nivel del mar y, el siguiente, en la cima de una montaña. Esa variación es enorme. Con tantas variables, con un torneo tan largo y con tanta gestión de jugadores y de partidos, termina siendo muy difícil anticipar el resultado.
Además, hay muchas selecciones que nunca habían clasificado a un Mundial. ¿Cabo Verde va a presentar resistencia? ¿Curazao? Va a ser un recorrido en modo montaña rusa.
GOAL: Y si tuvieras que elegir un ganador, ¿a quién pondrías?
GREEN: Francia. Tiene el mejor frente ofensivo y una cantidad enorme de opciones. Es una apuesta tan razonable como cualquier otra.
