La dirigencia del Real Madrid viene evaluando un giro hacia la “escuela francesa” de entrenadores, a partir del impacto que tuvo la etapa de Zinedine Zidane en el club. No es un dato menor: Zizou fue el último entrenador francés que asumió las tareas técnicas del equipo español, y su historia reciente aparece como referencia concreta dentro de la planificación de cara a la próxima temporada.
Zidane como antecedente: la vara alta de una era ganadora
Desde que inició su carrera como entrenador profesional, Zinedine Zidane lideró únicamente a un equipo: Real Madrid. Lo hizo en dos ciclos, y en ambos consiguió grandes logros. El ejemplo más contundente que suele citarse es el logro de tres títulos consecutivos de la UEFA Champions League, en 2016, 2017 y 2018, un rendimiento que dejó una impronta difícil de igualar dentro del propio club.
En ese sentido, la idea de “volver” a los perfiles franceses no aparece como una moda, sino como una búsqueda de continuidad con antecedentes futbolísticos y culturales que el Real Madrid ya probó con éxito en el pasado reciente.
Deschamps entra en la ecuación: el cambio que se busca para la próxima temporada
RMC Sport informó que Didier Deschamps, seleccionador de Francia, ya figura dentro de las alternativas que maneja el Real Madrid. El club estaría mirando un recambio de cara a la próxima temporada, para suceder a Álvaro Arbeloa, quien viene acumulando resultados irregulares.
La discusión sobre el entrenador, entonces, se conecta con dos cuestiones: por un lado, la necesidad de ordenar el proyecto deportivo; por el otro, el atractivo que representa el historial de Zidane como “puente” simbólico hacia un estilo y una mentalidad que el Madrid ya supo traducir en títulos.
Qué dijo Deschamps y por qué su horizonte apunta a clubes
Deschamps había anticipado que dejaría el seleccionado francés después del Mundial que se disputará el próximo verano. Lo hizo en el marco de un recorrido de 14 años al frente del equipo nacional. Al mismo tiempo, las señales del entorno indican que Zidane sería el candidato con chances de sucederlo en el futuro inmediato.
Desde que confirmó su salida de su cargo en enero de 2025, el DT —campeón del mundo en dos oportunidades, como futbolista en 1998 y como entrenador en 2018— ratificó que continuará trabajando en los banquillos.
En una frase que marcó el tono de su etapa por terminar, Deschamps sostuvo: “Estoy terminando un largo y maravilloso período, pero no estoy encaminado hacia el retiro. Algunos dicen que me voy a retirar—no. Solo cierro una etapa, y después habrá una etapa diferente y hermosa”.
Además, dejó pistas claras sobre el tipo de desafío que imagina. En su lectura, se inclina más por dirigir clubes que por volver a una selección. Y lo explicó con una idea muy concreta: “No debería decir ‘imposible’, pero no me veo entrenando otra selección nacional. Lo que representa para mí la selección de Francia, el himno nacional… no puedo imaginarme en un banco escuchando un himno distinto”.
La respuesta del club y el foco en los rumores
Mientras el nombre de Deschamps aparece en la conversación, el Real Madrid también reaccionó a los trascendidos con un comunicado oficial en el que, de forma directa, transmite una postura de “no hay cambios”. En paralelo, se mencionan movimientos y pruebas internas vinculadas al plantel, con referencias a decisiones para el corto plazo y la manera en que el cuerpo técnico encara la preparación.
En definitiva, el cuadro que se dibuja combina tres capas: un antecedente ganador (Zidane y sus títulos en 2016, 2017 y 2018), una necesidad de reordenamiento para la próxima temporada (por el desempeño irregular de Álvaro Arbeloa) y una transición posible en el perfil del DT, con Deschamps como nombre que encaja con la preferencia del club por entrenadores con recorrido y mentalidad competitiva.
