Manuel Neuer habría acercado a la dirigencia del Bayern Múnich su intención de continuar en el arco del club también más allá del Mundial de 2026, según informaciones que circularon en Alemania. Para que las conversaciones empiecen a moverse en serio, su representante, Thomas Kroth, estuvo el jueves en la sede de la Säbener Straße, donde mantuvo los primeros contactos con el director deportivo Max Eberl y con el CEO Jan-Christian Dreesen. Antes de ese encuentro, el tema ya había tomado estado público a través de reportes que anticipaban el acercamiento.
El guiño de los dirigentes y la decisión final del arquero
Aunque todavía no hay nada cerrado, el clima para un acuerdo no sería malo. En las últimas semanas, desde el entorno del Bayern se encargaron de elogiar de manera reiterada al arquero de 40 años y, sobre todo, remarcaron que la decisión final sobre una extensión de contrato depende de lo que quiera el propio Neuer. En esa misma línea se expresó el presidente honorario Uli Hoeneß, que en el podcast “Auf eine weiß-blaue Tasse” dejó una frase bien clara: si fuera por él, el Bayern debería renovarlo por otro año.
El principal escollo: costos y el nuevo rol detrás de Urbig
Neuer, con un salario bruto estimado cercano a los 20 millones de euros, sigue siendo de los futbolistas mejor pagos dentro de la estructura del Bayern. Sin embargo, el director deportivo Max Eberl tiene como objetivo recortar gastos en la plantilla, lo que vuelve complejo cualquier intento de renovar con los mismos números. En ese escenario, una extensión requeriría que el capitán acepte una reducción salarial importante.
La alternativa también es dura: si Neuer decidiera retirarse, también perdería ingresos, con lo cual la ecuación económica terminaría impactando en la decisión. Además, el plan deportivo para la próxima temporada incluiría un cambio de dinámica: Neuer continuaría como arquero titular número uno, pero sumaría una función de mentor para Jonas Urbig, con el objetivo de que el joven pueda ganarse minutos de manera más regular. Eso implicaría que, incluso estando apto, en algunos partidos Neuer podría quedar en el banco de suplentes, alternando su presencia según el plan del cuerpo técnico.
La Champions: una actuación enorme… con un partido “raro” en París
Más allá de las negociaciones, Neuer viene mostrando que todavía es un recurso clave para el Bayern. En lo que va de la temporada, encadenó actuaciones destacadas entre los tres palos, sosteniendo al equipo con atajadas importantes y reflejos a nivel de élite.
Pero el martes, en la ida de las semifinales de la Champions League ante PSG, el arquero tuvo una noche con características particulares. Bayern cayó en un duelo vibrante por 4-5 en la capital francesa y, en ese contexto, Neuer vio cómo la pelota se colaba cinco veces detrás de él, sin cometer un solo error. Es decir: los tiros del ataque parisino, liderados por Ousmane Dembélé, resultaron simplemente imparables.
Lo más llamativo, igual, no fue solo el resultado. Neuer también quedó marcado por una marca negativa histórica: en el partido de París, no hubo ni un solo remate al arco que terminara yendo a su dirección. Fue la primera vez que sucede en la historia de la Champions League, un dato que resume lo extraño de la producción del equipo rival y de cómo se construyó el daño en el arco alemán.
