La selección femenina de Estados Unidos está cada vez más cerca de lo que viene construyendo desde hace tiempo: el Mundial Femenino de la FIFA 2027.

Luego de conquistar los Juegos Olímpicos de París 2024 y con Emma Hayes al frente, incorporando los nuevos “WNT Ways”, el equipo apunta al próximo gran examen que se le presenta en el calendario. Será ante Japón, con tres partidos consecutivos a lo largo de seis días.

Hayes trabajó de forma intencional sobre todo el plantel disponible: probó variantes y, en sus primeros 32 encuentros como entrenadora, le otorgó su primera convocatoria internacional a 32 futbolistas. Hasta el momento, les dio minutos y credenciales a 60 jugadoras distintas. El grupo de 26 convocadas para este tramo no incluye ninguna debutante en la categoría: de hecho, este es el segundo campamento consecutivo en el que Hayes elige una nómina compuesta únicamente por futbolistas que ya habían sido internacionalizadas previamente.

De cara a los tres cruces ante Japón, hay mucho en juego. Por un lado, se trata de una rivalidad larga e histórica: Estados Unidos lidera el historial general con un registro de 32-2-8 desde que ambos seleccionados se enfrentaron por primera vez en 1986. A lo largo de los Juegos Olímpicos y los Mundiales, se vieron las caras en nueve oportunidades, incluyendo tres finales por el título. El antecedente más reciente es el triunfo de las estadounidenses por 5-2 sobre Japón en la final del Mundial Femenino de la FIFA 2015.

Japón llega con el envión de haber ganado el Campeonato Asiático Femenino de la AFC 2026 ante Taipéi Chino y, además, logró la clasificación al Mundial 2027 al acceder a las semifinales de ese torneo. Entonces, la pregunta es cómo presentará su versión Hayes ante un rival que históricamente está entre los mejores del mundo.

La buena noticia para las estadounidenses es que el listado de este mes de abril trae el regreso de varias futbolistas con experiencia relevante. En primer lugar, es la primera convocatoria para el campamento de Sophia Wilson, que estuvo el último año de licencia por maternidad. Aun así, acumula 58 partidos internacionales con la camiseta de Estados Unidos, incluyendo 24 goles. Wilson fue clave para el título olímpico en París, donde conformó el tridente ofensivo conocido como “Triple Espresso” junto a las delanteras Mallory Swanson y Trinity Rodman.

También se suma el retorno de la zaguera central Tierna Davidson, que estuvo ausente desde el inicio de la temporada 2025 de la NWSL por una lesión de ligamento cruzado anterior (ACL). Aunque es probable que Davidson y Wilson tengan minutos acotados, su presencia funciona como una señal positiva mientras Estados Unidos empieza a delinear el plantel con vistas a la instancia de clasificación que se disputará en el otoño. En el mediocampo, el núcleo parece asentarse en el trío en el que Hayes apoyó sus decisiones en partidos recientes: Sam Coffey, Claire Hutton y Rose Lavelle, especialmente cuando el equipo jugó contra Canadá y Colombia. De todos modos, no falta recambio: aparecen alternativas con trayectoria como Lindsey Heaps, la conexión con OL Lyonnais a través de Lily Yohannes y la polivalencia de Jaedyn Shaw, además de opciones que también están para sumar minutos.

Hayes ya había anticipado que, en los tres juegos, Estados Unidos presentará dos formaciones distintas. Además, enfrentarse tres veces contra el mismo rival le permite a la entrenadora probar ideas, observar respuestas en cancha y preparar mejor lo que podría ser un cruce de eliminación directa en el Mundial del año próximo.

CLAVES para el duelo entre Estados Unidos y Japón:

El regreso de Wilson desde la licencia por maternidad la convierte en la decimoctava madre que juega con la selección femenina estadounidense a lo largo de la historia. La última vez que participó con el combinado nacional fue en los Juegos Olímpicos de París 2024. Su gol internacional más reciente se dio el 24 de octubre de 2024.

Como goleadora natural, su presencia en la línea de ataque se extrañó durante el último año, sobre todo porque Hayes buscó un “nueve” genuino mientras Wilson estuvo fuera. Es probable que la administración de sus minutos sea gradual en su vuelta al cien por ciento, aunque las primeras señales a nivel de club indican que el cambio no fue grande: ya registra partidos de 70 minutos, participa en acciones para encarar rivales, se involucra contra defensores y define con confianza.

“La miré jugar 70 minutos el otro día y no podía creer que hubiera tenido un bebé y que volviera”, expresó Hayes en una conversación con la prensa la semana pasada.

Si Wilson marca ante Japón, se transformaría en apenas la novena madre en convertir con Estados Unidos.

“Siento que estoy en un lugar muy bueno en este momento. Creo que transitamos este camino de la manera correcta”, dijo Wilson.

En el arco todavía no aparece una número uno totalmente definida, aunque la competencia parece ir acotándose entre Phallon Tullis-Joyce, de Manchester United, y Claudia Dickey, de Seattle Reign. La arquera de Utah Royals, Mandy McGlynn, también estuvo en el radar, pero quedó afuera de la nómina para este campamento.

Jane Campbell, de Houston Dash, vuelve al grupo tras haber sido convocada y haber sumado su último partido internacional el 26 de febrero de 2025. Es la futbolista con mayor experiencia internacional dentro del plantel, con 10 presencias. Dickey tiene ocho, mientras que Tullis-Joyce suma seis.

Se espera que Hayes rote entre los tres encuentros y, con ese esquema, es probable que les dé minutos a dos de las tres guardametas. Con base en decisiones recientes, Dickey y Tullis-Joyce parecen llevar ventaja, aunque el momento futbolístico de Campbell en su club con Houston Dash mantiene la disputa abierta.

El mediocampo puede ser la zona más profunda del plantel estadounidense, al punto de que Hayes cuenta con una cantidad de opciones muy amplia. Puede sostener el tridente consolidado con Sam Coffey, Claire Hutton y Rose Lavelle, o inclinarse por un grupo alternativo con Lindsey Heaps, Lily Yohannes y Jaedyn Shaw, mientras Olivia Moultrie sigue empujando para tener minutos.

Lo que el equipo encontró en la mitad de la cancha es control: la capacidad de conservar la pelota y mantenerse conectado, incluso si el rival impone su estilo y propone intensidad desde el comienzo.

Coffey y Hutton vienen construyendo una buena sintonía como doble “seis”, mientras que el regreso de Lavelle aporta otra dimensión: una presencia con intención ofensiva y llegada entre líneas. Heaps y Yohannes también mostraron entendimiento claro; y cuando Shaw se mete en el rol de “diez”, se convierte en un foco creativo capaz de abrir defensas.

Con tantas alternativas, Hayes seguramente hará rotaciones con frecuencia, y no sería extraño que cada una de las mediocampistas tenga participación a lo largo de los tres partidos.

¿Quién está cerca de asegurar un lugar para el Mundial? La disponibilidad siempre influye, pero estos choques ante Japón ofrecen una oportunidad clave para que las futbolistas que están al borde del plantel hagan su mejor presentación.

Jameese Joseph está, sin dudas, dentro de ese grupo. La delantera ingresó hace poco en la rotación, aunque su velocidad y la capacidad de sostener el juego le dan a Hayes una opción real de “nueve”, una característica que el plantel no tenía con la misma claridad antes del regreso de Wilson. Ese contexto le abrió la puerta para que Joseph empiece a reclamar su lugar.

En la defensa, el panorama luce un poco más claro. Naomi Girma y Emily Sonnett parecen ser la pareja central preferida, dejando a jugadoras como Emily Sams y Kennedy Wesley peleando por espacios para sumar minutos en el recambio. Jordyn Bugg, cuando está en condiciones, también sigue siendo una alternativa juvenil interesante.

En los costados, Avery Patterson y Gisele Thompson vienen empujando por minutos detrás de las titulares habituales Emily Fox y Lilly Reale. Patterson parece tener una pequeña ventaja en la competencia por el puesto dentro del plantel profundo, aportando un perfil con vocación ofensiva que suma otra delantera en acciones con la pelota. Thompson, por su parte, viene mostrando un progreso importante como lateral con recorrido para atacar y también para ayudar en defensa.

Davidson, por ahora, también entra en la categoría de “en disputa”, ya que continúa trabajando para recuperar el ritmo y llegar al 100 por ciento.

Nombrar a un conjunto de extremos más veloces que los de Estados Unidos no es sencillo. Desde Trinity Rodman hasta Alyssa Thompson, con Jaedyn Sears y Michelle Cooper en la conversación, la carrera parece despareja.

Rodman y Thompson se mantienen como primera opción por las bandas, pero Sears construyó un argumento fuerte como recurso peligroso para entrar desde el banco. Cooper, mientras tanto, vuelve luego de haberse perdido la totalidad de los partidos de 2026 por lesión y no tardó en impactar: marcó y también asistió para que Kansas City Current se quedara con una victoria contundente ante Gotham FC el fin de semana pasado.

Hayes también tiene margen para mover piezas dentro del campo. Puede adelantar a una jugadora como Ally Sentnor a un rol más abierto si Wilson lidera la línea, y Joseph también podría ocupar zonas similares para aportar variantes.

Se trata de otra posición en la que Estados Unidos tiene recambio en cantidad, y ante Japón esa velocidad por los costados puede terminar siendo determinante para desarmar al rival y encontrar el camino hacia el gol.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.