Con el tramo más reciente de amistosos de la selección masculina de Estados Unidos en el horizonte, Mauricio Pochettino dejó una frase que resonó fuerte: la Copa del Mundo “arranca” en marzo. En ese sentido, la realidad para los jugadores del grupo es que los partidos con peso verdadero ya llegaron, y las exigencias crecen para cada futbolista que está en la órbita del proceso. Para Christian Pulisic, sin embargo, la idea se siente todavía más cerca: no necesita esperar hasta el verano para jugar encuentros que puedan marcarle la carrera. Los está viviendo ahora.

Esto no va por otro lado en busca de explicar una sequía de goles. La cuestión central tiene que ver con el contexto y con el valor de cada punto. Antes de concentrarse con el combinado de las barras y las estrellas a finales de este mes, Pulisic y su AC Milan tienen dos compromisos más dentro del calendario de la Serie A. Esos partidos pueden condicionar todo: el devenir del equipo en la liga, su futuro en el plano europeo, la continuidad o el rumbo del ciclo de Massimiliano Allegri y, en el fondo, también la trayectoria personal del propio Pulisic.

Aunque el Mundial todavía no haya comenzado de forma oficial, el tipo de presión propia de una Copa del Mundo ya está instalada para Pulisic y para Milan. En un club de ese tamaño siempre se exige al máximo, pero el momento actual vuelve todo más tenso: el equipo mira con preocupación la posibilidad de dejar pasar una recuperación que, hace poco, parecía encaminar el renacer de la temporada.

En las próximas semanas, para Pulisic todo está en juego. Y la cuenta regresiva arranca bastante antes de que se ponga la camiseta de la USMNT.

El momento de Milan y el margen para Europa

Durante un tramo, Milan se mostró bastante sólido. Venía detrás de Inter en la cima de la Serie A, aunque ese intento siempre lucía cuesta arriba por el nivel de los rivales de la misma ciudad. Al menos, el horizonte inmediato parecía ser el regreso a la Champions League, algo especialmente valioso considerando que este curso Milan estuvo fuera de las competiciones europeas.

Pero de golpe, el lugar en el máximo torneo continental dejó de ser una certeza. Desde el 15 de marzo, el equipo ganó apenas dos de sus últimos ocho partidos y, además, empató uno en ese período. En números concretos, el conjunto apenas sumó siete unidades en los ocho encuentros de la recta final, después de haber estado invicto desde el 29 de agosto hasta el 22 de febrero. Para muchos, esa sensación era la de un equipo que no podía perder; ahora aparece otra: el equipo no logra ganar.

Como consecuencia, Milan se desplomó hasta el cuarto puesto con dos jornadas por delante. Está a tres puntos de Napoli, que marcha segundo, y a uno de Juventus, tercero. No obstante, lo más preocupante es lo que ocurre con los de abajo: hace apenas tres partidos, Milan tenía una distancia de ocho unidades respecto del quinto lugar. Ahora, ese margen se evaporó.

Roma está igualado en puntos por el quinto puesto, mientras que Como se ubica a dos del sexto. En la Serie A, el cuarto habilita Champions League, el quinto clasifica a Europa League y el sexto a Conference League. La diferencia de dinero, prestigio y jerarquía entre esos torneos no necesita explicación.

Por eso, para Milan se vuelve imperativo terminar en una posición que le dé el boleto a la Champions League. Para lograrlo, todo indica que el equipo necesitará del mejor Pulisic posible.

La lesión y el riesgo de llegar tocado

En el partido del pasado domingo, Milan sufrió una derrota 3-2 ante Atalanta, duelo que además tuvo la particularidad de incluir salidas de algunas secciones de hinchas del club. En ese contexto, Pulisic fue descartado por una lesión. El parte que circuló en ese momento indicaba que tenía un problema en el glúteo, y en la etapa del ciclo mundialista en la que se encuentra, esa información sacudió fuerte al fútbol estadounidense.

La buena noticia que llegó después desde distintos reportes es que el inconveniente no se considera grave y que Pulisic podría volver a estar entre los titulares este fin de semana. De todos modos, no hay garantías. Apresurar el regreso antes de un Mundial en casa conlleva un riesgo evidente, más todavía con Milan atravesando un momento complicado. Ahí está el problema del presente: el equipo lo necesita, pero Pulisic todavía no está mostrando del todo su mejor versión.

Ese es, en gran parte, el relato de gran parte de 2026. Pulisic todavía no pudo convertir en el año. Y aunque el bajón de Milan no se explica por una sola figura, su sequía no ayuda. Por eso, desde Italia se mencionó que Allegri podría apostar por Christopher Nkunku y Niclas Fullkrug en el ataque para el próximo encuentro, especialmente en caso de que Pulisic no llegue al cien por ciento.

Juegue o no, la situación de Pulisic podría estar ligada al futuro cercano, casi con el mismo dramatismo que recae sobre varias estrellas de Milan.

Verano condicionado: salidas y búsqueda de equilibrio

El hecho de no clasificar a la Champions League marcó el verano completo del club. Milan tuvo que ajustar sus cuentas y, por ese motivo, se produjeron salidas de Tijani Reijnders, Malick Thiaw y Theo Hernandez. Algunas de esas bajas podrían haberse dado igual, pero el punto es que Milan no estaba en condiciones de rearmarse con la profundidad necesaria usando el dinero que ingresó.

En paralelo, Pulisic viene siendo vinculado con una posible salida desde hace tiempo. Cuando el jugador estuvo en un buen momento, desde distintos lugares de Europa aparecieron reportes de grandes clubes siguiéndolo. Incluso en esta racha fría, esos rumores no se apagaron del todo. En los últimos meses se lo relacionó con Manchester United, Liverpool y Tottenham. Además, todavía no firmó una extensión de contrato, lo que en teoría abre la puerta a una transferencia si quedan solo 12 meses de vínculo con su actual acuerdo.

Massimo Ambrosini, ex estrella de Milan, remarcó que vender a Pulisic sería un error grande, incluso si el club necesita recaudar durante este mercado.

“Creo que Milan lo necesita”, sostuvo Ambrosini en marzo. “Estoy seguro de eso. No sé cuál es su relación con Allegri, no sé con exactitud cuál es el plan del entrenador para el próximo año. Obviamente, AC Milan con Champions League va a necesitar cinco o seis jugadores más. Y no sé si tienen dinero para comprar cuatro o cinco refuerzos. Entonces no sé si están obligados a vender a alguien. Esa es la pregunta. Ese es el problema.

“Puede pasar que si Allegri quiere cinco o cuatro jugadores y el club dice: ‘No tenemos suficiente dinero, tenemos que vender a alguien’. No sé si Christian estaría en esa situación. Pero si yo fuera el entrenador de AC Milan, por supuesto que se quedaría en Milán.”

Como plantea Ambrosini, la esperanza es que no se llegue a ese escenario. Para evitarlo, Milan necesita ganar.

Calendario clave y dos partidos que pueden definir todo

Hay un dato positivo: el calendario le dio una mano a Milan.

  1. El sábado visita Genoa, un rival que está 14° en la tabla y con pocas cosas por jugar.
  2. Luego, el equipo afronta el duelo ante Cagliari, que marcha 16°. Si el campeonato no cambia de rumbo, podría llegar con la clasificación prácticamente resuelta para ese momento.

En ambos casos, son partidos que Milan puede ganar. El planteo es claro: quizás necesite sumar los 6 puntos para asegurarse un lugar en Champions League.

En el tramo final, para Milan son como dos finales. La diferencia es que, en este caso, esa sensación puede sentirse más fuerte del lado de uno solo.

El cierre de la liga se acabará pronto y casi de inmediato la atención se moverá hacia la Copa del Mundo. Apenas dos días después del partido con el que Milan cerrará la temporada el 24 de mayo frente a Cagliari, la lista final del Mundial de la USMNT se anunciará en Nueva York. Pulisic se espera que esté en la nómina. Pero aparece la gran incógnita: ¿llegará con una versión cargada de confianza, después de ayudar a su club a volver a donde corresponde, o arribará con dudas que todavía deberá responder tanto en el corto como en el largo plazo?

Vuelve la idea central de Pochettino: todo importa ahora, y en particular para Pulisic. Este verano ya tenía un peso decisivo en su carrera, pero lo que ocurra en las próximas semanas podría darle un significado todavía mayor.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.