La selección de la República Democrática del Congo decidió no modificar su planificación de entrenamientos pese a una advertencia contundente de Estados Unidos por el cumplimiento estricto de protocolos sanitarios. Andrew Giuliani, director ejecutivo del White House Task Force para el Mundial, remarcó que la delegación deberá sostener una “burbuja” durante 21 días antes de viajar, con la condición de que, de no hacerlo, quedaría fuera del torneo.
El mensaje de Giuliani: “mantener la burbuja o no viajamos”
Giuliani fue claro al señalar que la exigencia es sostener el aislamiento previo al traslado. “Le dejamos muy claro a Congo que deben mantener la integridad de la burbuja por 21 días antes de recién entonces poder llegar a Houston el 11 de junio”, sostuvo. Y agregó, sobre la comunicación al gobierno congoleño: “También se les explicó que deben respetar esa burbuja, porque si no, corren el riesgo de no poder viajar a Estados Unidos”. En esa línea, cerró con un mensaje directo: “No podemos ser más contundentes”.
El plan del equipo sigue: amistosos con Dinamarca y Chile
Con el ultimátum encima, desde el entorno del seleccionado congoleño se indicó que los partidos amistosos previos al Mundial se mantendrán como estaban previstos. El equipo enfrentará a Dinamarca y a Chile en el período previo, una decisión que choca con el pedido de aislarse en una burbuja segura durante las semanas en las que, según el requerimiento estadounidense, deberían permanecer sin exponerse.
El cronograma del combinado marca que jugará contra Dinamarca en Lieja el 3 de junio y luego se trasladará a Cádiz para medirse con Chile seis días después, en una ventana que coincide con el tramo en el que se les pidió permanecer aislados.
De acuerdo con lo informado por Reuters, un dirigente del plantel aseguró: “Nosotros seguimos con el programa de entrenamientos. Ningún jugador del plantel llegó desde la República Democrática del Congo. Los amistosos siguen agendados”. Y precisó que la única alteración en el plan fue la cancelación de la instancia en Kinshasa: “La única modificación al cronograma fue la cancelación del tramo de Kinshasa”.
La gira prevista se suspendió y la discusión se vuelve diplomática
Antes de esta nueva turbulencia, el seleccionado tenía planeada una visita celebratoria a su capital antes del inicio del torneo, ya que el Mundial marcará su primera participación en 52 años. Sin embargo, esos planes fueron dejados de lado a comienzos de la semana.
Desde la federación congoleña sostienen que el riesgo es bajo porque tanto el plantel como el cuerpo técnico —incluido el entrenador Sebastien Desabre— tienen su base en Europa. Si bien algunos funcionarios sí viajaron recientemente desde la República Democrática del Congo hacia el campamento de preparación en Bélgica, la idea es que el grupo de futbolistas quedó aislado de las zonas más golpeadas.
El problema es que, en el plano sanitario, el panorama no acompaña. La Organización Mundial de la Salud elevó el nivel de riesgo a “muy alto”, lo cual complica la negociación entre la federación y el gobierno estadounidense, en un cruce cada vez más sensible entre deporte y salud pública.
La OMS eleva el riesgo del brote y declara emergencia internacional
La Organización Mundial de la Salud informó que el riesgo de que el virus, vinculado a la cepa rara de Ebola Bundibugyo, derive en un brote nacional en la República Democrática del Congo pasó a considerarse “muy alto”. Además, declaró el episodio en el país africano y en la vecina Uganda como una emergencia de preocupación internacional.
En ese contexto, se reportaron alrededor de 750 casos sospechados y 177 muertes sospechadas tras el brote en la República Democrática del Congo. Esa situación motivó una intervención de alto nivel por parte del equipo de trabajo sanitario del país anfitrión del Mundial, en el marco de las medidas que ahora impactan directamente en el viaje del seleccionado.
El Mundial: Houston, el debut ante Portugal y el posible caos si no entran
El plan original indica que la selección congoleña estará asentada en Houston durante el torneo. Allí tendrá como partido de apertura un cruce de alto perfil frente a Portugal el 17 de junio.
En cuanto a la fase de grupos, su recorrido en el Grupo K continuará contra Colombia en Guadalajara, México, y cerrará el tramo inicial con un partido ante Uzbekistán en Atlanta.
Ahora bien, si Estados Unidos ejecuta la amenaza de impedir la entrada, el escenario puede volverse desordenado: obligaría a una reconfiguración del calendario del Mundial con muy pocas semanas para el inicio, generando un efecto dominó sobre la logística y la programación del torneo.
