Cuando Mauricio Pochettino llegó a White Hart Lane en 2014, Harry Kane estaba lejos de tener el impacto que luego se volvería marca registrada y, en la jerarquía del plantel, quedaba por detrás de varios delanteros. El entrenador argentino detectó que, si bien el joven atacante mostraba una mentalidad férrea y mucha determinación para ganar, había aspectos vinculados a la disciplina fuera de la cancha y a sus rutinas de entrenamiento que lo estaban frenando para explotar todo su potencial. A partir de ahí, el cuerpo técnico impulsó un esquema de trabajo más exigente, con ajustes en el día a día y también en las decisiones de estilo de vida, hasta facilitar la transformación de Kane en el máximo goleador de la historia de Tottenham.

Con el paso del tiempo, Pochettino remarcó que la escalada de Kane no fue inmediata: para que ocurriera hacía falta un cambio profundo en la forma en que el futbolista encaraba su profesión todos los días. El DT puso el foco en la inteligencia del delantero para interpretar críticas difíciles y, a partir de ellas, implementar modificaciones concretas, tanto en la alimentación como en la preparación física, entendiendo que el salto de nivel no se explica solo con talento, sino con correcciones sostenidas.

Durante una aparición en el podcast Stick to Football, Pochettino volvió sobre aquellos primeros tiempos y explicó: “Cuando Tim Sherwood se fue del club y nosotros llegamos, creo que Harry Kane era el tercero o el cuarto delantero. Cuando empezamos a trabajar con Harry, nos dimos cuenta de que su mentalidad estaba orientada a lograr el éxito”.

Y agregó: “Es cierto que no tenía los mejores hábitos, pero después de conversar con él, fue muy inteligente: cambió rápido esas costumbres (entrenamiento, comida, etc.). Nos da orgullo, pero el mérito es de él y de la gente que lo acompaña, porque ahí se construyó su éxito”.

Además de repasar el proceso de crecimiento de Kane, Pochettino dejó ver el costado emocional con el que vive la Premier League y su etapa en el club del norte de Londres. Hoy, en pleno trabajo para liderar a Estados Unidos en el Mundial 2026, el entrenador sostuvo que su forma de entender el fútbol encaja de manera natural con la identidad del balompié inglés.

En ese marco, habló de su cariño por el proyecto de Tottenham y también de la chance de un posible regreso futuro al fútbol de Inglaterra: “Algún día, sí, porque me gusta mucho Inglaterra. Creo que mi perfil como persona y mi perfil como entrenador se alinean muy bien con la Premier League y con la cultura: la idea, la idiosincrasia y la filosofía”.

“Realmente amo a Tottenham. Es una de las partes más importantes de mi vida como entrenador y también en lo personal. Puedo hablarte desde mi experiencia allí, y lo que puedo decirte es que para mí es uno de los clubes más grandes del mundo. Cuando competíamos, competíamos con gente grande”, completó.

En la actualidad, Pochettino está concentrado en el desafío enorme de dirigir a una selección anfitriona en el Mundial de este verano, un torneo que puede terminar de definir su legado internacional. Mientras tanto, Kane continúa en gran nivel en Alemania: recientemente consiguió títulos consecutivos de la Bundesliga con Bayern y, aun así, mantiene una tasa de goles realmente impactante. Si bien una vuelta a la Premier League para el entrenador aparece como una aspiración a futuro, tanto Pochettino como Kane tienen la cabeza puesta, por ahora, en perseguir grandes logros en el plano global y también en el escenario europeo.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.