Arsenal armó una caravana por las calles para celebrar el título de la Premier League 2025-26, una vuelta olímpica que tuvo como punto de partida el Emirates Stadium. El plantel de Mikel Arteta se subió a los micros a las 14.15 para iniciar un recorrido de 5,6 millas alrededor de la ruta del desfile, con el capitán Martin Ødegaard como figura inicial: fue el primero en embarcarse y lo hizo con un cartel que decía “Champions 25-26”, además de llevar la Copa de la Premier League.

En el entorno del club, la intención era redondear una doble fiesta. La idea de los Gunners era seguir el festejo del campeonato local con el primer trofeo de Champions League en la historia de la institución, que cumple 140 años. Pero la noche anterior, ya en Budapest, el camino europeo se había cortado en el escenario más duro: Kai Havertz los había puesto arriba temprano, aunque París Saint-Germain reaccionó y terminó igualando por intermedio de una definición desde el punto penal ejecutada por Ousmane Dembélé. Luego, en la tanda de penales, Eberechi Eze y Gabriel erraron, y el desenlace dejó el sabor amargo.

Con todo, el ánimo del grupo no se apagó en el día del desfile. Gabriel, aunque reconoció que la derrota “duele”, sumó en su cuenta de Instagram un mensaje que apuntó a lo colectivo: “Estoy orgulloso de este equipo y de todo lo que conseguimos juntos esta temporada”. En ese mismo marco, Declan Rice también tomó protagonismo arriba del ómnibus abierto: se puso a rapear “Ice Ice Baby” durante el recorrido, y después dejó un mensaje con la mirada puesta en el futuro. El mediocampista inglés, con micrófono en mano, aseguró que el equipo “vuelve por más” el próximo año.

La celebración se vivió a pleno pese a que apenas habían pasado menos de 24 horas de la eliminación por penales ante PSG. Rice habló con Sky Sports y, en medio del ruido de miles de hinchas que se habían volcado a las calles del norte de Londres, dejó frases cargadas de emoción: “Me encanta este equipo, me encanta el entrenador. Ver la alegría que podemos darle a la gente es una locura. Pero el próximo año vamos a volver por más. Ya lo escucharon acá primero. O lo asegurás o te quedás afuera”. En la previa del desfile, el canto y el ritmo se mezclaron con la ilusión de un título que no llegaba desde hacía 22 años.

En la columna de los jóvenes también hubo lugar para la historia. Myles Lewis-Skelly, de 19 años, ni siquiera había nacido la última vez que Arsenal gritaría campeón en 2004. El mediocampista que arrancó la final de Champions League en el corazón del mediocampo contó su visión en la misma jornada: “Primero, soy un producto de los muchachos. Estoy orgulloso de la organización por ayudarnos a llegar hasta acá, porque no fue una temporada fácil. Pero al final del año, terminamos siendo campeones de Inglaterra”.

Luego agregó que, aunque la eliminación europea deja frustración por la cercanía al sueño, esa carga se puede transformar en combustible: “Es decepcionante porque cuando estás tan cerca de un sueño, de un objetivo, sentís que quedó un poco corto. Pero como dijo Mikel, esto le pone más leña al fuego, y lo vamos a usar. También voy a ver a mi familia acá, va a ser muy emotivo, así que estoy con muchas ganas. Las últimas dos semanas fueron increíbles: compartir esos momentos con el equipo, con la gente a la que querés y con la que vas a la guerra, es algo especial”.

Lewis-Skelly cerró con una declaración de ambición y gratitud: “Para mí, el futuro es brillante. Siento que es el comienzo de una nueva era y que estamos listos para conseguir nuestros sueños. Arteta fue muy importante para mí a lo largo de todo mi camino, así que estoy muy agradecido por el apoyo y por la confianza que me dio. Gracias, y no terminamos”.

La postal del desfile mostró a Gabriel y a Eze con buena cara arriba del ómnibus, pese al golpe del día anterior. Arteta, en tanto, sonrió con amplitud mientras saludaba a la gente que se fue acumulando en las veredas. El personal del club siguió el festejo en un segundo micro, y el plantel femenino marchó en un tercer vehículo para exhibir el FIFA Champions Cup que levantaron en febrero. Se estima que unas 500 mil personas estuvieron presentes, con humo rojo alrededor de los buses y cientos de bengalas encendidas para acompañar el momento más grande de la liga local.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.