Fue una semana grande para quienes suelen señalar la falta de equilibrio en la MLS. El menú de partidos dejó escenarios raros: Inter Miami apenas pudo empatar 2-2, LAFC —que venía invicto— cayó ante Portland, y San Diego FC volvió a perder. En esta liga, nada parece garantizarse de antemano, y probablemente por eso resulta tan atrapante.
Si se mira con más detenimiento, aparecen varias historias fuertes. Julian Hall, que tantas veces queda en segundo plano frente a Cavan Sullivan en la disputa por el “mejor joven” de la MLS, siguió creciendo. German Berterame mostró señales de que quizá no haya sido tan mala contratación. Y, en el plano de los banquillos, un entrenador de peso podría haber logrado el tipo de resultado que le permite respirar y sostener su puesto.
Ganadores y perdedores en la MLS
Julian Hall: el joven que hoy marca la diferencia
El mejor talento joven de la MLS, al menos por el momento, no es Cavan Sullivan. La referencia actual es Julian Hall. El dato es simple: el delantero de New York Red Bulls está jugando mejor. Es cierto que se le dio más protagonismo para que muestre sus condiciones, pero Hall se encargó de aprovechar cada oportunidad.
Arrancó la temporada convirtiendo goles y luego empezó a sumar un plus: también participa en la construcción, poniendo pases que terminan en tantos. En el duelo ante Miami no fue quien definió, pero sí fue decisivo en el trámite. El estadounidense fabricó dos goles con gran claridad y hasta pudo anotar él mismo en una o dos ocasiones. Probablemente este “ciclo” sea un poco prematuro para hablar de Hall como parte de un proceso de la magnitud de un ciclo de Copa del Mundo, pero lo cierto es que está en plena evolución y se perfila como un jugador con verdadero nivel.
San Diego FC: problemas atrás, dudas por delante
¿Qué le pasa a San Diego? El año pasado jugó de los mejores partidos de la liga y mantuvo una regularidad llamativa, sumando puntos con frecuencia y justificando el recorrido que terminó en una profunda instancia de playoffs.
Esta temporada, en cambio, la película cambió. Todo hace pensar que el flanco más comprometido sería el ataque, sobre todo por la ausencia del futbolista exiliado Chucky Lozano. Sin embargo, el problema principal está en el fondo: San Diego FC recibió al menos dos goles en cada uno de sus últimos seis compromisos, considerando todas las competiciones, y no consigue una victoria desde el 11 de marzo.
Además, hay un componente disciplinario que agrava la situación. El equipo comete la segunda mayor cantidad de faltas de la liga y ya vio jugadores expulsados tres veces dentro de la MLS. El último fin de semana resumió el momento: el conjunto de Mikey Varas se puso 1-0 arriba, pero dejó que la ventaja se diluyera de forma progresiva. Llegaron al descanso con el 2-1 en contra y, para colmo, un jugador fue expulsado apenas dos minutos después de reanudado el partido. Con ese golpe, las chances de remontada se apagaron.
Varas ya encadena seis encuentros sin ganar. Su continuidad parece asegurada, pero el entrenador debutante está ante un calendario complejo y un desafío claro: encontrar la forma de salir del pozo.
Inter Miami y Berterame: cuando el equipo rinde mejor sin el “9”
Inter Miami, ¿necesitaba un delantero con tanta frecuencia? Y más puntual: ¿era realmente imprescindible invertir dinero de jugador designado para eso? Casi seguro que no. Berterame fue una contratación cara y, hasta ahora, no terminó de encajar del todo.
La lógica original era que aportaría una profundidad clave para la CONCACAF Champions Cup. El problema es que Miami quedó afuera de ese certamen, y en los partidos recientes se vio una idea repetida: los “Herons” rinden mejor cuando Berterame no está en cancha.
De todos modos, el sábado dejó una respuesta parcial sobre su valor: apareció como presencia dentro del área. Su gol no fue de los más difíciles, porque Berterame quedó con espacio en la caja rival y definió con un toque certero. Cuenta igual, por supuesto, y puede ser el tipo de momento que necesite el ex futbolista de Liga MX para ajustar su funcionamiento en la MLS.
Emmanuel Latte Lath: la adaptación se nota en los números
¿Es momento de hablar de Emmanuel Latte Lath como un fracaso? Atlanta United apostó fuerte por él y, en el año y fracción que lleva en la liga, todavía no terminó de consolidar el impacto esperado. Es cierto que esa falta de rendimiento no depende únicamente de él: puede reclamar por la escasez de servicio que recibió mientras vistió la camiseta de Atlanta.
Pero también hay un punto de responsabilidad futbolística: ser el número 9 de un equipo que genera pocas chances es un trabajo durísimo. Aun así, los números no acompañan. El año pasado firmó ocho goles en 32 partidos, un registro bajo para lo que se esperaba, y esta temporada apenas marcó uno en sus primeros siete encuentros.
Este fin de semana fue especialmente negativo para el marfileño, porque no logró activarse contra un Chicago Fire que volvió a mostrar mejoría. Atlanta, por supuesto, intentará que vuelva a intentar con remates para salir del bache. Hasta que eso ocurra, su imagen es la de un futbolista caro que todavía no encuentra la manera de ajustarse a la MLS.
Portland y Kevin Kelsy: Neville se salva por una noche
Esta semana, Neville estuvo jugando con la presión encima. Portland tuvo un arranque complicado y, con un calendario exigente por delante, había motivos para pensar que una nueva derrota podía dejarlo al borde de la salida. LAFC, incluso jugando en casa, parecía el rival más adverso para intentar gestas heroicas.
Pero Portland lo logró: aunque fue superado en cantidad de remates, tuvo más control del balón y fue más efectivo cuando el partido lo pidió. Se impuso 2-1 gracias a un gol agónico de Kevin Kelsy, que llegó en el minuto 96. Neville suele mostrarse muy firme con su estilo: Portland quiere tener la pelota, y su plan casi siempre busca una versión de un 4-3-3. Es un sistema de “todo o nada”, pero esta vez funcionó, y el entrenador podrá seguir al menos un día más.
Houston Dynamo: inversión con corrección pendiente en defensa
Houston Dynamo abrió el libro de pases este verano. La franquicia, históricamente conservadora, destinó 13 millones de dólares para reforzar el plantel con el objetivo de darle una oportunidad real a Ben Olsen de empujar al equipo hacia arriba en la tabla, después de una campaña sin playoffs.
En teoría, la decisión tenía sentido: Olsen es un DT experimentado, capaz de armar un equipo y mejorar el funcionamiento con el correr de los partidos.
El problema, por ahora, está en la defensa. Houston recibió 16 goles hasta el momento, lo que la deja como la segunda peor marca defensiva de la Conferencia Oeste. Este fin de semana fue especialmente duro: el equipo encajó seis tantos frente a Colorado. Los Rapids son un rival respetable, pero permitir seis goles nunca es un buen camino. Olsen y compañía tendrán que ajustar y apretar el rendimiento defensivo de cara a lo que viene.
