Un especialista arbitral se refirió a un episodio polémico durante el partido de ida de los cuartos de final de la Champions League entre Barcelona y Atlético Madrid, encuentro que los rojiblancos terminaron ganando por 2-0.
Datos clave
- La polémica se originó por el arbitraje de István Kovács en el duelo de ida de los cuartos de final.
- El árbitro expulsó a Pau Cubarsí en el minuto 44 y, además, desestimó reiterados pedidos de penal desde ambos bancos.
- En el análisis se mencionan dos jugadas que podrían haber cambiado el desarrollo: una posible segunda amarilla para Koke y un posible penal por mano de Marc Poblet en el 55.
- El foco del debate se trasladó a una acción vinculada con un saque de puerta y el control con la mano de Marc Poblet.
La jugada que encendió el debate
El conflicto empezó cuando el arquero del Atlético, Juan Musso, ejecutó un saque de puerta con destino directo hacia el defensor Marc Poblet, que se encontraba apenas dentro del área chica. En esa secuencia, Poblet pareció acomodar la pelota con la mano antes de seguir con la jugada, un detalle que generó incredulidad en las tribunas y también en el entorno del Barcelona.
La interpretación arbitral fue cuestionada con dureza. El especialista Iturralde González, que trabaja analizando partidos para AS y para la radio Cadena SER, revisó la acción y sentenció que no se puede intervenir con la mano en un saque de puerta, ya que la pelota se encuentra en posición fija al momento de la ejecución.
El cuestionamiento a Kovács y la discusión sobre la responsabilidad
Iturralde sostuvo que la acción debía sancionarse como penal y afirmó que, a partir de ese fallo, suelen aparecer críticas hacia los árbitros españoles. Para el analista, lo ocurrido fue una situación escandalosa desde el punto de vista reglamentario, remarcando que, independientemente de cualquier otra circunstancia, el punto central es la interpretación del árbitro.
Luego, el mismo especialista apuntó directamente contra la toma de decisiones de Kovács. En su evaluación, se trata de un error técnico serio, uno de los más grandes en el plano arbitral, y lo llevó a un terreno de control y responsabilidad personal. Además, consideró que el árbitro, al estar habilitado para dirigir al más alto nivel y con proyección internacional, no debería fallar en cuestiones que exigen criterio claro.
Por último, Iturralde aclaró que la responsabilidad recae en el juez principal que está en el campo, y no en la intervención del VAR. En esa línea, pidió terminar con las excusas, sostuvo que la lectura del reglamento no habría sido correcta y afirmó que la acción de Poblet con la mano se dio sin la concentración necesaria, remarcando que era un episodio muy directo: no había futbolistas delante que complicaran la visión. En su conclusión, describió el encadenamiento como un saque de puerta ejecutado por Musso, con toque de mano de Poblet, y remarcó que corresponde sancionar penal.
En paralelo, el debate también se extendió a otras dos situaciones que, según la lectura de quienes siguieron el encuentro, quedaron como sombras sobre el resultado final: la posibilidad de una segunda tarjeta amarilla para Koke y la chance de que en el minuto 55 se hubiera cobrado un penal por mano de Marc Poblet tras un incidente extraño en el desarrollo del juego.
