Jamie Carragher, como comentarista en TV para CBS Sports, siguió la ida entre Borussia Dortmund y Paris (1–0) desde la tribuna Sur en Signal Iduna Park y, de acuerdo con su propio relato, llegó a tomar “alrededor de ocho cervezas en la Yellow Wall”.

El episodio tuvo su inicio cuando el ex defensor se mostró visiblemente afectado por el alcohol y, en forma espontánea, entrevistó al extremo del Dortmund Jadon Sancho, pese a que el futbolista no estaba previsto para hablar. Ese intercambio fuera de agenda generó críticas dentro del entorno de BVB. La situación se agravó cuando el pundit intentó consultarle al entrenador español Luis Enrique mientras todavía tenía puesta una bufanda del Dortmund.

Luego del 1-0 de PSG sobre Bayern Munich del miércoles por la noche y de la confirmación de su clasificación para la final en Budapest, Nasser Al-Khelaifi se convirtió en el primero en responder preguntas desde CBS. En ese contexto, su compañero de programa Micah Richards soltó una broma: “No pido mucho. Pero como Jamie tiene la boca tan grande, Luis Enrique ya no quiere hablar con nosotros. ¿Podés poner una buena palabra para nosotros?”.

Al-Khelaifi cumplió la consigna y presentó al “mejor entrenador del mundo”. Cuando Luis Enrique estuvo listo para el reportaje, la conductora Kate Scott arrancó con una frase que marcó el clima: “Nos alegra que estés acá, porque pensamos que nuestra amistad había terminado”.

Después, el turno pasó a Carragher, que le habló así al DT: “Luis, quiero pedirte disculpas por mi conducta durante la semifinal en Dortmund. En ese momento estaba usando la bufanda de Dortmund. Todos sabemos cómo es cuando te tomás unas cuantas y te terminás yendo un poco de las manos. Perdón por eso. Amamos a tu equipo. Fue un placer seguirlos en la Champions League durante los últimos dos años. Felicitaciones por volver a llegar a la final. Bien hecho, señor”.

El español tomó la disculpa con una sonrisa y respondió: “Gracias. No hace falta que te disculpes”.

Como era esperable, Luis Enrique se mostró positivo y con elogios. Según su lectura, su equipo tuvo madurez en la vuelta en el Allianz Arena: avanzó a la instancia decisiva tras un 1-1, luego de la primera serie que había sido vibrante, con un 5-4 para PSG una semana antes.

El entrenador definió el cruce como “un partido muy intenso” y agregó: “Nuestra defensa estuvo mejor que nuestro ataque. Es muy positivo mostrar este carácter ante un equipo como Bayern. (…) Voy a estar celebrando mi cumpleaños en dos días y estoy muy feliz. Estamos clasificados para la próxima ronda y estamos en la final de la Champions League. Este es exactamente el tipo de regalo que queremos darle a nuestros hinchas”.

La final de la Champions League está prevista para el 30 de mayo en el Puskás Aréna de Budapest. Allí, PSG se medirá con Arsenal, líder de la Premier League, con la posibilidad de convertirse en el segundo equipo después de Real Madrid que defienda el trofeo europeo.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.