La relación entre Julian Nagelsmann y el plantel de Alemania sigue afianzándose de cara al Mundial 2026. En una reciente convocatoria, el entrenador dejó una broma que rápidamente tomó vuelo: planteó la posibilidad de hacerse un tatuaje junto a David Raum si la selección termina ganando el torneo en Norteamérica. La idea, según explicó, sería incluso más inquietante que la presión típica de una final mundialista.

En declaraciones recogidas en Alemania, Nagelsmann sostuvo con humor que lo que más le preocupa es el tatuaje compartido en caso de salir campeón. No lo planteó desde el temor a la aguja, sino desde una cuestión logística: la dificultad de encontrar espacio en la máquina para completar el dibujo, considerando que Raum ya llega con una gran cantidad de tatuajes.

Raum respondió con rapidez y dio a entender que, si Alemania alza la copa, todavía habrá lugar para un tatuaje más. Además, dejó entrever que el DT ahora difícilmente podrá echarse atrás con el acuerdo, ya que su comentario habría generado un compromiso implícito. El lateral de RB Leipzig remarcó que siempre se pueden encontrar espacios libres y que, por ahora, ni siquiera se habló del diseño.

“No, no. Siempre se puede encontrar un lugar disponible. Yo todavía tengo algunos libres”, señaló el defensor. Y agregó que el tema ni siquiera se discutió formalmente: “Todavía no lo hablamos, ni siquiera el diseño. Pero con esa frase, Julian se disparó un poco en el pie, porque creo que ya no puede evitarlo si de verdad llegamos a hacerlo”. En esa línea, dejó claro cuál sería su postura de cara al desenlace: “Para mí estaría buenísimo si lo hacemos. Él puede elegir el diseño como quiera, pero yo quiero estar ahí cuando se lo hagan”.

Más allá del tono distendido del “pacto”, Raum no juega con la ambición deportiva. El capitán del cuadro alemán se muestra firme en que el objetivo tiene que ser el título, y remite al mismo enfoque que Nagelsmann transmitió tras la eliminación en el Europeo de local hace dos años. En su lectura, entrar a un torneo con expectativas acotadas no sirve: la meta tiene que ser la conquista.

“Cuando entro a una competencia, quiero ver el panorama grande”, expresó el lateral. Y completó: “Creo que Julian lo dijo bien después de la eliminación en el Campeonato Europeo en casa: entonces simplemente hay que ser campeón del mundo. Si arrancás un torneo y decís que solo querés llegar a semifinales, esa es una actitud equivocada. Queremos ir lo más lejos posible, y eso significa jugar la final y ganar el título”.

Raum también puso el foco en lo que representa para el país: “Lo importante, por supuesto, es que la gente en nuestra nación se sienta orgullosa de nosotros. Cómo rendimos como equipo, cómo mantenemos la unión. Eso es lo que debería distinguir a la selección alemana. Y si además el nivel deportivo está a la altura y lo logramos, entonces todos van a estar contentos”.

En el tramo previo al Mundial, Alemania ya tiene planificada la preparación para los partidos de la fase de grupos de la próxima competencia. El equipo de Nagelsmann deberá medirse en el Grupo E con Curazao, Costa de Marfil y Ecuador. Antes de eso, jugará dos amistosos: frente a Finlandia el 31 de mayo y ante la USMNT el 6 de junio.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.