Pese a su presencia constante en los titulares y al fuerte vínculo emocional con el club, Rob Mac y Ryan Reynolds se han mantenido firmes en su decisión de no meterse en el día a día del banco de suplentes. La dupla repite una y otra vez que toma “cero decisiones futbolísticas”, dejando en manos del entrenador Phil Parkinson y de su equipo de reclutamiento todo lo relacionado con el costado técnico del proyecto. Ese límite, sostienen, les permite construir un clima de trabajo profesional en STōK Cae Ras, lejos de la interferencia que suele verse en otras franquicias deportivas manejadas por celebridades.
El resultado de esa forma de trabajar se vio con claridad el año pasado. Wrexham, en su primera temporada en el segundo escalón del fútbol británico después de 43 años, terminó séptimo en la tabla: quedó a solo dos puntos de los puestos que dan acceso a la parte más alta de la clasificación.
“Me encanta. Estoy entusiasmado. Obviamente intento darle espacio a Phil, como hacemos durante toda la temporada. Tomamos cero decisiones futbolísticas, como ya sabés. Nos mantenemos al margen”, explicó Mac.
“Cada vez que hablo con Phil, incluso en temporada, casi siempre es algo personal: ver cómo está, y si necesita alguna ayuda o una mano para hablar con los chicos”, agregó.
El fenómeno de la serie documental de Disney+ “Welcome to Wrexham” empujó a los futbolistas locales a un nivel de celebridad internacional que antes no existía. Para los jugadores de divisiones bajas del fútbol inglés, ese grado de fama —sin precedentes en ese contexto— trae desafíos particulares. Y, en ese punto, los co-propietarios consideran que están en una posición especial para acompañar el proceso, por su propia experiencia en la industria del entretenimiento.
Reynolds y Mac asumieron el rol de mentores dentro del plantel para ayudar a transitar los riesgos propios de vivir bajo la mirada pública. Entienden que para muchos de los integrantes del equipo el salto puede ser duro: pasar de una vida tranquila como profesional de categorías menores a convertirse, de golpe, en una figura reconocida a escala global no siempre resulta sencillo.
“Otra vez, como sabés, hablamos con los jugadores bastante, pero nunca se trata de táctica, de fútbol o de nada de eso”, señaló Mac.
“Son chicos jóvenes que viven en el foco. Nosotros ya estamos grandes, pero estamos acostumbrados. En algún momento nosotros también teníamos su edad y sabemos lo que implica vivir así. A veces podemos ser útiles en ese sentido”, completó.
Mientras Wrexham se adapta a la exigencia de la Championship, la necesidad de sostener el crecimiento y el impulso hacia adelante es mayor que nunca. Los dueños son conscientes de que el nivel de competencia en el segundo escalón es mucho más duro: allí se cruzan con clubes históricos y con presupuestos muy altos. Aun así, aseguran que continúan firmes con el modelo de desarrollo sostenible que vienen aplicando desde la toma de control en 2021. El objetivo sigue siendo el mismo: construir un club que pueda competir en la cima sin perder su identidad.
“No creo que se nos caiga el acuerdo. Ayer mismo estábamos hablando del verano y de la próxima temporada. Nos mandamos mensajes cuatro veces por día y hablamos una vez por semana”, contó Mac.
“Con el paso de los seis años desde que nos juntamos para intentar comprar Wrexham, nos dimos cuenta de que solo discutimos una vez. No fue una discrepancia enorme. Escuchamos a los asesores y, por lo general, las respuestas son bastante claras”, amplió.
El Mundial 2026 se disputará este verano en los países de Mac y Reynolds: Estados Unidos y Canadá, respectivamente. Mac se mostró con ganas de participar del torneo y adelantó que planea asistir a varios partidos cerca de su casa, en Los Ángeles.
“El torneo más grande del mundo”, dijo Rob Mac. “Se nota una diferencia en Estados Unidos con respecto a años anteriores. Y gran parte de eso se debe a que el Mundial se juega en Norteamérica. También tiene que ver con la exposición que tuvo el fútbol global en los últimos cuatro años, sin contar siquiera los últimos ocho. Es un momento realmente emocionante para el deporte en este país”, concluyó.
