La historia de Paul Pogba en el fútbol europeo reciente no viene siendo lineal. Tras haber sido campeón del Mundial de 2018, el francés debió atravesar una suspensión por doping que lo dejó mucho tiempo fuera de las canchas. Aunque esa sanción se redujo de cuatro años a 18 meses, el tiempo perdido terminó pesándole y, con el correr de los meses, su regreso a un nivel dominante se fue haciendo cuesta arriba.
Datos clave
- Pogba fue campeón del Mundial 2018 y sufrió una sanción por doping que finalmente quedó en 18 meses.
- Monaco le abrió una vía de retorno al máximo nivel, con el estreno en Ligue 1 para un futbolista criado en las afueras de París.
- En la temporada 2025-26, el mediocampista apenas sumó seis apariciones y no convirtió goles.
- Joachim Riise, ex compañero suyo en su etapa en Mónaco y luego en Liverpool, señaló que esperaba que “reviva” en la Costa Azul.
- El vínculo de Pogba con el club se extiende hasta el verano de 2027, con posibilidad de rescisión por acuerdo.
La expectativa que se fue apagando en Mónaco
En su momento, la llegada a Stade Louis II ilusionó: Mónaco ofreció una chance de volver a competir en la élite a un jugador con un perfil particular, de gran impacto técnico y participación constante en el juego. Sin embargo, esa ilusión se fue desvaneciendo en el desarrollo del certamen 2025-26, donde el francés no logró asentarse.
Riise, que jugó tres años en Mónaco antes de emigrar a Liverpool, había puesto el foco en un posible estallido futbolístico de Pogba. Pero con el paso de los partidos, la producción no acompañó: apenas registró seis encuentros en la liga y no logró marcar.
El análisis de Riise sobre el “Pogba de antes” y el presente
Luego de observar a Pogba lejos de su mejor versión, Riise remarcó que el problema no era solamente el rendimiento, sino también la forma en que se había apagado la chispa que lo caracterizaba. En su mirada, el Pogba top era “un jugador increíble”, con una personalidad distinta sobre el campo: se movía con alegría, disfrutaba el juego y no todo se cargaba de seriedad.
El ex defensor dijo que le dio tristeza el modo en que se fueron encadenando los últimos años, porque él apostaba a que en Mónaco pudiera retomar el rumbo y confirmar que estaba otra vez. A su vez, señaló que las lesiones y otros factores no le permitieron sostener esa recuperación.
Con el tiempo, Riise entiende que el deporte también trae decisiones que no siempre terminan siendo las mejores y que, si llega una lesión en el momento equivocado, después cuesta volver. También sumó la variable de la edad como otro elemento que condiciona el regreso a la plenitud física. Aun así, sostuvo que en su cabeza seguía la esperanza de que el francés pudiera salir adelante en el club.
¿Continuidad en Mónaco? El escenario que imagina Riise
Riise también dejó una duda sobre el futuro inmediato: no se animó a asegurar si Pogba terminará la campaña actual en Mónaco. Para él, la clave estaría en el período de trabajo previo al inicio de la próxima etapa. Planteó que, ojalá, pueda tener un buen verano y una pretemporada sólida, ya que algunos recortes lo mostraban sin la misma nitidez y forma física con la que debería estar.
La idea de fondo es simple: si logra llegar con condiciones óptimas, podría volver a tomar impulso desde la próxima temporada. En caso contrario, la expectativa de Riise es que Pogba se reubique y que el plantel encuentre otras alternativas para tomar protagonismo.
Contrato hasta 2027 y posibles destinos
Mientras tanto, Pogba mantiene un contrato vigente hasta el verano de 2027. Ese acuerdo, sin embargo, podría terminarse si las partes llegan a un entendimiento mutuo. De darse ese escenario, surge la pregunta inevitable: ¿dónde continuaría su carrera?
Riise habló sobre la posibilidad de que el francés mire opciones fuera de Europa, aunque advirtió que los caminos podrían depender de cómo se sienta con el cuerpo y con la mente para afrontar un 110% de compromiso. Consideró que, dado que Mónaco es un equipo que quiere pelear arriba en Francia, si no está listo para dejarlo todo, entonces una salida hacia la MLS o Arabia Saudita podría aparecer como alternativa para disfrutar el fútbol y la vida con más tranquilidad.
En ese mismo sentido, sumó que Mónaco también es un lugar atractivo para vivir, por lo que no descartó que el futbolista se mantenga allí si encuentra el punto justo para volver a rendir. Pero insistió en una condición: Pogba necesita estar dispuesto a entregar el máximo. Si no lo siente, entonces debería dar un paso al costado para que otros jugadores ocupen su lugar.
El cierre de la etapa y el Mundial como horizonte
Según la proyección, Pogba tiene todo el verano para trabajar en su estado físico y convencer en Mónaco de que merece una nueva chance y una mayor confianza. Mientras tanto, deberá mirar desde la distancia: Francia se prepara para un nuevo intento por alcanzar la gloria en un Mundial.
Riise, por último, sostuvo que no sería raro que Pogba intente recuperar el ritmo emocional y futbolístico que siempre formó parte de su identidad, con el componente lúdico como parte de su manera de jugar y de su personalidad. En ese marco, consideró que podría reactivarse el impulso profesional y, con eso, quedaría en pausa por al menos doce meses la charla sobre trayectorias similares a las de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.
