Declan Rice ya conoce lo que es saborear el éxito europeo: antes de convertirse en una pieza clave en el Arsenal, había sido capitán de West Ham y levantó la Europa Conference League. Pero de cara a la final de la Champions League, el escenario eleva la vara al máximo. Con 27 años, el mediocampista entiende que las exigencias no tienen comparación y se muestra convencido de que terminó construyendo el carácter necesario para rendir cuando el mundo mira: él mismo se define como especialista para las noches más grandes del fútbol internacional.
“Me gustaría decir que soy un jugador de partidos grandes”, sostuvo Rice en una charla en la previa del decisivo encuentro, durante la cobertura previa al partido. “Cuando jugás las competiciones más importantes, necesitás que tus futbolistas den un paso adelante en cada momento, no solo yo. Creo que el equipo lo viene haciendo en los últimos años: supimos responder, especialmente en la Champions. Hay varios que tienen esa capacidad y la vamos a necesitar también en la final”, agregó.
Si bien le tocó vivir la alegría de levantar un trofeo con los Hammers en Praga, su camino profesional también incluyó finales amargas. En el plano de selecciones, por ejemplo, sufrió dos derrotas en finales de la Eurocopa con Inglaterra. Lejos de cargar con esos golpes, Rice transforma esas experiencias en combustible: quiere asegurarse de no volver a sentir ese “dolor” y usarlo como aprendizaje para enfrentar el desafío que plantea el PSG conducido por Luis Enrique.
“He perdido varias finales: dos finales de la EURO, la final de la Copa de la Liga. Duele, porque cuando llegás a una final querés ganar ese trofeo. Pero también, todas esas pequeñas derrotas que te toca atravesar te sirven. Te dejan con más hambre de salir a ganar cosas y ojalá podamos seguir haciéndolo”, explicó el mediocampista.
Con la medalla de la Premier League ya asegurada, el foco se mueve por completo hacia el “trofeo lindo” que el Arsenal no logró conquistar en su historia. Después de caer ante PSG en semifinales la temporada pasada, Rice insiste en que el equipo asimiló las lecciones más duras y que ahora está listo para dar el paso que falta. En esa línea, remarca que el plantel tiene la energía y la convicción para “vaciarse” desde el primer minuto y despedir el curso con el máximo nivel.
“El PSG es un equipo muy bueno. Los enfrentamos en dos partidos el año pasado y podía haber salido para cualquiera. ¿Qué aprendimos de la derrota en esa semifinal? Que tenés que aprovechar tus chances, porque nosotros tuvimos varias”, advirtió Rice.
Rice fue determinante en el camino del Arsenal hacia el título de la Premier League, cortando una sequía de 22 años para el club. En el torneo local, convirtió cuatro goles y aportó siete asistencias en 36 apariciones. Con ese logro ya en el bolsillo, el mediocampista sabe que llegar a la final de la Champions League abre una oportunidad irrepetible: la chance de conquistar, por fin, el título que todavía le ha sido esquivo a su equipo.
“Es la competencia más grande del fútbol. Una final de Champions League no puede ser más grande que esto. Es una oportunidad enorme, una ocasión única. Y además será el último partido de club de la temporada: queremos irnos con una gran actuación y dar absolutamente todo”, concluyó Rice.
