La Confederación Africana de Fútbol (CAF) atraviesa un escenario incómodo, con una sucesión de conflictos que golpearon su credibilidad y pusieron en duda la seriedad de sus competencias, tanto a nivel de clubes como de selecciones. El punto más reciente llegó después del “caso pesadilla” de la final de la Copa Africana de Naciones 2025, todavía en trámite ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (CAS), y ahora se sumó una nueva crisis vinculada al cruce de Champions League entre el Al Hilal de Sudán y el Renaissance Berkane de Marruecos.

El reclamo de Al Hilal por el dopaje y la pelea por un lugar en semifinales

En paralelo a la disputa deportiva, el Al Hilal reclama que CAF lo incluya en las semifinales de la CAF Champions League en lugar del RS Berkane. El argumento central parte de la eliminatoria de cuartos, en la que el conjunto sudanés perdió 2–1 en el global tras los dos partidos.

Sin embargo, el club insiste en que el jugador Hamza Moussaoui participó en ambos encuentros pese a que luego se confirmó que había dado positivo en un control por sustancias prohibidas. A partir de ese antecedente, Al Hilal elevó un pedido que busca una investigación “urgente y completa” sobre lo ocurrido, y sostiene que el proceso disciplinario estuvo atravesado por vicios.

  • Al Hilal pide que se revoque la presencia de RS Berkane en semifinales.
  • El reclamo se basa en el uso de Hamza Moussaoui en ambos partidos.
  • El club denuncia confirmación de dopaje y exige investigación integral.

En un comunicado difundido el jueves, el equipo sudanés afirmó que la audiencia del Comité Disciplinario tuvo “fallas legales” evidentes. En esa línea, describió su postura con dureza: entiende que no se trató de un simple error de trámite, sino de una quiebra seria de principios básicos del debido proceso, lo que a su vez genera sospechas sobre la independencia y la legitimidad de los órganos disciplinarios de CAF, y también sobre la integridad del fútbol africano en general.

Acusaciones sobre el Comité Disciplinario: conflicto de interés, falta de traducción y exclusión

El comunicado del Al Hilal fue particularmente preciso en los puntos que cuestiona. El club sostuvo que, desde el inicio, la conformación del tribunal estuvo contaminada por un problema fundamental: señaló que el presidente de la sesión, Othman Keïné, había participado previamente en la decisión de levantar la suspensión provisoria del jugador involucrado, una determinación que, según el club, habría sido el disparador de la cadena de hechos que derivó en el caso.

Al Hilal remarcó que, pese a su objeción inmediata, el resto de la parte habría tenido conocimiento anticipado de la composición del panel y la habría aprobado en una reunión a la que asistió el club, lo que entiende como un conflicto de interés “claro” e “indiscutible”.

También denunció irregularidades durante la audiencia. Indicó que un integrante del panel declaró que no podía comprender el idioma inglés, sin que se hubiera provisto interpretación adecuada. Además, el club afirmó que pidió repetir o aclarar los argumentos presentados, pero que esa solicitud fue rechazada, y que sus representantes fueron excluidos de forma abrupta mientras seguían en marcha las deliberaciones y la votación.

El comunicado profundizó en otro punto: mientras la delegación de Al Hilal quedaba fuera, el abogado de la otra parte habría permanecido dentro de la sesión. A la vez, el club sostuvo que sus representantes fueron interrumpidos de manera reiterada y se les impidió exponer su caso con equidad.

En cuanto al desarrollo general, Al Hilal sostuvo que faltó transparencia. El club señaló que información clave no fue transmitida por los canales formales a través de sus representantes legales oficiales presentes en la audiencia, sino que habría llegado de forma informal y sin respaldos documentales por escrito. Incluso, agregó que se insinuó —sin justificación— que el club cambiara a sus representantes legales, algo que consideró inaceptable y que, en su visión, abre dudas serias sobre la imparcialidad del procedimiento y la posibilidad de que el resultado estuviera “predeterminado”.

Concluyó su postura remarcando que la audiencia habría sido defectuosa de raíz, sin independencia ni imparcialidad, y que habría terminado en una negación clara del derecho a la defensa y a ser escuchado. En esa línea, sostuvo que estas prácticas no solo perjudican a su institución, sino que también erosionan la confianza en la gobernanza de CAF y afectan la reputación del fútbol africano en su conjunto.

El pedido urgente para postergar el cruce de semifinales

En el mismo marco, Al Hilal presentó una solicitud urgente a CAF para que se suspenda el partido de semifinales entre RS Berkane y AS FAR. La idea del club es que, hasta que se resuelva su planteo, el cronograma no avance y así pueda obtener una decisión favorable que le permita participar del encuentro.

Según el comunicado del club sudanés, el pedido fue presentado ante la instancia de Apelaciones de CAF y apunta a que la suspensión sea aplicada para el duelo programado para el sábado próximo. Al Hilal sostuvo que respaldó su reclamo con cuatro artículos del reglamento del Comité Disciplinario que, en su interpretación, justifican las demandas urgentes, especialmente por el daño significativo que sufriría si el partido se juega, incluso aunque más adelante se emita una resolución que le favorezca.

Antecedentes: el “caso AFCON” y la cadena de críticas a los comités

El reclamo de Al Hilal no sería el primero en su tipo. El comunicado remarca que el lado senegalés ya había protestado por un problema similar durante el caso de la final de la Copa Africana de Naciones. En ese expediente, el Comité de Apelaciones reconoció el derecho de Marruecos al título, pero luego las autoridades de “Lions of Teranga” llevaron la discusión al CAS.

En ese contexto, Abdoulah Sow, secretario general de la Federación Senegalesa de Fútbol, había respondido el 18 de marzo a la decisión polémica en una entrevista con la señal francesa RMC Sport. Allí, dejó en claro su postura con términos contundentes: entendió que no era solo una cuestión de dificultad, sino que calificó el escenario como una “farsa”, y afirmó que Senegal mantendría su posición y recurriría a la vía legal, con el CAS como instancia para “demostrar la verdad”.

Sow, además, detalló cuestiones de lo que ocurrió en la audiencia de apelación celebrada por videoconferencia, y señaló que estuvo rodeada de ambigüedades. Explicó que los convocaron a las siete de la mañana, que después les informaron que el inicio se había corrido a las nueve durante la noche, y que al entrar la sesión no arrancó a tiempo. Según su relato, la presidenta pidió que todos se presentaran, luego le cedieron el turno a Marruecos para exponer sus reclamos, y después Senegal respondió.

El dirigente remarcó que, tras eso, habrían puesto a Senegal en una “sala de espera” durante dos horas sin comunicación, y que al consultar a la secretaría de CAF le habrían dicho que la sesión ya había terminado. En su análisis, se mostró sorprendido por la posibilidad de realizar una audiencia de apelación sin escritos formales (“pleadings”).

También sostuvo que en la apelación no habrían presentado escritos, y que hasta su asesor legal habría quedado sin intervenir, a diferencia del primer encuentro, que duró cinco horas e incluyó conversaciones y preguntas. Sobre si el fallo estaba definido de antemano, dijo que sí, con claridad, y atribuyó esa idea a que la presidenta habría tenido una “misión” y la habría cumplido, aunque calificó el accionar como “trabajo sucio”, al tiempo que anticipó que lo confrontarían.

Más críticas: conflictos en comités y el caso de Al Ahly por la sanción a sus hinchas

En el marco de los cuestionamientos, Sow también apuntó a la conformación del Comité de Apelaciones al señalar un posible conflicto. Sostuvo que lo más peligroso sería que integre ese organismo la presidencia de una federación nacional, aun cuando se supone que se trata de un cuerpo independiente. Puntualizó que el presidente de la federación tunecina sería miembro del comité, y lo calificó como una violación.

La polémica no quedó solo en Senegal y Marruecos, ya que el conflicto se extendió a otro caso: Al Ahly de Egipto elevó quejas por el retraso del Comité de Apelaciones al momento de resolver su situación. El motivo fue una sanción que implicaba impedir el ingreso de sus hinchas al partido de vuelta de los cuartos de final de la CAF Champions League contra Espérance, de Túnez.

Al Ahly había presentado una denuncia formal ante CAF después de que se postergara la audiencia para considerar su apelación contra la sanción. En su propio comunicado, publicado en su sitio web, el club indicó que la queja llegó luego de recibir dos notificaciones seguidas que cambiaban el horario: de las 11:00 a las 13:00, para luego pasar a una postergación indefinida.

El club sostuvo que el fallo llegaba pocos días antes del partido y que apela por un derecho legal que debe definirse antes de la fecha del juego. En consecuencia, insistió en que la apelación debía revisarse de forma urgente antes del encuentro de Champions.

CAF había anunciado sanciones económicas y disciplinarias contra el equipo egipcio, incluyendo la prohibición de sus hinchas para la vuelta ante Espérance. El origen de la medida fue la agresión con botellas por parte de simpatizantes hacia jugadores de AS FAR en el estadio de El Cairo, en la última fecha de la fase de grupos.

En el plano estrictamente deportivo, Al Ahly quedó eliminado del torneo al perder tanto de local como de visitante ante Espérance, con un global de 4–2.

Motsepe y la sorpresa por la ausencia de público

Más tarde, Patrice Motsepe, presidente de CAF, generó sorpresa en una conferencia de prensa realizada en El Cairo al comentar que le llamó la atención la falta de hinchada para el partido entre Al Ahly y Espérance.

Según lo que expresó en ese momento, Motsepe dijo que, al enterarse de la ausencia de público y preguntar por el motivo, le informaron que los seguidores de Al Ahly estaban suspendidos por el Comité Disciplinario de CAF.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.