PSG volvió a demostrar su jerarquía en los contragolpes y abrió el marcador temprano: Ousmane Dembélé anotó a los tres minutos tras una asistencia de Khvicha Kvaratskhelia, que lo dejó mano a mano con la definición dentro del área. Sin embargo, el resto del partido también dejó en claro que el equipo de Luis Enrique sabe defender: mantuvo a Harry Kane y compañía sin grietas hasta que el capitán de Inglaterra castigó en el cuarto minuto de descuento para igualar.

Como resultado, los campeones vigentes avanzaron y ahora se cruzarán con Arsenal en Budapest, a fin de mes, en un choque que promete contraste de estilos. En este escenario, ¿quiénes fueron los grandes ganadores y perdedores en Múnich? Acá va el repaso completo.

El PSG que rompe y el PSG que aguanta

Khvicha Kvaratskhelia aparece como una de las razones principales de que PSG esté, otra vez, a un paso de una final de Champions League. El extremo georgiano tuvo un impacto decisivo desde que llegó desde Napoli a mitad de la temporada pasada y, en el actual certamen, logró dar un salto más.

En el partido de Baviera, fue clave en el gol que destrabó la eliminatoria: habilitó a Dembélé luego de una gran combinación de pared con Fabián Ruiz a la altura del mediocampo. Con esa jugada, Kvaratskhelia se convirtió en el primer futbolista en la historia de la Champions que logra marcar o asistir en siete duelos consecutivos de fase eliminatoria.

Lo destacable no es solo su capacidad para encarar: su rendimiento también se sostiene por el trabajo constante. En Múnich, no se detuvo para sus compañeros: recuperó balones en su propia zona y también despejó cuando hizo falta. Dicho de manera simple: cuando “Kvaradona” no está superando rivales, está cerrándoles los caminos, generando una pesadilla durante los 90 minutos para cualquier equipo que tenga la mala suerte de cruzarlo.

Arsenal, en la previa, puede agarrarse a un dato alentador: llegará a Budapest con la mejor defensa del torneo. Pero el desafío más exigente que tendrá todavía es frenar a Kvaratskhelia, considerado prácticamente el ala ideal.

Olise frente a Bayern: números, duelo y frustración

Michael Olise también es un extremo de altísima calidad. En el Parque de los Príncipes había dejado una imagen impresionante al dejar a Nuno Mendes como si fuera un lateral más. En París, Olise se fue sacando rivales una y otra vez; y en el partido de vuelta, apenas ocho minutos después de iniciado, volvió a encarar. Esta vez Mendes lo cortó con falta, y la consecuencia fue una tarjeta amarilla inevitable.

El defensor, además, tuvo suerte: evitó una segunda amonestación por una acción que se veía como posible mano, aunque el árbitro había visto una infracción de Konrad Laimer antes. Aun así, Mendes se recompuso y terminó ganando un mano a mano decisivo frente a Olise.

  • Olise tuvo la mayor cantidad de toques del partido: 92.
  • Con la pelota, no logró generar el impacto esperado: creó un par de chances y tuvo cuatro remates al arco.
  • En intentos de regate, completó solo 3 de 10.
  • Perdió 13 de sus 21 duelos, en su mayoría contra Mendes.
  • Además, perdió la posesión 29 veces, la cifra más alta del encuentro.

Se entiende que un jugador como Olise asume riesgos y, por ende, comete errores. Pero no hay forma de disimular que fue una noche muy discreta para quien podía ser una pieza determinante. De hecho, al final del partido se lo vio con la cabeza entre las manos, como señal de que la gran oportunidad se le escapó. El partido más importante de su carrera, por ahora, le pasó por al lado.

La lectura táctica de Luis Enrique y el gol de Kane

Ganarle a Bayern Múnich fue el regalo perfecto para Luis Enrique, que cumple 56 años el viernes. El técnico español había descrito a los bávaros como “indudablemente el equipo más fuerte” que su PSG enfrentó en su ciclo, dejando claro que la eliminación en el Allianz Arena era una posibilidad real. Sin embargo, el partido no se le dio nada mal al DT.

La decisión de mandar al campo a Warren Zaire-Emery en lugar del lateral derecho lesionado Achraf Hakimi resultó acertada: el juvenil incomodó a Luis Díaz y, además, devolver a Fabián Ruiz al once funcionó a la perfección. Con ese ajuste, Luis Enrique pudo soltar a Kvaratskhelia para que construyera el gol con un pase en primera, de gran precisión.

La diferencia más importante, más allá del 1-0, fue que PSG se mantuvo como amenaza constante en transición y, al mismo tiempo, defendió de manera sólida durante casi todo el encuentro. El contraste con el partido de ida fue fuerte: esta vez, el equipo controló mejor los pasillos.

Al final, la victoria nocturna no fue completa para PSG por el empate en el descuento de Kane. Aun así, fue una actuación integral que seguramente terminó de fortalecer la confianza de Luis Enrique de cara a Budapest, donde el equipo buscará repetir como campeón continental. El propio entrenador resumió la idea con una frase: “El carácter que mostramos contra un equipo como Bayern es muy positivo”.

PSG, en su cruce más duro hasta ahora, mostró que tiene tanto estilo como sustancia. En ese sentido, se volvió casi un espejo del técnico: un entrenador que, con dos “tripletes” en su carrera, ya se ganó el lugar en la conversación para sumar una tercera Copa de Europa, uniéndose al selecto grupo de Bob Paisley, Zinedine Zidane y Pep Guardiola.

Los números de Kane y el impacto en la carrera por premios

Harry Kane volvió a marcar de forma decisiva. En total, lleva 54 goles en apenas 70 apariciones en Champions League. De ese registro solo Erling Haaland y Ruud van Nistelrooy acumulan más tantos en la misma cantidad de partidos. Además, con su gol del miércoles igualó el récord de Cristiano Ronaldo: anotar en seis eliminatorias consecutivas.

Pero esos números, por más impresionantes, no sirvieron para evitar la frustración del inglés ni para consolarlo luego de la salida de Bayern, que tuvo un final amargo. De hecho, se lo vio necesitando el apoyo de Manuel Neuer tras el golpe de la eliminación.

Kane sigue en un nivel altísimo y, desde que llegó a Múnich, también cortó su sequía de títulos. Aun así, no es un secreto que su obsesión es la Champions: el trofeo que quiere por encima de cualquier otro, al menos en el plano de clubes. Y con 33 años en julio, no hay garantías de que se le abra otro escenario igual de favorable.

Tanto Kane como Bayern llegaban en gran forma, pero quedaron a las puertas. Por eso, esta eliminación europea dolerá durante mucho tiempo.

Además, la caída de Bayern también representa un golpe para la candidatura de Kane al Balón de Oro. Se lo veía como uno de los grandes favoritos antes de lo ocurrido el miércoles en Baviera, pero Dembélé, con su gol que terminó de confirmar el boleto de PSG rumbo a Budapest, elevó de manera clara las chances de otros contendientes y cambió el panorama.

En ese mapa, Kvaratskhelia también queda muy bien posicionado: probablemente le falte solo una actuación dinámica más para ser considerado el mejor jugador de la temporada en la Champions League. Pero es un año de Mundial, y la eliminación de Georgia en la clasificación limita el margen del georgiano: antes de que pueda reclamar el protagonismo máximo, otros nombres como Lamine Yamal, Olise, Dembélé y Kane tendrán la chance de impresionar en el escenario más grande del fútbol.

Habrá que prestar atención, además, a Declan Rice: el mediocampista incansable está en una posición privilegiada para ganar tanto la Premier League como la Champions League con Arsenal, y luego intentar ayudar a Inglaterra a conquistar su primer gran título desde 1966.

A estas alturas de la temporada, sin embargo, hay demasiadas variables como para señalar un favorito claro en la pelea por el Balón de Oro 2026. Y, en el fondo, que no haya un nombre dominante tampoco es algo malo para quienes disfrutan de la emoción que genera el premio individual más prestigioso del fútbol.

Dembélé, Mbappé y el nuevo PSG de unidad

Hubo un momento lindo en el cierre en Múnich: Dembélé, que ya había entrado como suplente, se lo vio festejando con mucha euforia una recuperación de un compañero cerca de la línea de cal. Un gesto así no era lo que se esperaría del francés hace un par de años.

Antes de su explosión en su segunda temporada en el Parque de los Príncipes, Dembélé era visto como uno de los grandes talentos que nunca terminaban de explotar. Incluso él mismo reconoció que desperdició cinco años en Barcelona. Pero en PSG, con Luis Enrique, terminó incorporando todo lo que el entrenador buscó enseñarle. Ahora, su objetivo es ganar el Balón de Oro y la Champions League por segunda temporada consecutiva.

Su gran amigo y ex compañero, Kylian Mbappé, todavía no pudo levantar ninguno de esos dos trofeos y, dos años después de dejar la capital francesa para perseguir ambas conquistas, no se ve más cerca. De hecho, su trayectoria empieza a moverse en una dirección que genera preocupación: en los últimos tiempos, su etapa en Real Madrid incluye muchos goles desde su llegada en 2024, pero aún no suma un gran título con Los Blancos.

El contraste, entonces, es fuerte: PSG está a un paso de coronarse en Europa por segunda temporada seguida.

No es una buena lectura para Mbappé. Aunque sea de los jugadores más valiosos del planeta, en la prensa de Madrid se discute abiertamente su valor, pero también su carácter y su compromiso.

En la misma semana en la que el delantero lesionado aparece señalado por supuestamente priorizar su vida personal durante un momento difícil para el club, los futbolistas de PSG reciben elogios por una unidad nueva y visible. Y, otra vez, el ejemplo más claro se encuentra en Dembélé.

Por eso, aunque en su momento se levantaron cejas cuando Luis Enrique aseguró que el PSG sería más fuerte sin Mbappé, con el paso de los partidos esa idea fue confirmándose. El PSG ya está haciendo lo suyo: pelear, sostenerse y soñar con repetir el continente en Budapest.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.