La calidad que atraviesa a punta a punta la Premier League se explica, en gran medida, por el nivel de futbolistas que hoy eligieron a la liga como su casa. Ya no sucede que el techo del talento quede reservado únicamente para los grandes de siempre: cada vez aparecen más jugadores con potencial de élite compitiendo semana a semana en Inglaterra.

Datos clave

  • Newcastle pasó de un quinto puesto a un 12° lugar en 2025-26, pero Sandro Tonali se destacó desde el mediocampo.
  • Ethan Ampadu fue clave para que Leeds regresara a la Premier League y terminó siendo de los mediocampistas más completos del torneo.
  • Reece James tuvo un tramo más regular tras esquivar lesiones, aunque cuando faltó por una lesión muscular el equipo acusó el golpe.
  • Arsenal cerró el título de 2025-26 y varios nombres explican el salto, con Gabriel Magalhaes y Declan Rice como piezas decisivas.
  • Bruno Fernandes fue el gran organizador: batió el récord de asistencias en una sola temporada y terminó como Jugador del Año de la Premier League 2025-26.

El “top 50” de la Premier League: cómo se ordenan las figuras

Durante los últimos nueve meses, hubo futbolistas que no solo brillaron: también sostuvieron un nivel que los volvió ineludibles para el desarrollo de sus equipos. En ese marco, se elaboró un ranking de candidatos al Jugador del Año tomando únicamente el rendimiento en partidos de Premier League. Con las votaciones de un equipo de redactores y editores, el listado quedó definido por el impacto directo en la liga.

De Newcastle a Arsenal: protagonistas en distintos frentes

Newcastle no tuvo una temporada “clásica” para medir con vara alta. Una campaña floja de incorporaciones en el verano terminó costándole caro: los Magpies se alejaron del quinto lugar que habían obtenido antes y cayeron hasta el 12° en 2025-26. Aun así, hubo quien emergió con méritos propios: Sandro Tonali. El mediocampista italiano volvió a mostrar por qué varios clubes grandes europeos miran su situación de cara al mercado de pases.

Desde un rol más profundo, Tonali asumió la tarea de empujar al equipo hacia adelante. Se notó especialmente por su variedad al pasar: la circulación de pelota y la selección de envíos fueron uno de sus rasgos más llamativos. Y si ese ciclo en St. James’ Park fuera el último, el volante se encargó de dejar huella una vez más.

En otro escenario, Ethan Ampadu cargó con una misión personal y colectiva. Tras sufrir el descenso en sus tres últimas experiencias en la élite—con Sheffield United, Venezia y Spezia—encabezó el regreso de Leeds United a la Premier League. Y lo hizo con argumentos: el internacional de Gales terminó siendo de los mediocampistas más “todoterreno” de la división, aportando en todas las facetas y permitiendo que el equipo respirara con margen.

Ampadu se ubicó dentro del top del 5% de los mediocampistas de la liga en duelos ganados y en contribuciones defensivas globales. Además, fue uno de los ejecutores más efectivos de los saques largos durante la temporada. Con su contrato vigente hasta 2027, para Daniel Farke la prioridad en pretemporada es clara: renovarlo.

Reece James, por su parte, tuvo una de sus campañas más cargadas de Premier League desde hace tiempo. El capitán de Chelsea logró amortiguar la seguidilla de lesiones que marcó su carrera y, con eso, el equipo se benefició. Cuando estuvo, brilló tanto como lateral derecho como también en el centro del mediocampo.

El contraste fue evidente cuando, en primavera, James debió ausentarse por una lesión en el gemelo. En ese período, el ciclo de Liam Rosenior se desordenó: la ausencia del inglés dejó al equipo sin una pieza que ordenaba y elevaba el nivel. Xabi Alonso, entonces, necesitará que su capitán no termine convirtiéndose en un espectador frecuente desde el banco, especialmente cuando dé el salto al banquillo en Stamford Bridge.

Ezri Konsa siguió siendo de los defensores más constantes en Inglaterra. El zaguero de Aston Villa fue una de las razones de que Unai Emery lograra un objetivo grande: terminar entre los cinco primeros y volver a la Champions League. Consistencia defensiva y, además, una lectura de juego que se traduce en entregas de calidad: ningún marcador central logró igualarlo en porcentaje de pases acertados dentro de la Premier League esta temporada.

El premio podría ser grande: podría ganarse un lugar titular en la selección de Inglaterra para el Mundial de este verano.

En Manchester United, el debate sobre “qué tan cerca estuvo” de la cima también tuvo un nombre propio: Kobbie Mainoo. La temporada terminó con los Diablos Rojos a solo siete puntos del líder de la parte alta, pero esa distancia pudo haber sido menor sin la decisión de Ruben Amorim de apartarlo. Mainoo buscaba salida a comienzos de enero, ya que en la primera mitad de campaña no arrancó ningún partido de Premier League. Sin embargo, resistió el cambio, esperó su chance y terminó floreciendo bajo Michael Carrick.

Mainoo arrancó prácticamente todos los encuentros cuando Carrick lo tuvo disponible, y el único duelo que no jugó fue justamente el que el equipo perdió. En ese proceso, mostró actuaciones que llamaron la atención por su distribución. El gol decisivo ante Liverpool funcionó como un punto de inflexión para su resurgimiento, y también le dio tiempo para meterse en el radar de Inglaterra y así entrar en el plantel del Mundial que armó Thomas Tuchel.

Promesas y veteranos: impacto individual que define temporadas

En Sunderland, el club eligió apostar por perfiles con experiencia en el máximo nivel. Aun así, fue un golpe importante convencer a Nordi Mukiele, quien venía de seis temporadas jugando Champions League con Paris Saint-Germain, RB Leipzig y Bayer Leverkusen, para sumarse al proyecto de Régis Le Bris en el Stadium of Light.

El dato que agranda el mérito es el costo: el traspaso se cerró por una cifra relativamente baja, 9,5 millones de libras. Mukiele ya devolvió esa inversión con creces. Como lateral derecho, apareció con frecuencia en ataque y terminó con tres goles y tres asistencias. Además, su experiencia aportó orden defensivo en Wearside. La recompensa para él es repetir presencia europea en la próxima temporada.

Bournemouth también tuvo múltiples figuras, pero Alex Scott se llevó buena parte de la luz. El mediocampista fue protagonista del salto histórico del club a la clasificación para competencias europeas por primera vez en su historia. A lo largo del torneo en el Vitality Stadium tuvo una gran temporada de explosión y eso le valió la primera convocatoria con Inglaterra en noviembre.

Con solo 22 años, Scott ya parece uno de los mediocampistas que mejor marcan el ritmo en la Premier League. No sorprende que clubes como Manchester United, Chelsea y Liverpool estén siguiendo al ex Bristol City.

Adam Wharton, por su lado, sostuvo un nivel excelente para Crystal Palace desde el número 6. Se lo vio con capacidad para dirigir el juego y cortar líneas con pases que rompen el esquema rival. Terminó tercero en la liga entera en asistencias esperadas (xA), con 7,4, y además convirtió por primera vez en su etapa con el club, celebrando con un backflip extravagante.

Wharton, vinculado en el pasado con Real Madrid y Manchester City, seguramente tendrá varias listas durante el verano. Incluso con un detalle: quedó afuera de la convocatoria de Inglaterra para el Mundial, algo que no impide que siga generando interés.

Brighton regresó a Europa gracias a la clasificación a la Conference League, un logro construido sobre la fortaleza defensiva. En goles concedidos, solo Arsenal y Manchester City permitieron menos. En esa línea, Jan Paul van Hecke fue la referencia: el central neerlandés se ganó un rol dominante en el Amex Stadium y, además, suma una dimensión extra al transportar la pelota hacia adelante. Entre goles y asistencias, terminó con tres tantos y tres asistencias, por lo que su impacto en la campaña fue claro.

Enzo Fernández tuvo un recorrido con altibajos. En marzo, Chelsea lo suspendió por dos semanas después de una “excesiva” cercanía con Real Madrid durante la fecha FIFA. Aun así, cuando Fernández apareció con intensidad, fue difícil de igualar en la Premier League. Con 10 goles en la liga, marcó su mejor registro en el club. Además, apenas dos jugadores generaron más ocasiones que él (68) en el torneo entero. La llegada de Xabi Alonso puede ser un factor para decidir su futuro, aunque el impacto que dejó—si esta fuera su última campaña en Londres—no se puede discutir.

Bruno Guimaraes fue vital para que Newcastle mantuviera el pulso competitivo. El capitán inspirador volvió a liderar desde el frente, con nueve goles y cinco asistencias en un torneo difícil en Tyneside. Y se notó todavía más cuando no estuvo: Newcastle solo ganó dos de los 11 partidos de liga en los que no pudo iniciar. Al equipo le costó adaptarse a la ausencia de ese motor del mediocampo. Por eso, mientras el club se prepara para vender figuras, no puede permitirse desprenderse de Guimaraes sin condiciones.

Entre los futbolistas de campo, James Garner fue de los que más minutos sumó. De hecho, solo Virgil van Dijk jugó más tiempo que él. Su forma en Everton le abrió la puerta a sus primeros llamados con Inglaterra en marzo. Garner fue omnipresente para los Toffees: cubrió la mayor distancia de la liga, lideró el ranking de tackles con 120 y también dominó en recuperaciones defensivas con 59 interceptaciones. Sumó además dos goles y siete asistencias y se lució con entregas de pelota parada. David Moyes ya lo tiene entre los primeros nombres en el once.

Thomas Tuchel incluso lo comparó con Fede Valverde por su funcionamiento integral, y es fácil entender por qué.

Sunderland también se hizo fuerte bajo los tres palos con una apuesta que sorprendió. La dirigencia salió a buscar arqueros en el verano de 2025, pero pocos lo hicieron con tanta eficacia como el club al traer a Robin Roefs, que venía de NEC en la Eredivisie. El neerlandés se convirtió en héroe inmediato para la gente del Stadium of Light. Por precio y rendimiento, se lo puede catalogar como una de las compras más convenientes del año en Europa: costó solo 9 millones de libras.

Roefs dejó su valla invicta en 10 ocasiones, y solo cinco porteros en el campeonato inglés tuvieron más. Su porcentaje de atajadas fue de 70,3%, mejor que el de David Raya, Jordan Pickford y Alisson Becker.

En el capítulo de incorporaciones, Martin Zubimendi fue una historia de paciencia. Rechazó la posibilidad de llegar a Liverpool en el verano de 2024. Un año después, finalmente aterrizó en la Premier League: se sumó a Arsenal, pese a un último intento de Real Madrid por mantenerlo en España. En cuanto llegó, formó la mitad de un doble pivote de alto nivel con Declan Rice, aportando energía e inteligencia para el funcionamiento del equipo.

El ex Real Sociedad también sumó cinco goles. En el tramo final pareció quedarse sin nafta y eso le costó perder lugar en las últimas semanas. Sin embargo, igual apareció en todos los partidos del título de Arsenal, incluso cuando no era el jugador más dominante en el inicio del encuentro.

Arsenal campeón: piezas decisivas y noches que definen

Con Viktor Gyokeres, el análisis se vuelve inevitable: ¿es el futbolista más dotado técnicamente que pasó por Arsenal? ¿El goleador más natural en la historia reciente del club? ¿O incluso la solución al problema del “nueve” del que se habló tanto? La respuesta puede variar, pero lo que no se discute es que Gyokeres aportó a la campaña. Desde Sporting CP, convirtió 14 goles en Premier League y solo seis jugadores en toda la división superaron esa cifra. Algunos críticos intentan minimizarlo por el tipo de rivales, pero esos tantos también debieron ser convertidos. Y Gyokeres los marcó cuando el rol lo exigía, aunque sus predecesores hubieran fallado.

En el cruce de late noviembre entre Chelsea y Arsenal, el interés no estuvo solo en el duelo de los dos primeros de la tabla. También se armó un foco alrededor de Declan Rice y Moises Caicedo, presentados como los dos mejores mediocampistas de la liga. Caicedo terminó llevándose la atención—pero por motivos negativos: recibió la roja antes del descanso en el empate 1-1. Esa sanción pareció ser un punto de giro para su temporada, ya que le costó recuperar su mejor versión.

Aun así, Caicedo terminó liderando el rubro de intercepciones de toda la campaña (59). Además, su presión constante generó problemas y, desde el rol más profundo, sumó tres goles.

Bryan Mbeumo había sido buscado el verano anterior, pero rechazó propuestas de Tottenham y Newcastle para volver al club que apoyaba desde chico: Manchester United. Aunque no igualó los 20 goles que había hecho en su último curso con el Brentford, igual la rompió en su debut en Old Trafford: 11 gritos. Arrancó con fuerza: para inicios de febrero ya había marcado nueve veces en 20 partidos de liga. Su sociedad por la banda derecha con Amad Diallo fue uno de los puntos positivos durante el paso de Ruben Amorim. En los meses finales bajó el ritmo, pasó tiempo en el banco con Michael Carrick, pero su influencia general siguió siendo positiva.

Gianluigi Donnarumma también apareció como una contratación de impacto inmediato. Fue prácticamente imposible no sorprenderse cuando el Paris Saint-Germain estuvo dispuesto a escuchar ofertas por el arquero el verano pasado. Sus actuaciones habían sido clave para que Luis Enrique ganara la Champions con el equipo francés. Manchester City lo incorporó por una cifra relativamente baja—un “pago de oportunidad”—y aunque Donnarumma no encaja exactamente en el estilo de portero que suele preferir Pep Guardiola, como atajadas y reacción se volvió un jugador diferencial.

En Premier League, su llegada fue impecable desde el punto de vista de los reflejos: lidera en porcentaje de atajadas (72,9%) y en goles evitados (5,8). Solo David Raya, ganador del Guante de Oro, supera su registro con 15 vallas invictas.

El título de Arsenal cortó una espera de 22 años y, en ese contexto, Bukayo Saka tuvo una de las mejores temporadas de su carrera, aunque no alcanzara el mismo pico individual que en campañas previas. Sus números ofensivos fueron de siete goles y cinco asistencias, sin ser su mejor versión. Aun así, apareció en momentos importantes: tuvo papeles grandes en victorias ajustadas ante Wolves y Brighton. También volvió de una lesión en mayo para liderar lo que fue el mejor partido del tramo final cuando Arsenal superó a Fulham. Además, aunque arrancó solo 25 encuentros de liga, hubo apenas cinco jugadores que generaron más oportunidades que él (61) durante toda la temporada.

Liverpool, en cambio, no logró el resultado esperado con su inversión estelar de 450 millones de libras en el verano. Entre los fichajes, el punto positivo fue Hugo Ekitike. Llegó desde Eintracht Frankfurt con el tiempo justo como para ganarle terreno a Newcastle, y fue comparado con Fernando Torres mientras anotaba 11 goles y repartía cuatro asistencias en Premier League. Una lesión en el tendón de Aquiles le cortó la temporada en marzo. Igual, su soltura para definir, el control cercano y su capacidad para asistirlo con una mirada de pase lo marcaron como uno de los delanteros más completos del torneo.

Matheus Cunha vivió una historia casi opuesta a la de Mbeumo. El nuevo delantero de United llegó desde Wolves con un inicio lento en Old Trafford, pero con la llegada de Michael Carrick su rendimiento subió. Desde que el ex mediocampista tomó el mando, Cunha acumuló seis goles y tres asistencias. Entre sus momentos destacados estuvo un gol ganador ante Arsenal en el Emirates y el único tanto en la victoria de abril sobre Chelsea en Stamford Bridge. Ese tramo lo empujó a su tercer año consecutivo con doble dígito de goles en Premier League. Además, su versatilidad en posiciones de ataque le dio un valor extra al equipo.

Marc Guehi fue uno de los capítulos más “de puertas que se cierran” en el mercado. En el día de cierre de transferencias, en septiembre, Crystal Palace frenó el avance largo de su salida hacia Liverpool porque no pudo encontrar reemplazo para su capitán. Eso dejó a la defensa de Liverpool en un estado de inestabilidad y le complicó el rendimiento. A la vez, abrió una ventana para Manchester City, que logró cerrar su fichaje en enero por 20 millones de libras. Con el contrato de Guehi por expirar en Selhurst Park, el City aprovechó también una crisis propia en defensa por lesiones. Jugó todos los partidos de liga desde su llegada hasta que, en el último encuentro de la temporada, se le dio descanso. Y aunque el pase fallado de vuelta contra Everton terminó siendo—según la nota—el momento decisivo de la lucha por el título, Guehi no se desordenó: siguió a un nivel alto en su primera parte con Palace, y en el City mantuvo una base sólida.

Ollie Watkins tuvo una temporada partida en dos. Antes de Navidad marcó apenas tres goles en Premier League y hasta fue relegado en más de una ocasión por Unai Emery. Se llegó a hablar de si Aston Villa necesitaría otro nueve para el futuro cercano. Sin embargo, Watkins reaccionó: convirtió 13 en sus últimos 20 partidos, con dobletes ante Chelsea, Liverpool y Manchester City. Así terminó cuarto en la carrera del Botín de Oro y volvió a confirmar por qué se lo considera una de las mejores opciones de nueve para Inglaterra detrás de Harry Kane.

En Bournemouth, con la salida de Dean Huijsen hacia Real Madrid y de Illia Zabarnyi rumbo a PSG, el club necesitaba que alguien tomara el liderazgo en el centro de la defensa. Marcos Senesi respondió. El argentino arrancó todos los partidos salvo uno y mostró su experiencia con actuaciones calmadas en el Vitality Stadium. Terminó primero entre los centrales de Premier League en intercepciones (55) y tackles (62), y segundo en tiros bloqueados (47). Al irse como agente libre, deja un hueco grande para la zaga de Bournemouth en el próximo verano.

Jeremy Doku ya había mostrado talento desde que llegó a la Premier League en 2023, aunque costó que Pep Guardiola lograra regularidad en su producción. En la última temporada del técnico en Manchester City aparecieron señales suficientes para pensar que Doku está cerca de convertirse en uno de los mejores extremos del circuito. Su actuación destrozando a Liverpool al inicio de noviembre fue de las más devastadoras de la campaña, y en el tramo final se lo vio aguantar con firmeza dos semanas seguidas contra Everton y Brentford, lo que sugiere madurez para sostener el impacto de manera más habitual.

Danny Welbeck, ya con 36 años cerca, siguió demostrando clase con la camiseta de Brighton. Sus 13 goles impulsaron al conjunto de las Gaviotas a volver a Europa por segunda vez en su historia. Además de convertir, Welbeck cumple un rol clave como “delantero defensivo”: se ubicó entre los mejores de la liga en intercepciones y tackles.

Leeds necesitaba un goleador comprobado para su regreso a la Premier League y el club optó por Dominic Calvert-Lewin, que llegó gratis en agosto, pero venía con el historial de lesiones. Eso generó dudas por su rendimiento: antes de su salida de Everton había acumulado solo 17 goles de liga en los cuatro años previos. Sin embargo, en West Yorkshire se revitalizó. Con una racha de tantos en seis partidos consecutivos entre noviembre y diciembre, arrancó la campaña con fuerza. Solo seis jugadores superaron su marca de 14 para el torneo, y el llamado de Inglaterra en marzo fue merecido.

West Ham descendió, pero Jarrod Bowen no puede cargarse con culpas por ese final. El capitán lideró de frente toda la temporada y cerró el campeonato tercero en asistencias (11) y en conjunto de goles más asistencias quedó quinto (20). Con esos números, sorprende que fuera dejado afuera del plantel de Inglaterra para el Mundial. Aun así, se espera que sea una de las ofertas más calientes en el mercado de pases, sobre todo considerando que a sus 29 años no esperaría jugar en Championship.

En Fulham, Harry Wilson estuvo cerca de salir en el cierre del mercado del verano. Por eso, el club debe haber respirado cuando logró retenerlo. Wilson fue un candidato real a jugador de la temporada en el tramo inicial: resolvía partidos por sí mismo con goles espectaculares y también con centros de gran factura para que otros definieran. Aun así, cerró el certamen con 10 goles y siete asistencias, con una caída en las últimas semanas. De todos modos, entra al grupo de agentes libres con chances de negociar varias ofertas.

En la portería de Manchester United, Senne Lammens fue una de las sorpresas más positivas del debut en Old Trafford. Se lo prefirió a Emiliano Martínez cuando el club evaluaba opciones hacia el final del verano. Sin experiencia previa a este nivel, igualmente se adaptó con facilidad al salto competitivo desde Royal Antwerp. A sus 23 años, transmitió seguridad a la defensa y respondió bien a la avalancha de pelotas de pelota parada que exigen los arqueros en el fútbol inglés. En atajadas desde el punto de vista de goles evitados, quedó segundo con 4,4, detrás únicamente de Gigi Donnarumma.

El posible cierre de ciclo de Elliot Anderson en Nottingham Forest también fue un tema: la Premier League de los grandes sigue mirando al mediocampista, pese a que Forest tuvo dificultades. Anderson mantuvo una campaña intensa en el City Ground. En el rubro de mediocampistas defensivos, encabezó la liga en pases acertados (2.038), regates exitosos (50), duelos ganados (297) y aportes defensivos (516). Además, fue el jugador más “foul” del torneo con 80 faltas recibidas, señal de resistencia a la presión. Sumó cuatro goles y cuatro asistencias y llega al Mundial con Inglaterra en uno de sus mejores momentos.

Bernardo Silva, en tanto, suele pasar desapercibido frente a las leyendas que lo rodearon en Manchester City, pero su temporada final con el club—en el que llegó hace nueve años—explicó por qué es tan valorado en el Etihad. Arrancó 34 partidos, y aun con 32 años cerca, sostuvo energía hasta el final. Además, aparece cuatro veces en el top 10 de distancias recorridas en un solo partido. Si bien no convirtió en exceso—apenas un par de goles—sí fue clave en la construcción de muchas mejores jugadas ofensivas del equipo, y su ausencia se va a notar.

En Aston Villa, Morgan Rogers fue la gran luz. Empezó todos los partidos de Premier League hasta que Unai Emery le dio descanso en el último encuentro. Llegó a los 23 años en un punto de crecimiento enorme: su salto hacia la superstardom se vio en la temporada. Marcó 10 goles en liga, con varios a través de remates largos y potentes, y sumó seis asistencias. Además, quedó entre los cinco primeros en distancia recorrida en toda la liga. Ese aporte podría empujar a que el técnico relegue a Jude Bellingham en la selección de Inglaterra para el Mundial.

La historia de Eli Junior Kroupi ilustra el salto de un talento joven. Cuando surgía en Lorient, se lo comparaba con Kylian Mbappé por contextura, velocidad para llegar a la espalda y finalización precisa. En su debut en Premier League, Bournemouth se clasificó a Europa en gran medida por su aporte goleador. Fue el máximo artillero de la segunda división de Francia la temporada anterior y, con 19 años, se adaptó rápido: convirtió 13 goles y rompió el récord de goles de un juvenil en su primera campaña completa en Premier League. Tan impactante fue su registro que clubes de la parte más alta de la tabla ya miran su situación para el próximo mercado.

Casemiro pareció que había perdido el “fuego” hace un par de años, pero en su cierre de cuatro años en Old Trafford lo recuperó. Manchester United ya se había ilusionado con que el brasileño revirtiera su decisión de irse como agente libre, decisión que se había anunciado en enero y generó bronca en las tribunas. La temporada le dio argumentos: además de su trabajo defensivo para filtrar y ordenar, apareció como amenaza en ataque. Cerró con nueve goles, su mejor marca, muchos de ellos nacidos de centros y entregas de Bruno Fernandes en jugadas de pelota parada. Reemplazarlo será una prueba dura para el club.

Granit Xhaka también dejó una sorpresa el verano anterior: decidió irse de Bayer Leverkusen para sumarse a Sunderland recién ascendido. Incluso Erik ten Hag se mostró sorprendido por el cambio del suizo hacia Wearside. Xhaka asumió la cinta de capitán de inmediato y no falló. En el equipo de Régis Le Bris, llevó la iniciativa y metió experiencia de nivel alto en un plantel que, tras el ascenso por playoffs, tenía pocos líderes. En pases se mantuvo en un nivel elite, con seis asistencias: solo ocho jugadores en toda la liga superaron ese número. Sin pelota, se ubicó entre los mejores de su categoría en tiros bloqueados y despejes. Su rol fue determinante para que Sunderland alcanzara Europa.

Jurrien Timber, en Arsenal, también siguió escalando. Fue el destacado del lateral/defensa derecho por su forma de jugar “de todo”, con solidez defensiva y mejor producción ofensiva. Con tres goles y cinco asistencias, terminó empatado en el primer lugar entre defensores en contribuciones directas. Aunque Ben White tenía un reemplazo capaz, Timber fue una ausencia sensible cuando su temporada doméstica se cortó en marzo por lesión. Arsenal pasó por un bajón inmediato, pero recuperó el rumbo a tiempo para levantar el título, un logro que—según el texto—no hubiera sido igual sin el aporte de Timber.

Dominik Szoboszlai fue otro de los que rescata la temporada de Liverpool a pesar del caos. Incluso en un momento complicado en el área de Merseyside, el húngaro fue la referencia del equipo. Jugó en mediocampo y también cuando lo empujaron a actuar como lateral derecho. Cumplió lo básico con calidad y sumó magia en momentos decisivos. Entre sus seis goles se destacan dos: tiros libres increíbles ante Arsenal y Manchester City. Además, repartió siete asistencias y creó la segunda mayor cantidad de oportunidades de la liga, con 78. En tareas defensivas, lideró entre mediocampistas ofensivos en intercepciones (30), recuperaciones (187) y despejes (58).

William Saliba no siempre recibe titulares con el mismo ritmo que cuando explotó en Arsenal hace cuatro años, pero sigue siendo uno de los mejores centrales de Europa. En los 30 partidos que inició en Premier League, ayudó a mantener el cero en la mitad exacta. Solo Gabriel Magalhaes, su compañero, terminó con más vallas invictas entre jugadores de campo.

Joao Pedro, ex Brighton, tuvo un inicio eléctrico en su etapa en Chelsea—en el Club World Cup—pero intentó sostenerlo también en la Premier League. Aun así, siguió siendo un problema para las defensas rivales. Fue compartido quinto en goles (15) y también en goles más asistencias combinadas (20). Su control para aguantar y su regate directo lo acercaron a la gente, hasta el punto de ser elegido Jugador del Año de Chelsea. Aun con todo, resulta más que llamativo que no haya sido convocado por Brasil para el Mundial de este verano.

En Nottingham Forest, la permanencia en la Premier League se explica en gran parte por Morgan Gibbs-White. Especialmente desde que arrancó el año, su nivel fue extraordinario: marcó nueve goles en los últimos 10 partidos y le dio aire al equipo de Vitor Pereira para salvarse. Cerró el campeonato con 15 tantos, compartiendo el quinto lugar en la carrera de goleadores. Pero no brilló solo en la recta final: ya había mostrado condiciones antes. El rechazo a los avances de Tottenham por su mediocampista creador fue una decisión que rindió. Habrá especulación de cara al verano, aunque sorprende que Thomas Tuchel lo haya dejado afuera del Mundial de Inglaterra.

Nico O’Reilly, premio como Joven Jugador del Año de la Premier League, pasó de ser un chico poco conocido de la cantera de Manchester City a parecer un titular probable en el Mundial para Inglaterra en apenas 18 meses. La confianza de Pep Guardiola lo aceleró a un ritmo que pocos jóvenes tuvieron en los últimos años.

Con cinco goles y tres asistencias, O’Reilly terminó como el defensor más goleador de la liga. Se consolidó como lateral izquierdo confiable y dinámico. Además, mostró versatilidad al rendir en mediocampo durante el invierno, una pista sobre su futuro posible. Por ahora, su mérito principal es haber completado su primer año completo como jugador regular en City.

Desde el primer día de temporada, Antoine Semenyo se convirtió en una de las figuras del campeonato. Primero complicó a Liverpool en Anfield con Bournemouth y luego, tras su llegada a Manchester City en enero, siguió siendo influyente. El traslado se dio tras un gran enredo por su cláusula de salida de 62,5 millones de libras que terminó revelándose.

Semeno no se desordenó tras el cambio de nivel. En sus primeros siete partidos de Premier League con Guardiola como entrenador, convirtió cinco veces. Aunque no pudo sostener el promedio hasta el final, siguió siendo titular constante y terminó como el tercer goleador del equipo en la liga, con 17 goles. Además, su toque fino para ganar la final de la FA Cup fue una muestra más de jerarquía.

Rayan Cherki llegó a Manchester City con dudas sobre actitud y sobre si un jugador tan vistoso podía integrarse a un sistema de Pep Guardiola. No siempre fue el primero en la planilla, pero aun así dejó un mensaje claro en su debut: es uno de los jugadores más emocionantes para ver en toda la Premier League. Solo Bruno Fernandes aportó más asistencias que las 12 que sumó Cherki. Sus cuatro goles deberán mejorar, pero la idea es que sea figura para Enzo Maresca luego de la salida de Guardiola. Con 22 años, su mejor etapa todavía está por venir.

Brentford había sido proyectado hacia el descenso por varios analistas antes del inicio del torneo, con la salida de delanteros como Bryan Mbeumo y Yoane Wissa como argumento central. Pero pocos contaron con Igor Thiago. Originalmente fichado en 2024 para reemplazar a Ivan Toney, Thiago se recuperó de manera espectacular después de pasar gran parte de su primera temporada en Londres en recuperación. Marcó 22 goles y terminó segundo en la puja por el Botín de Oro. Convirtió a las Abejas en un equipo de mitad de tabla alta y casi rozó Europa, aunque no se dio. Como premio, también entró en la convocatoria de Brasil para el Mundial.

David Raya, ganador del Guante de Oro por tercera temporada consecutiva, consolidó su crecimiento en Europa durante sus tres años con Arsenal. En la liga, dejó el arco en cero en más de la mitad de sus partidos y terminó con 19 vallas invictas, cuatro por encima del arquero que más lo presionó: Gigi Donnarumma.

Dentro de un año de grandes atajadas, su momento más fuerte llegó en mayo: cuando frenó un remate para evitar que Mateus Fernandes pusiera en ventaja a West Ham. Esa jugada terminó habilitando el 1-0 de Arsenal, que los dejó a tiro del título. Pocas personas tuvieron tanto peso en el éxito del conjunto como Raya en el arco.

Erling Haaland parecía encaminado hacia otra temporada récord. Metió 19 goles en el primer tramo de la Premier League y los defensores casi no podían frenarlo. Sin embargo, una caída a mitad de campaña le impidió igualar su propio récord de tantos en una sola temporada. Aun así, el noruego tuvo una campaña exitosa. En sus últimos cinco partidos de liga marcó en todos y eso le dio un tercer Botín de Oro en cuatro temporadas. Cerró con 27 goles y mostró además mejoras en su juego integral con ocho asistencias. Solo tres jugadores crearon más goles para otros en todo el torneo.

Si hubiera que elegir un nombre para definir el éxito de Arsenal 2025-26, probablemente sea Gabriel Magalhaes. Defensa de carácter, aportó la mayor cantidad de vallas invictas entre jugadores de campo, con 17. Pero su impacto más decisivo también llegó en el otro arco: fue el principal objetivo de Arsenal en jugadas de pelota parada. Metió solo tres goles, aunque todos fueron importantes. El más temprano fue el gol en tiempo de descuento ante Newcastle en septiembre, un tanto que movió la balanza en la carrera por el título. Además, sumó cuatro asistencias, y Mikel Arteta aprovechó su agresividad en ambas áreas para beneficio del equipo.

Declan Rice fue, para muchos, el jugador más determinante de la Premier League. Si en las próximas semanas logra ganar una o ambas competiciones—Champions League y Mundial—podría cerrar el año con el Balón de Oro. Su candidatura es sólida: volvió a demostrar que pertenece al grupo de mediocampistas más destacados del planeta, clave en el título de Arsenal.

Rice domina en defensa y también cuando busca atacar. Aunque le hubiera gustado convertir más de los cuatro goles con los que cerró en Premier League, su pelota de pelota parada es de nivel elite. En creación de chances, solo tres jugadores crearon más que él (63) en la liga entera. Está claro que es uno de los ganadores más merecedores del título en el vestuario del Emirates.

Bruno Fernandes, por su parte, vivió la mitad del campeonato en un rol más profundo de mediocampo por decisión táctica de Ruben Amorim, pero aun así rompió el récord de asistencias en una sola temporada dentro de la Premier League para 2025-26. Creó 21 goles para sus compañeros y superó a Thierry Henry y Kevin De Bruyne en el historial del torneo. Además, aportó con nueve goles propios y ayudó a que el equipo finalizara tercero.

El dominio de Fernandes se termina de entender con un dato adicional: en todo el torneo creó 136 ocasiones. Dominik Szoboszlai quedó segundo con 78. Las defensas rivales no pudieron sacarlo de la cancha y, con frecuencia, el portugués terminó pagando el precio con goles o situaciones decisivas.

Fernandes fue el Jugador del Año de la Premier League 2025-26. Y, por cómo se dio la temporada, la elección se sostiene con hechos.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.