La relación entre Romelu Lukaku y Napoli llegó a un punto de quiebre, con el regreso del delantero al club cada vez más en duda. El plan original indicaba que volviera a entrenar en Castel Volturno tras el receso internacional, pero ahora su retorno se habría reprogramado para el 20 de abril, mientras la dirigencia evalúa incluso dejarlo afuera del plantel el resto de la temporada.
De un vistazo
- El regreso de Lukaku a Napoli quedó para el 20 de abril.
- Napoli considera sanciones y podría excluirlo del plantel por lo que resta de la campaña.
- El futbolista permaneció en Amberes para tratar una molestia en la cadera.
- La discusión nace por un desacuerdo en el manejo médico y la falta de retorno para evaluación en Italia.
- Se espera una reunión el martes con Antonio Conte y Giovanni Manna para aclarar la situación.
El contexto es delicado para el atacante de 32 años: durante esta temporada sufrió una lesión severa en el isquiotibial, que lo dejó con muy pocas apariciones. Tras esa etapa, decidió quedarse en Amberes para atender una nueva inflamación en la zona de la cadera que habría sido detectada recientemente.
La expectativa en el cuerpo técnico era que, luego de la ventana de selecciones, Lukaku regresara a la base de Castel Volturno. Pero Napoli marcó una postura de tolerancia cero por la ausencia no autorizada, y comunicó que analizará medidas disciplinarias, además de determinar si el jugador continúa entrenando con el grupo de manera indefinida.
La reunión que puede definir su futuro
Si bien una nueva versión sostiene que Lukaku podría volver la semana próxima, también se informó que este martes tendría un encuentro para aclarar el panorama con el entrenador Antonio Conte y el director deportivo Giovanni Manna. En ese marco, el diálogo aparece como una última oportunidad para enderezar su vínculo con el proyecto deportivo.
El núcleo del conflicto pasa por la manera en que se gestionaron sus problemas físicos. Tras separarse de la convocatoria de Bélgica, el delantero habría optado por buscar atención médica por su cuenta en lugar de retornar a Italia para una revisión. Desde la mirada del club, esa decisión implicó una falta de confianza y quebró el protocolo interno.
La molestia en Napoli también se traduce en una sensación de agravio institucional: la dirigencia entiende que se lo trató como si el acuerdo previo no existiera, al tiempo que considera que el jugador se apartó del camino que ellos habían indicado para resolver su situación.
El mensaje de Manna tras el 1-0 a Milan
Giovanni Manna dejó el mensaje aún más claro antes del partido reciente, cuando Napoli venció 1-0 a AC Milan. Allí, remarcó que Lukaku viajó a Bélgica por la actividad internacional, que sufrió un contratiempo por una lesión y que prefirió quedarse en ese país para entrenar, pese a lo que el club había pedido.
El dirigente sostuvo que nadie le impediría trabajar con sus médicos, pero enfatizó que la idea era conversar el tema en Nápoles y eso no ocurrió. Además, recalcó que la integridad y el respeto del grupo están por encima de todo, y que hablar ahora del asunto resulta “superfluo” porque Lukaku no está con el plantel: se encuentra trabajando en Bélgica. Cerró con la expectativa de que regrese en una semana, aunque dejó claro que habrá consecuencias.
Conte evalúa una crisis que se repite
Mientras la tensión crece, dos compañeros de Lukaku salieron a defenderlo públicamente: Matteo Politano y Leonardo Spinazzola señalaron el costo emocional que le provocó perder a su padre. Aun así, Conte no ve ese factor como un punto cerrado, y la lealtad del jugador queda en entredicho en lo que respecta a la dinámica del equipo.
Conte fue quien insistió fuertemente para concretar su contratación en agosto de 2024, cuando Napoli desembolsó 30 millones de euros desde Chelsea. Pero el tramo actual fue irregular: apenas convirtió un gol en la liga en cinco presentaciones, y la falta de continuidad por sus ausencias terminó desordenando el plan táctico del equipo.
Con este panorama, se abre la posibilidad real de una salida durante el próximo mercado de verano. Cada vez se vuelve más difícil imaginar que el delantero continúe en Nápoles más allá de junio, sobre todo porque el club necesitaría buscar activamente un comprador para aliviar el impacto de sus salarios y recomponer un plantel más unido, sin distracciones fuera de la cancha.
El tramo final de Napoli en Serie A
Con Lukaku apartado, Napoli debe concentrarse en sus últimos seis partidos de Serie A. El equipo está segundo con 66 puntos y se ubica a nueve del líder Inter.
Para cerrar fuerte y asegurar la clasificación a la Champions, el calendario incluye encuentros determinantes ante Lazio, Cremonese y Como. Además, el equipo deberá sostener la pelea por la segunda ubicación ante AC Milan, mientras mantiene vivas sus chances de pelear por el título, aunque con un margen cada vez más exigente.
