El capitán del campeón alemán vigente, que además es el dueño de la mayor cantidad de coronas en la historia de la Champions League, le regaló a los visitantes el arranque más rápido en la competencia para el club: apenas a los 35 segundos. El tanto nació de un error de pase, una pérdida costosa que terminó siendo la conquista más veloz del torneo ante Bayern por parte de Arda Güler.
El mea culpa de Neuer
En la zona mixta, Manuel Neuer reconoció que la jugada fue una mala ejecución suya. “Era una situación complicada: yo quería jugar hacia afuera, hacia Stani [Josip Stanisic] por la derecha, pero el pase me salió realmente mal. Fue un error mío, un pase pobre”, explicó.
Además, el arquero entendió que ese golpe tempranero funcionó como un “aviso” dentro de un partido que, para Bayern, estaba lejos de cerrarse. “Obviamente es un arranque horrible para mí, pero tengo que dejarlo atrás y seguir jugando, como hacemos siempre”, agregó.
El golpe de Güler y las sensaciones del arquero
Neuer también quedó expuesto en el segundo tanto. Allí, Güler definió con una falta ejecutada con efecto, curva incluida, para mandar la pelota al fondo de la red. Consultado sobre si había llegado tarde al remate o si el tiro había sido demasiado preciso, el experimentado arquero fue directo: “No, fue una ejecución excelente. También por la velocidad. En mi opinión, no fue que yo la vi tarde; fue un golazo”.
En diálogo con DAZN, Neuer calificó su fallo en la apertura como una “pelota con suerte”, y al mismo tiempo resaltó la calidad del zurdazo del turco. “Tenía buena potencia. Él puede hacer eso sin problemas y justamente eso es lo que lo distingue”, sostuvo, dejando claro que el problema no fue solamente suyo: hubo una definición de alto nivel.
La lectura de Eberl y la continuidad del proyecto
El director deportivo Max Eberl, tras el 4-3 en DAZN, admitió el sabor amargo del momento, aunque marcó que en el fútbol la lectura cambia rápido. “En el juego, en una partido sos el héroe, y en el siguiente sos el villano cuando cometés un error”, remarcó.
En la ida, Neuer había sido clave en el 2-1 de Bayern: atajó con solvencia, realizó intervenciones brillantes y se ganó el premio de Jugador del Partido de la UEFA. Incluso así, Eberl sostuvo que los intentos de acelerar el juego a veces le salieron mal, como ocurrió en la primera acción que terminó en el gol de Güler, y eso se mantiene como un riesgo dentro de su estilo.
Aun con esa autocrítica, Eberl destacó una acción puntual que sostuvo el partido: la atajada de Neuer en el minuto 55 ante Kylian Mbappé, que mantuvo el marcador en 2-3. “No hay que olvidarse de eso”, subrayó.
Neuer, que no suele rehuir el protagonismo cuando considera que una respuesta fue determinante, coincidió. “Esa fue la decisiva. Trent [Alexander-Arnold] mandó un centro espectacular, la metió con el toque de volea apenas picando y la pelota se fue arriba. Y después, quizás, una de mis atajadas clásicas: la mano, la forma en que la atrapé”, explicó.
Contrato, tiempos de decisión y el rol del resto del plantel
Eberl dejó claro que un pase fallado no debería ser el argumento para definir el futuro del arquero. “Tomar una decisión sobre una extensión de contrato a partir de una sola pelota mal colocada —que es parte del juego de Manu— no es como opera el FC Bayern”, afirmó.
Como ya se informó ampliamente, el vínculo actual del número 1 vence al término de la temporada.
Por su parte, el CEO Jan-Christian Dreesen sostuvo que la determinación de seguir defendiendo el arco bávaro por un año más depende exclusivamente del jugador. Eberl, no obstante, precisó un punto importante: todavía no hubo una oferta formal sobre la mesa. “Hablamos con Manu. Las conversaciones suceden a nuestro alrededor, pero con él estamos muy, muy claros. Nos dijo que quiere jugar estos partidos de abril; ahí se va a definir todo: su estado físico, su ritmo, su deseo de otro año. Primero tiene que mostrarnos eso y después evaluaremos. Y aparecerá una solución, salvo que sus pedidos sean imposibles, cosa que no anticipo”, explicó.
La conferencia del martes y el posible plan post-Neuer
En la conferencia de prensa del martes, Neuer informó que su determinación la comunicará pronto. “No creo que falte mucho. Voy a juntar el valor para decidir y después, como corresponde, le voy a hablar al club”, aseguró.
En paralelo, Sport Bild considera una renovación por un año para el campeón del Mundo de 2014 como “probable”. Sin embargo, esa continuidad traería consigo una merma en el tiempo de juego para la próxima temporada.
El recambio previsto sería el arquero Jonas Urbig, quien se espera que sume minutos valiosos como parte de la preparación del Bayern para la etapa posterior a Neuer. De acuerdo a lo que se viene informando, el futbolista de 22 años podría llegar a ser titular en hasta 20 partidos.
Ausencias, lesiones y números en Champions
Urbig ya acumuló 14 partidos iniciados en la temporada, en parte por la ausencia de Neuer al comienzo del año, que se extendió durante un mes por dos lesiones musculares. Esos problemas obligaron al veterano a perderse seis encuentros.
Luego, Neuer volvió a quedar afuera alrededor del parate internacional, a fines de marzo: tuvo una rotura de fibras musculares y se perdió cuatro partidos. Regresó a comienzos de abril, en el duelo ante SC Freiburg, poco antes del primer cruce contra el equipo madrileño. Con esos retornos, elevó su cantidad de partidos como titular en Champions League a 136 y luego a 137, superando a Lionel Messi, quien quedaba con 136. En el historial absoluto, el exarquero del Real Madrid Iker Casillas continúa liderando con 149 inicios en la competencia.
